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Efecto pandemia

Por qué Falabella se quiere ir de Argentina y las seis multinacionales que ya se "rajaron" del país

Falabella buscará un socio para desprenderse de los locales, una operación que incluye a la cadena Sodimac y la tarjeta CRM. De LATAM a Qatar, cuáles son las otras multinacionales que se fueron del país.

En medio de la crisis económica que desató la pandemia de coronavirus, la empresa chilena Falabella anunció que buscarán desprenderse de los diez locales que tienen en la Argentina, y se suman a la salida de otras grandes compañías que en los últimos meses anunciaron que se retiraban del mercado argentino, como la aerolínea LATAM, también de capitales chilenos.

Falabella no cerrará, sino que buscará desprenderse del negocio en el país a través de la llegada de socios inversores estratégicos, según dijeron desde la empresa. “La idea es conseguir alguien que ayude a ser sustentable en el negocio local, quizás no se van del todo, pero no quieren seguir solos en este contexto”, dijeron.

El gigante chileno tiene en la Argentina diez grandes locales, entre los que se encuentran ubicados en la Capital Federal, el Gran Buenos Aires y el interior del país, aunque a eso se deben sumar los supermercados de Sodimac, que pertenecen al grupo accionario, y la tarjeta CRM, que también forma parte del paquete del que la firma planea desprenderse.

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Se trata de un negocio clave que mueve miles de millones, aunque en estos meses de pandemia y cuarentena se vio paralizado, más allá de la venta online. Sin embargo, la crisis de la firma ya se había comenzado a sentir antes de que la llegada del coronavirus al país y del impacto de las restricciones. De hecho, por el impacto de la crisis económica de 2018 y 2019 habían cerrado una de las sucursales céntricas más importantes, sobre la peatonal Florida, y despidieron a 250 trabajadores. Entre las razones que agudizaron la situación se encuentran la restricción para acceder a divisas, las complicaciones para importar y la brecha cambiaria.

La empresa chilena tiene en la Argentina diez negocios en grandes superficies, todas ubicadas en zonas estratégicas, desde el microcentro hasta shoppings y sitios de alta circulación. Hay tres sucursales en la Capital Federal, tres en el Gran Buenos Aires y locales en Córdoba, Mendoza, Rosario y San Juan. Además, Sodimac cuenta con ocho gigantes en el Gran Buenos Aires y uno en la provincia de Córdoba.

De todos modos, y más allá de la compleja situación que atraviesa la economía argentina, la situación de la empresa a nivel regional ya venía en picada: de hecho, en el segundo trimestre de este año reportó pérdidas por 157 millones de dólares, de los cuales 136,3 millones de dólares se acumularon en los primeros tres meses del 2020 (antes del estallido a nivel global de la pandemia), por los resultados de los negocios ubicados en Chile y Perú, puntualmente en tiendas dedicadas al rubro “Hogar”.

El desembarco de Falabella en la Argentina ocurrió en la década de 1990. A comienzos de los 2000 sumaron a la cadena Sodimac, que hoy cuenta con nueve locales dedicados a la construcción y venta de artículos para el hogar. La tarjeta CMR tampoco es un activo menor, ya que tiene 300 mil clientes.

Según dijeron al diario La Nación fuentes de la compañía, el negocio de Falabella “depende en gran parte de la importación, así que no le va a resultar fácil encontrar un comprador que tenga la estructura armada de proveedores para seguir operando en un contexto como el argentino. Sodimac puede resultar más fácil de vender”.

OTRAS EMPRESAS QUE SE FUERON DEL PAÍS

En un contexto de crisis económica que comenzó a profundizarse en 2018 y que se agudizó por efecto de la pandemia, Falabella no es la única empresa internacional que se va del país. Norwegian, la aerolínea de capitales noruegos, vendió sus activos a la low cost Jet Smart en diciembre pasado, antes de la asunción del nuevo gobierno.

En estos meses de cuarentena y aislamiento, una de las empresas que sí anunció que se retiraría del mercado argentino fue la línea aérea LATAM, también de capitales chilenos, que venía con una pésima situación económica que se había complicado el año pasado. Sólo en los últimos años, la empresa perdió 300 millones de dólares. Ahora, con la pandemia y la imposibilidad de operar, decidió cancelar sus servicios en el país y despidió a 1.700 trabajadores.

Las aerolíneas son por lejos uno de los sectores más afectados por la pandemia, no sólo por las cancelaciones y la imposibilidad de viajar, sino por la falta de perspectiva futura respecto a cómo serán los viajes y cómo cambiará el turismo a nivel mundial.

  • Qatar Airways, por ejemplo, anunció a fines de agosto que se retira del país.
  • Air New Zeland, que había comenzado a operar en diciembre de 2015 y tenía cinco frecuencias semanales, también suspendió la ruta Buenos Aires-Auckland, hasta ahora la única conexión directa entre la Argentina y Oceanía.
  • En otros sectores también hubo una salida de capitales: Axalta, la empresa estadounidense dedicada a producir pintura para autos, abandonó por completo sus operaciones en el país en julio pasado y cerró su planta de Escobar.
  • Basf, la alemana que también produce pinturas para vehículos, mudó su producción en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas hacia Sao Bernardo Do Campo, en Brasil, que se concretará dentro de un año.
  • La autopartista francesa Saint-Gobain Sekurit, que fabrica parabrisas, cerró en julio su planta de Campana y despidió a 150 trabajadores. Su producción fue trasladada a Brasil, aunque continuará operando en el país con otra planta, ubicada en Tortuguitas.

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