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Embarazo y fármacos anti depresivos: ¿qué pasa?

El embarazo, el parto y el puerperio son etapas de mayor vulnerabilidad para las mujeres. Se estima que un 10% de las mujeres embarazadas sufre depresión, trastornos de ansiedad y otras afecciones. De no haber otras alternativas, deben ser tratadas con medicación. En Estados Unidos se estima que aproximadamente 500.000 embarazadas por año se someten a un tratamiento psiquiátrico. 


Pero la solución tampoco es evitar el embarazo. Una patología psiquiátrica no es excusa para decirle a una mujer que no debe quedar embarazada. Con seguimiento y control de su psiquiatra y un equipo de salud de confianza, se puede llevar adelante el embarazo de forma segura y con resultados favorables.

“Una enfermedad psiquiátrica no controlada durante el embarazo o el puerperio es mucho más peligrosa que el uso de psicofármacos”, explica el doctor Francisco Appiani, médico de la Dirección de Docencia e Investigación del Hospital de Clínicas, poniendo el caso de una embarazada con estas patologías en un grupo de alto riesgo.

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La ansiedad en el embarazo es desencadenante.

A muchas mujeres se les produce una explosión de ansiedad por atravesar situaciones inexploradas. Sobreviene el temor a los cambios en el futuro (convertirse en madre, no poder trabajar tanto), a los cambios en las relaciones con las personas, se preguntan si serán o no buenas madres... También temen al parto, a la falta de apoyo, o estar solas", agrega Appiani.

¿Medicamentos en el embarazo? ¿Cuáles?

El tipo de medicación que se prescribe es el tema en cuestión. Cuando se genera un medicamento, por razones éticas, no se pueden exponer a las pruebas del mismo a mujeres embarazadas. Se realizan en animales de laboratorio y se llega a conclusiones en cuanto a su seguridad a través estudios científicos. Se calcula que cuando un nuevo medicamento sale al mercado, pasan 30 años hasta que conocemos completamente la total seguridad para su uso durante el embarazo y lactancia. Por ello, en la actualidad, los psicofármacos que se prescriben son los más antiguos y conocidos.

Los psicofármacos podrían afectar al bebé.

La etapa de lactancia materna es un momento un más complejo a la hora de administrar fármacos, ya que las sustancias pasan al bebé a través de la leche. Sin embargo, el especialista recomienda estimular este tipo de lactancia, ya que disminuye el riesgo de que la mamá tenga una recaída. De esta manera, la polémica se abre en torno al consumo de fármacos en épocas de maternidad.

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