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Chernobyl, mutantes vengativos y sangre en balcones: las extrañas imágenes de la zona de exclusión

No son pocos los que se adentraron en la vieja ciudad de Prípiat y captaron aterrorizantes imágenes.
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Era domingo por la tarde. Los habitantes de Prípiat sabían que algo había ocurrido 36 horas antes en la planta de Chernobyl, pero no imaginaban que habían sido sometidos a 36 horas de radiación 500 veces superior a la de la bomba atómica de Hiroshima. Hasta ese momento, las 40 mil personas que vivían en la ciudad modelo de la ex Unión Soviética –que había sido construida sólo 18 años antes- creían que se había tratado sólo de un incendio menor y controlado en la Central Nuclear.

La evacuación fue silenciosa y ordenada. “No nos dejaron llevarnos nada. Nos dijeron que era sólo por tres días”, advirtió uno de los ciudadanos en un documental de la BBC. “Hasta ese entonces, pensamos que era una medida preventiva y nada más. Después de todo, habíamos pasado todo el sábado (la explosión había sido a la una de la madrugada) como si se hubiese tratado de un día normal”.

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Antes de aceptar la evacuación de la ciudad, las autoridades de la ex Unión Soviética tomaron la decisión de inaugurar un día antes el ahora emblemático parque de diversiones de la ciudad. El objetivo era evitar el pánico de los ciudadanos mientras a pocos kilómetros los bomberos intentaban apagar el fuego y un grupo de físicos intentaba cuantificar la dimensión de la explosión.

Aquel domingo 27 de 1986, la ciudad emblema y futurista de los soviéticos se convirtió en un pueblo fantasma. Un día después de la evacuación se delimitó una zona de exclusión de 10 kilómetros a la redonda. Nueve días más tarde, después de que el Consejo de Ministros confirmara la explosión del reactor –hasta entonces negada por las autoridades de la planta-, el radio se extendió a los 30 kilómetros.

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Desde entonces, la ciudad fantasma de Prípiat se convirtió en una hoguera de teorías conspirativas. Aunque se aceptan visitas oficiales, los paseos por la abandonada urbe sólo se permiten durante el día y bajo la atenta custodia de los militares que custodian la zona. Sin embargo, no son pocos los que lograron sortear la seguridad y se adentraron de noche. Con el avance de la tecnología y el mapeo que hizo Google Maps del lugar, la web colapsó de videos con “extrañas apariciones” que alimentan las teorías conspirativas.

Los "samosely", quiénes son los que viven todavía en la zona de exclusión

Aunque el Gobierno se opuso a permitir que los ciudadanos permanecieran en sus casas, lo cierto es que hoy viven cerca de 2000 personas en la zona de exclusión. Muchos de ellos, según testimonios, son pacientes que se escaparon del Hospital de Kiev y que regresaron a sus viejas casas después de la explosión.

La fotógrafa Esther Heessing y la escritora Sophieke Thurmer realizaron un trabajo de campo en la zona de exclusión: muchos de los habitantes con los que se encontraron son personas mayores que vivían ahí antes de la radiación y regresaron pese a la advertencia del gobierno ucraniano, cuya orden prohíbe nuevos habitantes en el área por mil años. Otros, en cambio, se instalaron por desesperación y se esconden de modo ilegal en la vieja estructura de la ciudad. Todos sobreviven con cultivos sembrados en tierra radioactiva.

"La gente tenía poco dinero y dependía de la cosecha de su propia tierra. El gobierno trasladó a la mayoría de estos campesinos a edificios en bloque preparados especialmente para ellos en Kiev. Decidieron que vivirían mejor en una zona nuclear por un periodo corto de tiempo, en vez de envejecer y vivir una vida miserable en Kiev. También creen que sólo te podés reunir con tus familiares muertos si te entierran en el mismo lugar que a ellos", explicó Esther.

Los denominados “samosely” –okupas- se instalaron en las aldeas incluidas en la zona de exclusión, pero la ciudad donde todavía sigue ubicada la planta no tiene residentes y es fuertemente custodiada por el Estado. Los trabajadores que todavía cuidan el reactor viven en la ciudad de Chernobyl, ubicada a 15 kilómetros de distancia y sólo pueden trabajar un mes por los todavía elevados índices de radiación.

Sin embargo, muchos turistas divisaron extraños avistamientos en sus visitas a Prípiat. Los videos, de origen cuestionable, son difundidos con fuerza en YouTube. Uno de ellos, por ejemplo, muestra a un grupo de amigos rusos que intentó pasar la noche en las ruinas de la ciudad y “se encontraron” con un intruso en una de las casas en ruinas.

El turismo “Google maps” y la teoría de la conspiración: ¿sangre en Prípiat?

En marzo del 2007, 23 años después de la explosión, Google realizó un mapeo que permite hacer un tour casi completo por la ciudad abandonada. Desde entonces, miles de usuarios vuelcan casi a diario en YouTube imágenes extrañas que encontraron al “pasear” por Prípiat y alientan la teoría de que todavía hay habitantes en la zona. Un usuario creó un canal especial para difundir todas las imágenes que circulan por la Web.

¿Es posible que Google haya eliminado esta captura del maps?

Las ruinas del viejo hospital y sus extrañas apariciones

La catástrofe de Chernobyl, en números

  • La explosión sucedió en la madrugada del 26 de abril de 1986 en la central nuclear Vladimír Ilich Lenin, ubicada al norte de Ucrania.
  • La ciudad de Prípiat templó a la una y media de la madrugada por el estallido.
  • La intensidad de la explosión desintegró en segundos sus 2.000 toneladas de peso y sus 30 metros de altura.
  • La ciudad tenía 50 mil habitantes.
  • 800 mil personas oficiaron de "robots humanos" para deshacerse de los restos radioactivos de la planta. El 75 por ciento murió en los años posteriores.
  • Se registraron 93.000 casos de cáncer por la exposición nuclear.
  • Las muertes oficiales y directas ascienden a 25 mil, sin contar las complicaciones médicas que aparecieron en los meses posteriores.
  • Se estima que el 20 por ciento de las muertes fue por suicidio.
  • La explosión liberó tres toneladas de material radiactivo, con lo que liberó 100 veces más radiación que las bombas nucleares de Hiroshima y Nawasaki.
  • Se estima que la zona no podrá ser habitada en los próximos 500 años.

Chernobyl a tu alcance vía Google Maps

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