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La otra cara de la pandemia que pocos ven: alarma por el "brote de hambre" a nivel mundial

Apenas un poco más de 20 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus fueron aplciadas en África, un continente de 1.300 millones de habitantes.

Mientras que en el mundo se debate y crece el apoyo a una exención de las patentes de las vacunas contra el coronavirus para ayudar a países pobres a conseguir más dosis y acelerar la inmunización en medio de un agravamiento de la pandemia en lo que va de este 2021, un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) detalló que el número de personas que necesitan ayuda alimentaria urgente alcanzó un máximo de cinco años en 2020 a causa de la enfermedad.

Según los expertos, la pandemia contribuyó en gran medida al drástico aumento del hambre y la disminución aguda de la atención de la salud materna que amenaza a decenas de millones de personas. El miércoles, la ONU subrayó los desproporcionados efectos secundarios sobre los países más pobres del mundo, afectados por la pandemia y sin una solución a orto o mediano plazo.

En ese sentido, la Organización de las Naciones Unidas informó que al menos 155 millones personas en todo el mundo necesitan ayuda alimentaria urgente, mientras que el riesgo de muerte materna y neonatal aumentó debido a la escasez de al menos 900.000 parteras, o un tercio de las necesarias. 

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El Programa Mundial de Alimentos, la agencia contra el hambre de las Naciones Unidas, dijo en un comunicado que los hallazgos clave del informe alimentario mostraban que sus advertencias de graves dificultades durante la pandemia habían sido validadas y que "estamos viendo lo peor". "El grave escenario del caso se despliega ante nuestros propios ojos", señalaron.

El informe alimentario cubrió 55 países y territorios, incluidos tres, Burkina Faso, Sudán del Sur y Yemen, donde dijo que al menos 133.000 personas estaban sufriendo hambruna, la fase más grave de una crisis de hambre. Mientras que en 38 países, al menos 28 millones de personas estaban a un paso de la hambruna, resaltó el informe.

Si bien el informe dijo que el conflicto violento fue el principal impulsor de la crisis del hambre, dijo que las conmociones económicas, a menudo derivadas de la pandemia, habían reemplazado a los desastres climáticos como otra causa principal de inseguridad alimentaria.

En el segundo informe, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el principal proveedor mundial de servicios de planificación familiar, dijo que la pandemia había empeorado la escasez de matronas en todo el mundo, “con las necesidades de salud de las mujeres y los recién nacidos eclipsadas, los servicios de partería interrumpidos y desplegado a otros servicios de salud ".

En ese sentido, citó un estudio publicado en la revista médica The Lancet en diciembre, que muestra que aliviar la escasez de parteras podría evitar aproximadamente dos tercios de las muertes maternas y neonatales y mortinatos, salvando 4.3 millones de vidas al año.

En los últimos días, Francia y Rusia se sumaron a Estados Unidos y apoyaron una exención de las patentes de las vacunas contra el coronavirus para ayudar a países pobres a conseguir más dosis y acelerar la inmunización. El giro del Gobierno de Estados Unidos de apoyar un alivio a las reglas de propiedad intelectual de las vacunas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) cayó como una bomba en medio de un debate que se remonta a varios meses.

Organizaciones humanitarias celebraron la nueva postura del país liderado por Joe Biden, que hasta ahora se había alineado con países desarrollados que rechazaban la idea propuesta por india y Sudáfrica en octubre pasado, pero la industria farmacéutica puso el grito en cielo. El apoyo de Estados Unidos y Francia, dos países con grandes compañías de biotecnología y Rusia, una potencia estatal en el desarrollo de vacunas, es importante.

Sin embargo, los analistas sostienen que todavía quedan muchos obstáculos por superar para concretar la iniciativa. El papa Francisco ya había dado su bendición a la idea, y el presidente de la Pontificia Academia para la Vida, monseñor Vincenzo Paglia, dijo que el Vaticano celebraba la sabia decisión del presidente estadounidense.

La atención se centraba en las naciones más ricas, sobre todo de la Unión Europea (UE), y Francia fue la primera en manifestar su apoyo. "Estoy completamente a favor de la liberación de la propiedad intelectual", dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, al visitar un centro de vacunación contra el coronavirus en París. En Moscú, el presidente ruso, Vladimir Putin, también dio su espaldarazo a la idea. "Por supuesto, Rusia apoyaría una idea así", dijo.

Sin embargo, Macron también expresó sus dudas -así como hicieron las grandes compañías farmacéuticas- de que la idea sea la panacea. Incluso con una exención de las patentes, las compañías productoras de medicamentos de países como los de África no están equipadas como para hacer vacunas contra la Covid-19, así que por ahora se debería priorizar las donaciones, dijo mandatario francés.

Otro escollo más importante es el hecho del consenso que requieren todas las decisiones de la OMC, que pueden ser bloqueadas por cualquiera de los 164 Estados miembro del organismo de comercio de la ONU. La presidenta de la Comisión Europea (CE), el Ejecutivo de la UE, dijo que el bloque de 27 países estaba listo para discutir la propuesta de Estados Unidos, pero no llegó a respaldarla expresamente.

"Estamos dispuestos a discutir cómo la propuesta de Estados Unidos de una suspensión temporal de la protección de la propiedad intelectual de la vacunas contra al Covid-19 podría ayudar" a superar la crisis sanitaria mundial, dijo en un video. "En el corto plazo, sin embargo, llamamos a todos los países productores de vacunas a permitir las exportaciones y evitar medidas que afecten la cadena de abastecimiento", agregó, informó la agencias de noticias Europa Press.

Sus declaraciones se hacen eco de las de la industria farmacéutica global, que insiste en que una solución más a la mano es que los países ricos donen a los pobres las vacunas que tienen almacenadas. La industria insiste en que la producción de las vacunas es muy complicada y que no puede aumentarse solo aliviando las leyes de propiedad intelectual.

En cambio, dice que reducir los obstáculos en la cadena de suministro o la escasez de insumos para la producción de vacunas son ahora cuestiones que requieren una solución más urgente. "Una exención es una respuesta simple pero equivocada a esta situación compleja", dijo en un comunicado la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica (Ifpma): "No incrementará la producción de vacunas y no aportará las soluciones prácticas necesarias para combatir esta crisis sanitaria global".

Luego del anuncio de Biden, Evve Goddie, directora de la Oficina de Amnistía Internacional para la UE, llamó a Europa a "poner la salud y los derechos humanos de todos antes que la ganancia de los privados" y a apoyar la exención de las patentes. El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó la decisión de histórica, y sumó su apoyo el jefe para África del organismo de salud de la ONU.

Apenas un poco más de 20 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus han sido aplciadas en África, un continente de 1.300 millones de habitantes. Gavi, la alianza para las vacunas que coauspicia la iniciativa Covax de la ONU para distribuir vacunas entre países pobre, también dio la bienvenida al cambio de posición de Estados Unidos, así como la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF).

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