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"¡Sus hijos estarán en el exterior, los nuestros están desaparecidos!": el día que las Madres se organizaron

Todo sucedió el 11 de julio de 1977 en el primer piso de Casa Rosada. La audiencia con la que decidieron "jamás abandonar la Plaza".

Jean-Pierre Bousquet, el primer periodista internacional que rompió la cortina de hierro de la prensa nacional y entrevistó a las Madres para la agencia France Presse, fue el que paradójicamente les hizo la pregunta que pocas en ese momento pudieron responder: cuándo comenzaron las rondas. "No sabíamos qué día empezamos a caminar en la Plaza, porque no nos dábamos cuenta", reconoció años después Hebe De Bonafini, al tiempo que reconoció: "Los pocos periodistas que se animaban a entrevistarnos nos preguntaban eso, como para tomar dimensión del tiempo. Pero no sabíamos. Recordábamos por el frío era era invierno, pero no si había sido en agosto o en julio".

Fue precisamente el cumpleaños del hijo de una de las Madres lo que las ayudó a reconstruir el hito fundacional de su organización. "Empecé a hacer memoria y me acordé que el cinco de mayo era el cumpleaños de uno de los hijos y ahí me acordé: había sido el sábado anterior. Cuando fui al almanaque, vi que la fecha era el 30 de abril. Pero el día de la creación de las Madres fue otro, fue cuando Azucena (Villaflor) dijo: 'Basta, no vengamos más acá (por los ministerios y ventanas judiciales). Vamos todas a la Plaza'", sumó.

"Ese día no había nadie en la plaza. Yo no pude ir porque trabajaba en ese momento, pero me iban a contar todo lo que sucediera. Se tomó la decisión de regresar la semana siguiente, pero en la hora de los bancos, cuando la gente estuviera pululando en la Plaza", reconstruyó María del Rosario Cerruti. "Fue creciendo el grupo, nos sentábamos en los bancos redondos. Cuando fuimos unas 60 ´0 70, la cana vino y dijo: 'Basta, señoras. Hay estado de sitio'. Algunas hacíamos como que tejíamos para disimular, esa ingenuidad que manejábamos", recordó Hebe.

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Cerruti fue una de las tres Madres que el jueves 11 de julio de 1977 participaron de la audiencia que les otorgó el por entonces ministro del Interior, Albano Harguindeguy. Como todos los jueves, reclamaban frente a la Casa Rosada la audiencia con el dictador Jorge Rafael Videla que la propia Villaflor había solicitado por escrito.

Del encuentro participaron también Villaflor Beatriz "Ketty" Aicardi de Neuhauss. Sólo María del Rosario sobrevivió para contar lo que se habló en esa cónica entrevista. "Ketty" murió diez años después y Villaflor fue secuestrada el 10 de diciembre de ese mismo año, sólo cinco meses después de la fatídica cita con Harguindeguy que activó el operativo que luego ejecutaría el genocida Alfredo Astiz (sus cenizas fueron esparcidas en 2005 en la Plaza).

Por primera vez, después de siete semanas en la Plaza, las Madres ingresaron con temor a Casa Rosada. No las recibió Videla. Fue el coronel José Ruiz Palacios quien les explicó que el presidente de facto "estaba muy ocupado" y que la audiencia sería con el ministro del Interior, cuya participación en el aparato represivo fue demostrada crucial, pero falleció a los 85 años en la comodidad de su hogar, con condena domiciliaria.

"Nos recibió con un cinismo total. La reconoció a Beatriz (su esposo era un oficial del Ejército, quien por ese entonces atravesaba una dura enfermedad) y le dijo:  '¿Señora su hija todavía no apareció? ¿Qué cosa? Tengo una agenda completa con nombres de los hijos de mis amigos. Se van del país y no dicen a dónde. Hay chicas que están ejerciendo la prostitución en México'".

Años después, en diálogo con el diario Clarín, Cerruti recordó cuál fue su reacción ante la provocación de Harguindeguy. "Le dije que eran peor que Franco: 'Él asesinó, pero dijo a quiénes fusilaba y ponía su firma; mientras que ustedes no reconocen nada. Son unos asesinos y unos mentirosos'".

La provocación hizo enardecer a Villaflor. "Se puso como loca y le dijo: 'Las hijas de sus amigos estarán ejerciendo la prostitución, nuestras hijas están desaparecidas'. 'Pero señora, no diga eso', le respondió él con más cinismo. Le dijimos que si no nos daba una respuesta, de la Plaza no nos íbamos a ir. Que íbamos a permanecer hasta que nos quedáramos sin piernas de caminarla". Y cumplieron: 45 años después, las Madres siguen marchando y el reclamo por Memoria, Verdad y Justicia sigue más vivo que nunca.

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