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"¡Los vamos a acostumbrar a golpes!": patadas, disparos y torturas de la Policía de Chaco a una familia Qom

El hecho ocurrió el domingo en la localidad de Fontana, cuando ingresaron a un domicilio de una familia. Luego de repartir golpes y patadas, se llevaron a cuatro integrantes para torturarlos. 

A través de las redes sociales se divulgó un escalofriante video que evidenció el nivel de violencia desmedida con el que se manejaron algunos agentes de la Policía del Chaco que prestan servicio en la Comisaría Tercera de Fontana.

Los agentes ingresaron, según la denuncia formal, sin orden de allanamiento a la casa de una familia de la comunidad Qom ubicada en el barrio Bandera Argentina, de esa localidad, y golpearon a sus ocupantes: mujeres, hombres jóvenes y menores de edad.

El hecho ocurrió el domingo a las 4 de la mañana. En el video se puede ver como los agentes ingresan a la fuerza y a las patadas en la humilde vivienda: golpearon a hombres y mujeres de la comunidad Qom por igual, sin importarles sexo o edad.

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Al parecer, buscando a varios jóvenes que habrían arrojado piedras en la comisaría, ubicada a cuatro cuadras de ahí.

El violento accionar policial fue repudiado de manera unánime por cientos de internautas que no dudaron en viralizar las crudas imágenes. Según las víctimas, se trató de un allanamiento ilegal que terminó con cuatro jóvenes detenidos y “torturados”, con sus familiares golpeados por intentar defenderlos y una menor de 16 años en estado de shock por vejaciones que se investigan.

Fueron más de 15 los policías, algunos vestidos con uniformes y otros de civil, los que derribaron a patadas la puerta de la casa y agredieron a patadas, piñas y culatazos a hombres, mujeres y niños: según la denuncia, cuatro de ellos fueron arrastrados cuatro cuadras hasta la comisaría.

Una vez allí, los encerraron en un cuarto oscuro, los golpearon, les rociaron con alcohol y los amenazaron con encender fuego. Saltaron sobre sus cuerpos al grito de "indios infectados", haciendo alusión a la situación que atraviesan las comunidades por el COVID-19.

Según contó por radio Daniel Rolón, dirigente de la comunidad, incluso los amenazaron de muerte. Jésica, tía de los damnificados, contó que la policía disparó contra un grupo de personas que se encontraban discutiendo en la calle y, al no poder detenerlos, se les dio caza.

“La policía comenzó a cazarlos y en la corrida pasan por el frente de la casa de mi hermana Elsa, que es una vivienda ubicada en el barrio Banderas Argentinas, Fontana, donde estaban mis sobrinos mirando qué pasaba”, explicó la joven en diálogo con Prensa Obrera.

Y siguió: “La policía comenzó a disparar contra la casa y mis sobrinos corren hacía adentro. Sin presentarse, sin orden de allanamiento y sin mediar palabra alguna, la policía comenzó a patear las puertas y a disparar. Arrastraron a uno de mis sobrinos y comienzan a molerlo a palos”.

Mientras que el grupo de policías “destrozaba a sus familiares”, Jésica contó que en una de sus habitaciones se encontraban otros sobrinos “calmando a mis sobrinas de 11 años, otra más chica de 8 años y mi sobrinito de 4 años”.

Esto poco importó, ya que Jésica señaló que “le pegaron por todos lados a mí sobrina, los patearon, golpes de puño, saltaban sobre ellos. Uno de mis sobrinos es discapacitado. Mi sobrina tiene golpes internos que se pueden observar en las radiografías”.

Y continuó: “A una vecina que puso al resguardo en su casa a mi sobrina de 8 años también la agarraron, la golpearon, le quebraron el tabique y las costillas. A una de mis hermanas le dieron con el arma reglamentaria en la cabeza provocándole una gran herida”.

La mujer explicó que se llevaron a cuatro de sus sobrinos (entre ellos dos mujeres y una menor de edad) a la comisaría, los esposaron, continuaron los golpes, los encerraron en una pieza y los rociaron con alcohol, apagaron las luces y los torturaron amenazándolos con que los iban a prender fuego. “Les gritaban ‘indios infectados’”, contó.

Y sumó: “A ustedes los vamos a acostumbrar a golpes’. ‘Cinco policías saltaron sobre mí pecho y el de los chicos, tía y a las mujeres nos abusaron’ me contaba mi sobrina que es menor de edad. Tocaron y manosearon a las dos chicas que estaban esposadas y con miedo”.

“Luego de que los liberaron no recibimos ningún tipo de asistencia médica o psicológica por el daño que recibieron mis familiares. Peor aún –concluye Jesica su relato- comenzaron las amenazas de muerte hacía mi familia por parte de la policía para que no digamos nada", cerró

Las denuncias sostienen que el ataque no fue solo con golpes, sino que hubo balas, tortura y abuso, hecho que se está investigando por estas horas. La fiscalía de Derechos Humanos a cargo de Liliana Beatriz Irala junto a la fiscal Ingrid Wenner tomaron intervención en el caso y se espera la indagatoria de los agentes involucrados.

Hay al menos cinco agentes involucrados directamente con los hechos denunciados e imputados por excesos y abuso de autoridad. La Justicia, además, realizó allanamientos en la comisaría y secuestró los libros de guardia para identificar a todos los efectivos que cumplían tareas esa madrugada. A pesar de eso, todos siguen en libertad. 

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