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Ocurrió en 2014

Asesinó de un disparo a su ex cuñado y nunca fue preso, a pesar de estar condenado

El crimen ocurrió en octubre de 2014, y el sospechoso finalmente fue condenado en 2016. Sin haber estado detenido, ahora le dieron una domiciliaria provisoria.

La muerte de Tomás González Rossi sigue, en parte, impune. Así lo siente su familia, ya que a pesar de que el culpable fue condenado en 2016 a 4 años de prisión, la realidad es que el acusado nunca fue a la cárcel y ahora recibió el beneficio de una domiciliaria provisoria, por lo que empezó a cumplir su condena recientemente, desde su hogar y sin una tobillera electrónica.

Tomás González Rossi fue asesinado por su ex cuñado.

El terrible hecho sucedió el 24 de octubre de 2014, cuando la víctima y el agresor iban en un mismo auto, antes de dirigirse hacia un boliche desde el barrio de Belgrano.

González Rossi y Felipe María Stanga hacía poco tiempo que habían dejado de ser cuñados, ya que Tomás se había separado de su novia, la hermana del chico que le disparó. Aún así, ambos mantenían una buena relación, y de hecho, tenían amigos en común. Por eso mismo, los dos se subieron a un mismo auto, en el que la víctima iba sentada adelante como acompañante, y Stanga atrás, en diagonal a él.

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"Las pericias determinaron todas que Stanga disparó, a pesar que él decía que mi hijo se había autodisparado. Pero las pericias indicaron que la bala entró de arriba a abajo. Lo que pasó es que él sacó el arma, mi hijo le dijo que la guarde, que iban a chocar y que tenía miedo. Y ahí le disparó. Lo raro es que no hubo ninguna conversación previa", explicó a BigBang Gustavo González, papá de Tomás.

Felipe Stanga fue quien disparó contra la víctima.

Según explicó el acusado en el juicio que se inició en su contra en 2016, esa noche él había pasado por la casa de sus papás después de haber vuelto de un viaje al exterior, y se había llevado consigo un arma que había guardado allí. Cuando un amigo lo pasó a buscar a él y a González Rossi, antes pidió pasar por su hogar para dejar la pistola calibre 40.

"Él en el juicio se desligó de toda culpa. Dijo que sacó el arma porque mi hijo la quería ver. Dijo que se la mostró, y que mi hijo apretó el gatillo. Es mentira que Tomás quería verla, porque le tenia miedo a las armas, a mi hijo hasta le daba impresión un rifle de aire comprimido que tenía un amigo nuestro. Le tenía tanto terror, que cuando Stanga sacó el arma, por instinto hizo el gesto de atajar con las manos, y él pasó por encima de el y le disparó en el pecho", aseguró González.

En ese momento, otros dos chicos iban dentro del vehículo, y ellos también declararon como principales testigos en el juicio que se inició en el 2016 en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 17 de la Ciudad de Buenos Aires.

Aunque los dos jóvenes eran muy amigos de Stanga, dijeron que el hecho sucedió de forma muy rápida, que vieron que el acusado sacó el arma, y que después escucharon el disparo sin entender lo que había pasado. Aún así, las pericias determinaron que el condenado tenía restos de pólvora en su mano, algo que contradice su relato de que González Rossi se autodisparó.

González Rossi recibió un disparo en el pecho.

"Lo que siempre me pareció raro es que no hubo ninguna conversación previa. Los testigos dijeron que Stanga nunca mencionó que quería mostrarles el arma, ni nada. Tampoco hubo ninguna discusión previa. Mi hijo antes salía con la hermana de él, y se habían separado, pero no había ningún problema", admitió Gustavo.

Sí explicó que Stanga tuvo algunos encontronazos con su hijo, ya que Tomás, que estudiaba para ser personal trainer, vendía unos polvos para tonificar el cuerpo, y que como esos paquetes venían de afuera, él le había pedido ayuda a su ex cuñado que trabajaba como despachante de aduana.

"En ese entonces Stanga le quería cobrar mucha plata por eso, y todavía era novio de la hermana. Otra cosa que pasó es que el asesino salía con una chica que se llama Rocío, que separó de él, y conoció a un amigo de mi hijo Tomás. Hasta se casó con él, y Stanga eso nunca se lo perdonó a mi hijo, pero eso que pasó fue una cosa casual, no es que mi hijo los presentó", aclaró.

Lo cierto es que después del proceso judicial llevado a cabo en 2016, el sospechoso finalmente fue condenado solo a 4 años de prisión por el delito de "homicidio culposo".

El hecho ocurrió en 2014.

Inicialmente la causa fue caratulada como "homicidio simple" y luego pasó a "homicidio doloso", sin embargo, el fiscal pidió una pena de 4 años por el delito de "homicidio culposo", aún cuando la querella fue por un "homicidio doloso agravado por el uso ilegal de armas de fuego".

Finalmente, el tribunal compuesto por los jueces Juan Giudice Bravo, Pablo Vega y Alejandro Noceti Achával consideró que se trató de un "homicidio culposo", sin tener en cuenta la portación del arma, y así, la defensa de Stanga fue a Casación, donde confirmaron la condena, y, aún no conforme, elevó un recurso de queja a la Corte Suprema de la Justicia.

Recién el 24 de marzo de este 2021 la Corte respondió, y rechazó la revisión de la pena, aunque el mismo tribunal que lo condenó sí le concedió provisoriamente la prisión domiciliaria por el tema del coronavirus en las cárceles y por ser "sostén de familia".

"Nunca fue preso. Tranquilamente se podría haber fugado, porque tiene los medios. Es más, en este tiempo hizo un pedido, y viajó a Chile. Después pidió ir a China y se lo denegaron. Es evidente que algo hay en el medio, porque los jueces hicieron caso omiso al pedido de mi abogada Nuria Drendak, y le dieron la domiciliaria. Él solo estuvo demorado la noche del disparo, después nunca fue a la cárcel, y ahora empezó a cumplir la condena, pero desde la casa y sin tobillera, porque no hay más. Lo controlan por el celular", se lamentó el papá de Tomás González Rossi.

Sobre esto, Nuria Drendak, la abogada de la familia de la víctima, indicó a BigBang que el 24 de marzo pasado ella se enteró que la la Corte Suprema de la Nación había rechazado el recurso de queja de la defensa de Stanga, por lo que, quedó firme la condena, lo que quiere decir que debe ir finalmente a prisión.

"Ese día notifico al tribunal sobre esta resolución, y solicito que se haga el computo de pena y se sortee el juzgado que controla como se cumple esa pena. El tribunal hizo caso omiso a mi pedido, y esperó hasta el 25 para que la defensa interponga la domiciliaria, y en ese mismo escrito el abogado de él adjuntó la resolución de la corte, que yo ya había adjuntado", comentó.

Tras esta situación, el mismo tribunal que lo condenó en 2016, ahora le concedió la domiciliaria provisoria, y hasta tanto se resuelvan los pedidos de las partes, ordenaron informes para conocer dónde vive, con quién, cuánto gasta, cuanto gana, y demás.

"Ahora como querella lo único que nos queda es esperar que lleguen los informes socioambientales, y yo ya le solicité al tribunal que antes de tomar una decisión, consulten con las partes. Él alegó que es jefe de familia porque vive con la concubina y tiene dos hijos, y vive con la hija de la mujer, pero eso no es así, porque con ese criterio ninguno de los presos del país podrían quedar detenidos", cerró la letrada.

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