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Caso Solange: imputan a cuatro personas por impedir que su padre se despidiera de ella

Al hombre, que había viajado desde Neuquén, le habían prohibido el ingreso a la provincia. Solange Musse murió el 31 de agosto de 2020, a los 36 años, por un cáncer terminal. 

La historia de Solange Musse, una mujer de 36 años que padecía una grave enfermedad, conmovió al país en agosto del año pasado, luego de que su padre implorara públicamente que le permitieran acceder a la provincia de Córdoba para poder despedirla, algo que le fue negado a pesar de que el hisopado de coronavirus arrojó resultado negativo. Su hija falleció durante la mañana del 21 de agosto, internada en una clínica de Alta Gracia.

La dramática historia había comenzado luego de que el padre de Solange, Pablo, emprendiera un largo viaje desde Plottier, en la provincia de Neuquén, donde vive, para poder visitar a su hija antes de que falleciera. Solange tenía 36 años y padecía un cáncer terminal. A pesar de la grave situación, las autoridades cordobesas no le permitieron el acceso a la provincia.

De hecho, fue cuando le negaron el ingreso al hombre que se viralizó una carta de Solange donde imploraba que por favor le permitieran despedirse de su papá, de quien estaba muy unida. “Quiero que entiendan que mientras viva tengo mis derechos quiero que sean respetados. Lo que han hecho con mi padre y mi tía es inhumano, humillante y doloroso”, escribió de puño y letra la mujer de 36 años, mientras estaba internada.

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En la misiva, señalaba que sentía impotencia. “Acuérdense, hasta mi último suspiro tengo derechos y nadie va a arrebatar eso. Lo único que necesito es que escuchen a mi familia y a mí”. El padre de la mujer fallecida había viajado junto a su cuñada desde Neuquén y al llegar a la localidad de Huinca Renancó, en Córdoba, le negaron el ingreso por no tener un hisopado negativo de coronavirus.

En ese sitio lo sometieron a un test que arrojó resultado “dudoso”, por lo que no le permitieron entrar a la provincia y lo obligaron a regresar a Neuquén. La situación fue tan dramática que de acuerdo al testimonio tanto de Pablo como de la tía de Soledad no pudieron parar ni siquiera en un baño durante todo el trayecto, en el que fueron escoltados por patrulleros desde Córdoba hasta la localidad de 25 de Mayo, en Neuquén.

Mientras tanto, el cuadro de salud de su hija se deterioraba día a día. Soledad permaneció en el Sanatorio Allende de Alta Gracia y el 20 de agosto, un día antes de fallecer, escribió una carta en la que contaba que ya le costaba hablar. Incluso brindó notas televisivas donde relató la angustia que sentía debido a que su papá y su tía no habían podido entrar a la provincia para despedirse.

El avance de la enfermedad le había impedido a Solange continuar con el tratamiento alternativo que realizaba en una casa de Alta Gracia, donde contaba con respirador y asistencia médica. Lo que terminó generando el repudio de la sociedad fue que finalmente el resultado del hisopado al que lo habían sometido a Pablo en la provincia de Córdoba y por el que le impidieron el ingreso arrojó un resultado negativo. “Mi famoso hisopado dio negativo”, había dicho entre lágrimas.

Solange había contado en una entrevista el dolor que sentía por no haberse podido encontrar con su padre. “Estoy muy triste, ansiaba ver a mi papá, quiero que entiendan que mientras viva tengo mis derechos”, reiteró. A poco más de tres meses de que se cumpla un año de su partida, la fiscal federal de Río CuartoAlicia Viviana Cena, imputó a cuatro personas por violación de los deberes de funcionario público en la investigación.

La acusación abarca un sargento primero de la Policía Caminera de Córdoba y una trabajadora social del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) Río Cuarto, entre otros, a raíz de la denuncia que realizó Pablo Musse contra las autoridades del COE, el Ministerio de Salud y la policía por los presuntos delitos de abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y privación ilegal de la libertad calificada.

Una vez fallecida Solange, el juez Federal de Córdoba Ricardo Bustos Fierro les permitió a Pablo el acceso a Córdoba para que pudiera asistir al velorio de su hija. El magistrado había accedido a que "se trasladen por las rutas provinciales y/o nacionales desde la localidad de Plottier, Neuquén, por las provincias de Río Negro, La Pampa y Córdoba, hasta la localidad de Alta Gracia (Córdoba), y/o donde se desarrolle el sepelio", detalla el texto resolutivo.

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