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Decían que se había suicidado, pero fue un femicidio: "¡Nosotras presas y el tipo libre!"

Víctor Hugo Nosach está imputado por "Homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género" por la muerte de su ex, Celeste Grippo Martínez, el 29 de mayo de 2017. Pero la causa no avanza. 

Desde hace cinco años que el caso no cierra por ningún lado. Víctor Hugo Nosach está imputado por "Homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género contra una mujer" por la muerte de Celeste Grippo Martínez, el 29 de mayo de 2017. Pero nunca fue detenido. La historia de Celeste –al menos para ojos ajenos- está lejos de esclarecerse, pero avanzó un poco en 2019. Sin embargo, para la familia de la víctima está más claro que el agua: "¡Víctor la mató!". 

Hasta ese momento, la Justicia señalaba que la joven de 28 años se había "suicidado" de una manera por demás extraña, incómoda y llamativa. Según la Justicia, Celeste tomó una escopeta Brenta calibre 20, con un caño de 71,5 centímetros del gatillo hasta la boca, y se disparó en el abdomen el 29 de mayo de 2017 en su casa de Valentín Alsina. ¿Cómo podría un ser humano dispararse a sí mismo en el abdomen con una escopeta?

La primera fiscal que tuvo en sus manos la causa sugirió...."con el dedo gordo del pie". La historia se había contado en BigBang en 2018: Celeste se había separado días atrás y decidió irse a vivir a Santa Teresita, donde viven su madre Norma y sus hermanas. Su pareja, Víctor Nosach, tenía antecedentes de violencia doméstica, incluyendo una denuncia por lesiones. Celeste había discutido con él y con su hermano, Diego Nosach, horas antes del crimen.

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Casualmente, Víctor era el dueño del arma que Celeste -siempre según la primera versión de la fiscal- utilizó. La carta suicida (en realidad un cuaderno) de Celeste no fue encontrada por los peritos sino que fue entregada a la Justicia dos días después por... la hermana de Nosach. Como si eso fuera poco, la versión que implicaba el suicidio más incómodo del mundo era la que había brindado el propio Nosach.

En ese momento, la pareja de la joven figuraba como "testigo" en la causa y la primera fiscal había "comprado" esta curiosa versión. Nosach y Celeste se habían separado nueve días antes del fatal final. Pero hubo un dato que no es menor: Celeste lo había denunciado por violencia de género y Nosach, además, era el dueño del arma. La usaba para cazar. Las últimas personas que vieron con vida a Celeste fueron, precisamente, Víctor y su hermano Diego.

Ambos declararon que habían tenido una discusión con ella minutos antes y que luego se fueron. Siempre según ellos, Celeste se quitó la vida. Armó las valijas para irse a Santa Teresita y luego se suicidó. Fue tan quirúrgico el disparo que se dio con el dedo gordo del pie que no había una gota de sangre en la habitación. Luego de hablar con Norma y su otra hija, Ángeles, el fiscal Mariano Leguiza Capristo decidió pedir el cambio de caratula.

Fue así que la jueza Laura Ninni, a cargo del juzgado N° 6 de Garantías de Lomas de Zamora, cambió la caratula de “averiguación” a “Homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género contra una mujer". En ese momento, Nosach quedó imputado. Pero, al parecer, todo quedó en la nada, ya que transcurrieron cinco largos años, no hay nadie preso y la causa, a pesar de que ya están dadas todas las condiciones, está lejos de ser elevada a juicio.

Norma Martínez, madre de Celeste, dialogó con BigBang y se mostró exhausta por todas las vueltas que fue dando la causa sin ningún tipo de resolución aparente. "No hay ninguna duda en la causa que Celeste no se suicidó. El cuerpo fue movido y la casa limpiada, se presentaron las denuncias por violencia de género que hizo Celeste contra Nosach y de otras mujeres. Se entregaron pericias de parte, tenemos peritos que trabajan para la causa, y hay un alerta con el cruce de llamadas. ¡No hay dudas de que Víctor estaba presente en el momento que murió mi hija", sostiene, con la voz calma y una fuerza de voluntad admirable en estas instancias. 

Consultada sobre el estado actual de la causa que tiene a Víctor como único imputado por "Homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género contra una mujer" y a su hermano Diego como testigo, Norma aclaró: "Cuatro veces cambiaron de fiscalía. De Mariano Leguiza Capristo (el segundo fiscal que tuvo el caso en Lanús) pasó a Lomas de Zamora. La tuvo una fiscal que ni siquiera conocimos y ahora está en manos de otro fiscal que tampoco conocemos. La pasaron a la fiscalía de género de Lomas de Zamora N°17 (UFI N° 17 de Violencia de género y Familia a cargo del fiscal Juan Baloira). Pero con el movimiento de la causa, lleva tiempo acomodarla y se atrasa todo cada vez más". 

 

Con tantos cambios, pero nulos avances, la mamá de Celeste le pidió al fiscal Baloira una reunión y le solicitó los resultados de las últimas pericias. Pero por ahora, no tuvo respuestas. "Entendemos que con esos resultados ya se puede elevar la causa a Juicio. Nosotros recibimos de parte de Nosach dos cartas documento donde nos pedía a mi y a mi hija que no hablemos ni publiquemos imágenes de él en las redes sociales. ¡Nos cerró la boca y eso me paralizó! No me imaginé que iba a hacer una cosa así, es tremendo pero que quede claro: el tema más doloroso para mí es el asesinato de mi hija. Pero los delincuentes y femicidas tienen derechos también y duele cada vez más", afirmó.

Norma le explicó a este sitio que en estos cinco largos años sintió que la Justicia buscó "cansarla" o agotarla para lograr archivar la causa. "En un momento sentí que me querían cansar, agitarme y callarme para que todo quede en la nada. Él no tenía abogados y los puso hace poco. Nosach formalizó una pareja, tiene un hijo y vive en el mismo edificio donde mataron a mi hija, ¡Hasta lo reformaron y armó un hogar! También viene de vacaciones a Santa Teresita (donde vive casi toda la familia de Celeste) y la pasamos mal. Es una persona que nosotros no quisiéramos encontrarla ni verla, ya sabemos la violencia que ejerció sobre mi hija y otras mujeres. Es peligroso para la sociedad y sin embargo, está gozando de libertad", denunció.

Y continuó: "Hace cinco años que estoy pidiendo un allanamiento y se hizo recién hace sólo un par de meses. Él vivía arriba con mi hija y abajo vivía el hermano. La verdad es un agotamiento tremendo. Me aislé un poco y ya no estoy publicando cosas de Celeste porque la situación me sobrepasó". Sobre la hipótesis del "suicidio", Norma advirtió que ese absurdo razonamiento de parte de la primera fiscal le generó un "estado de shock" difícil de superar. "Investigué, busqué casos parecidos sobre suicidios de soldados, de cómo se suicidaban con las escopetas. La desesperación te lleva a eso y nunca, ni siquiera en Estados Unidos, encontré ni vi que una persona se quite la vida con el dedo gordo del pie", destacó.

Visiblemente conmovida, descartó la teoría del suicidio desde un principio y recordó que Celeste "amaba su cuerpo", se ejercitaba diariamente y hasta cuidaba su alimentación. "¡Amaba la vida! A causa de esa hipótesis estuve tres años en un estado de shock. No quiero tomar medicamentos ni nada, quiero volver a sentirme libre en algún aspecto en todo esto. Ya sé que me la mataron, sé lo que hicieron y por eso lucho. Lo que dice Nosach no es la verdad, la verdad me la tiene que dar la Justicia, la cual no trabajó, se perdieron un montón de pruebas y como si fuera poco, a mi hija se la entregaron a ellos. Tenían todo preparado para cremarla antes que yo llegue a Buenos Aires. ¿Por qué?", se preguntó.

Y explicó: "A la morgue llegó Víctor con sus hermanos y solo querían ver cómo estaba la cara de Celeste. ¡Estaban obsesionados con eso!. En el velorio declaré que a mi hija la vi con un golpe cerca de la sien. Estaba muy hinchado. Pero desde la fiscalía me dijeron que el cuerpo se habrá golpeado en el traslado. Por eso, pedí que se volviera a hacer la autopsia y nunca nadie me dio bola. Mirá hasta dónde llego para alcanzar la verdad. Es tan grande la impotencia y el dolor de que te maten a un hijo y que se hagan los boludos que tenés que llegar hasta al hueso para saber la verdad. Estos sin vergüenzas son mentirosos y cínicos. Víctor es un fanfarrón y la trataba como un trofeo". 

Tras más de cinco años de la muerte de Celeste, su mamá sostiene que no pudieron hacer el duelo aún. "No hay duelo. Siempre estamos esperando y la herida nunca termina de cerrar. Estamos a la par de la justicia y estamos esperando que nos de la respuestas que nosotras no tenemos. La investigación tendría que haber sido fuerte, desde que sucedió. La primera fiscal fue la que le creyó a estos tipos. ´Tu hija se suicido con el dedo gordo´, me dijo. Yo en ese momento estaba re mal, estaba en las nubes y cuando me dijo eso, le dije ´¿qué te pensas que es mi hija? ¿qué me estás diciendo? Sin tener conocimiento y sin saber nada, le dije que era ridiculez", dijo.

 

Además, manifestó que "ni un chico de 10 años va a creer ese espanto" y se volvió a preguntar: "¿Cómo la fiscal le va a creer a él y al hermano?". "Para mi hay más cómplices en la causa y ayudaron a matar a Celeste. Cuando él llamó por teléfono diciendo que Celeste se mató, dijo Celeste está en el baño, no quería salir... Y cómo estaba en el baño, si la encontraron en el vestidor... Víctor es detallista y prolijo. Ella estaba arriba de una manta en el vestidor y sin sangre. Limpiaron todo. Todos los días temo por mis hijas. Tengo miedo de que se lo crucen todos los días. Vivimos encerradas, estamos presas, trabajamos en mi taller de confección y vivimos encerradas hasta sábados y domingos por miedo", contó.

En ese contexto, Norma le dijo a BigBang que no tiene miedo por ella, sino que teme por lo que le pueda llegar a pasar a su familia. "Mi otra mitad ya está con Celeste. Todos los días hay un femicidio nuevo y los tipos están cada vez más preparados. Tienen libertad para hacer maldad y la referencia que tienen de la justicia es que no hace nada. Estoy en grupo de femicidios con casos de hasta 15 años sin resolver. Se van muriendo los padres de las víctimas y la causa la siguen sus familiares. Hay mucho por cambiar. ¡Nosotras estamos presas y el tipo está libre!. El tipo viene acá a la costa, se pasea por la avenida y pasa por el frente de mi negocio como si nada. Y a mi me agarra pánico ir hasta Lanús", concluyó.

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