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Drogas, abusos y un feroz ataque en manada: cómo fue el femicidio de Susana Cáceres

La fiscal espera los exámenes toxicológicos para establecer si la víctima fue drogada antes de ser asesinada. 

Susana Cáceres fue encontrada el último viernes asesinada junto al Río Reconquista en el partido de Ituzaingó, luego de haber permanecido desaparecida diez días- La mujer de 42 años había salido de su casa de la localidad de Villa Trujui, municipio de Moreno, y no se supo más nada de ella hasta que finalmente fue hallada muerta. La autopsia determinó que la víctima fue asfixiada, apuñalada y golpeada en el cuerpo y en la cabeza.

Además, tenía signos de haber sufrido un abuso sexual. El informe final de la autopsia estableció también que la data de muerte es de 3 a 7 días previo al hallazgo del cadáver, pero los investigadores creen que la mataron entre el jueves y viernes de la semana pasada. El cuerpo de la víctima tenía lesiones propias de haber padecido una violación y que sufrió múltiples heridas punzocortantes, hematomas en el cuerpo a causa de palazos, un golpe en la cabeza con un objeto contundente y tenía marcas en el cuello por asfixia. La hipótesis de los investigadores es que la mujer fue llevada muerta hasta el lugar donde fue hallada desde otro sitio y tapada con una lona blanca y ramas que estaban quemadas.

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Por esta razón, sospechan que la habían intentado prender fuego. El hallazgo ocurrió pasadas las 13 del último viernes en medio de pastizales, a la vera del río Reconquista, a metros del Camino del Buen Ayre y el cuerpo fue reconocido por sus familiares. Dicho reconocimiento se logró en base a un tatuaje con el símbolo de "Chevrolet" que llevaba Cáceres en uno de sus antebrazos y la vestimenta que tenía puesta antes de desaparecer.

Adriana, una prima de Susana, agradeció "al personal policial y a los medios de comunicación" por el tratamiento que se le dio al caso, y afirmó que "ahora comienza otra etapa para aclarar todas las dudas". La fiscal Luisa Pontecorvo, jefa de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, fue quien acudió al lugar del hallazgo para coordinar el trabajo policial.

Los investigadores detallaron que el cuerpo fue encontrado durante un rastrillaje que había sido solicitado por la fiscal y realizado por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Moreno en una zona de pastizales junto al lecho del río, a unas 20 cuadras de la casa de la víctima. Hasta allí llegaron decenas de policías, buzos tácticos, bomberos y perros adiestrados que comenzaron a "peinar" un predio que, si bien tenía sectores alambrados, era de acceso público.

Pocos minutos después de iniciado el rastrillaje, los policías encontraron el cadáver, dijeron las fuentes consultadas. La sospecha de los investigadores es que se trata de una escena secundaria, es decir que la pudieron haber matado en otro lugar y arrojado el cadáver donde finalmente fue encontrado. Sobre la ex pareja de Susana, Alejandro Alberto Peralta, detenido por portar una pistola calibre .45 con la numeración limada -pero no por la desaparición de Cáceres-,  se negó a declarar ante el fiscal Federico Soñora, que lleva la causa por tenencia ilegal de arma de guerra. De esta manera, la fiscal Pontecorvo espera los exámenes toxicológicos para establecer si la víctima fue drogada previo al crimen.

De hecho, por estas horas los investigadores creen que fue atacada por dos o más personas que luego de cometer el crimen llevaron el cuerpo hasta donde fue hallado tapado con una lona blanca. "Queremos que mi prima descanse en paz y podamos darle la paz que merece. Estamos muy dolidos todos, pero tenemos que estar fuerte para comenzar otro camino que es el del reclamo de justicia y para que atrapen a los responsables de su crimen", afirmó Adriana.

Susana Cáceres tenía 42 años,. era madre de cuatro hijos, de tez trigueña, cabello largo color rubio, de 1,50 metros de altura y con tatuajes en ambos brazos, una pierna y una mano, salió de su casa de la localidad de Villa Trujui el martes 8, cerca de las 16, y dejó a la menor de sus hijas, una beba de un año y medio, al cuidado de su madre. "Ahí vengo má", le dijo antes de ir a pagar una deuda por unos electrodomésticos que había comprado la semana anterior.

La última vez que había sido vista fue la madrugada del miércoles 9 de noviembre, en el barrio de Mariló, en Moreno, y vestía un short de jean azul y zapatillas negras. Ante testimonios que indicaron que la mujer estaba con unas personas a bordo de una camioneta se secuestró el vehículo y fueron citados a declarar su ex pareja y los hermanos de ésta.

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