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El descargo del "asesino serial de Ramallo" desde la cárcel: "Soy inocente, no tengo nada que ver"

Lo acusan de matar a su madre, a su hermano y a su hija de diez años por envenenamiento. 

La localidad bonaerense de Ramallo sigue conmocionada por el caso que involucra a Pablo Damián Grottini, un ex empleado de empresas de transporte y servicios fúnebres de 42 años que fue detenido a fines de abril sospechado de cometer tres homicidios en su familia: el de su madre, Teresita Di Martino (61), de su hermano menor, Germán (32), y su hija de 10 años, Ailén. Por este motivo lo apodaron "el asesino serial de Ramallo". 

Su detención ocurrió después del último fin de semana de abril, cuando la madre del acusado falleció en el Hospital San Felipe, donde estaba internada. En ese mismo hospital ya habían fallecido en circunstancias similares la hija de Grottini, de solo 10 años, en julio de 2021 y su hermano, en el mismo mes, pero del año 2019. Pero fue la muerte de la madre de Grottini la que desató la investigación debido a que el personal de enfermería declaró que el hombre de 42 años les había dicho días atrás del fallecimiento que había un problema con la vía intravenosa a través de la cual su madre recibía el suero. Cuando la enfermera la revisó, descubrió que la misma había sido agujereada.

Los médicos encontraron en la habitación ampollas de drogas psicotrópicas con efectos sedantes, anticonvulsivos y ansiolíticos como benzodiazepinas y clonazepam que no pertenecerían a los lotes registrados en ese centro de salud. De esta manera y con toda esta información a disposición, los investigadores de la fiscalía a cargo del caso no tardaron en apuntar contra Grottini. Poco a poco, las autoridades comenzaron a encontrar nuevas evidencias en su contra. Una de las últimas, que incluso alarmó a los investigadores, fue el historial de búsqueda en Google del sospechoso: "qué pasa si se inyecta aire en las venas”, “qué medicamento se puede tomar para causar la muerte” o “un infarto”, fueron algunas de ellas.

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Desde su celda, en una breve declaración por video difundida por el diario El Norte, el acusado rompió el silencio y apuntó contra la fiscal María Belén Baños, a cargo de la UFI N°12 de San Nicolás, a cargo del caso. “Soy Pablo Damián Grottini, estoy acusado por haber matado a mi familia cuando no tengo nada que ver. Soy inocente, pero la señora fiscal, a partir del 28 de abril de 2022, me culpa de ser un asesino serial. Ella dijo que no tenía dudas, cuando las cuatro pericias de mi madre salieron bien. Nadie me escucha, a mí ni a mis defensores, sino que la señora dijo que yo había cremado a mi hija y había tirado las cenizas de mi hermano al río”, dijo en el breve clip.

En los últimos minutos de su descargo, afirmó que son "todas mentiras" las dichas por la fiscal y cerró: "Soy inocente, soy inocente”, concluyó. Días atrás, el juez de Garantías de San Nicolás, Román Parodi, le dictó la prisión preventiva a Grottini mientras avanza la investigación por las tres muertes, todas según sospechan los investigadores, ocurridas con la  misma mecánica: envenenamiento a través del suero en el hospital.

Lo insólito es que ante la fiscal Baños, el acusado confirmó que fue él quien hizo las polémicas búsquedas por Google sobre “qué medicamento se puede tomar para causar la muerte” , pero dio una insólita explicación: aseguró que las realizó con intención de suicidarse y no con el objetivo de matar gente. También se negó a responder preguntas y afirmó que no tuvo relación con las muertes de sus familiares.

 

El cuerpo de la hija de diez años del acusado por los asesinatos fue exhumado del cementerio de San Nicolás. "Nos encontramos con un cuerpo en buen estado de conservación, lo que posibilitó la obtención de las muestras necesarias para la realización de pericias toxicológicas y anatomopatológicas, que serán remitidas a la brevedad al laboratorio pericial de la ciudad de La Plata para intentar establecer las causales de la muerte", había comunicado la fiscalía.

De acuerdo a la fiscal de la causa, la principal hipótesis es que les habría inyectado aire por las venas para provocarles un infarto. Por esta razón, las pericias en el cuerpo de la joven de diez años serán clave para determinar si hay un patrón similar al que se detectó en el cuerpo de la madre del acusado. Al dar su versión de los hechos, detalló que la salud de su madre empeoró el viernes por la noche cuando estaban “en la mesa de su casa”.

Afirmó que Teresita estaba “con dolor de pecho, muy nerviosa y angustiada”. Así, contó que la llevó al hospital y que a su madre “le hacen unos chequeos, le colocan una vía y le van a hacer una tomografía”. De esta manera, el imputado culpó a la enfermera y afirmó que había un problema con el suero que le habían puesto. "Vino una enfermera de pantalón a cuadritos que le dice que se había tapado, entonces esta enfermera retuerce la manguera del suero y le inyecta algo porque aún no se había destapado, que seguidamente dice esta enfermera ‘ahí se destapó’”, dijo, aunque nunca explicó qué hacía en ese lugar el fármaco que no era del hospital.

Sobre la muerte de su hija Aylén, aseguró que fue víctima de una mala praxis y de su hermano Germán no habló: su cuerpo fue cremado cuando murió.  Está acusado de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía” en perjuicio de su madre y de su hija, y de “homicidio agravado por alevosía” por la muerte de su hermano  y los investigadores no descartan un móvil económico. 

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