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El misterio del nene mutilado: todavía no hay detenidos y el forense reveló un dato clave en la investigación

Diego Román fue brutalmente asesinado en la localidad de Recreo, Santa Fe. "No encontramos lesiones por defensa en la palma de la mano", reveló Pascual Pimpinela, jefe del Cuerpo Médico Forense.

La localidad de Recreo, de 12 mil habitantes ubicada a unos 20 kilómetros al norte de Santa Fe capital, se paralizó al enterarse del salvaje y brutal asesinato de Diego Roman, el chico de 12 años que estaba desaparecido desde el miércoles último y que fue encontrado la semana pasada sin vida con 30 puntazos en su cuerpo y con sus genitales cortados en un descampado cercano a su casa, cercano a un cañaveral en el barrio Mocoví, a 17 kilómetros de la capital provincial.

La autopsia preliminar determinó que el cuerpo del chico de 12 años presentaba heridas compatibles con un intento de descuartizamiento. Además, le habían cortado los genitales y debido a la poca sangre que había en el lugar en el que se encontraban los restos de Diego, los investigadores creen que lo trasladaron desde otro sitio al descampado.

En este panorama, Pascual Pimpinela, jefe del Cuerpo Médico Forense, dio detalles de cómo se encontraba el cuerpo del menor. "Llevo más de tres mil autopsias y nunca vi algo así", dijo. Diego tenía heridas en toda la superficie de su cuerpo y para los investigadores este tipo de asesinatos están presentes en ámbitos mafiosos, como el cartel de México.

"Tenía múltiples lesiones en toda la zona corporal y está totalmente documentado. Hay zonas mutiladas del cuerpo. Llevo más de tres mil autopsias y nunca vi algo así", agregó el funcionario del Poder Judicial de Santa Fe. 

El especialista, a su vez, señaló que el examen logró establecer que el menor podría haber sido asesinado "de 24 a 36 horas" antes de la autopsia. "Sería la noche del jueves a noche del miércoles", precisó el forense, y aclaró que el chico no presentaba marcas de defensa o por haberse resistido al ataque. 

"No encontramos lesiones por defensa en la palma de la mano", aclaró Pimpinela. Este último dato no es menor, ya que los investigadores intentan determinar si el crimen está vinculado con un hecho de violencia intrafamiliar.

El cuerpo de Diego tenía todo tipo de heridas cortantes, de distintos grosores y tamaños. Por lo que los peritos no descartaron que haya sido agredido con armas blancas e incluso que el cuerpo pudiera haber sido mordido por perros. Por esta razón, no se pudo constatar la cantidad de lesiones y la causa parece estar estancada.

Para María –la mamá del nene que vive en la localidad de Alejandra- no hay dudas: el padre del menor, Julio Román, y su actual pareja, Ileana, son los responsables de su muerte. “Que el padre pague, es culpable tanto el como la madrastra. Voy a hacer justicia por mi hijo, así tenga que hacer justicia por mano propia", había dicho la angustiada mujer.

A este relato se le sumó el de su hija, Juliana, hermana de Diego, quien remarcó que el menor sufría todo tipo de agresiones en su casa. "Mi hermano se escapó por culpa de mi papá y la mujer porque ellos le pegaban y lo maltrataban. Yo viví con ellos, sé lo que es que te maltraten y te peguen", comentó la adolescente de 16 años.

La causa de la muerte de Diego también estuvo en el foco de la discusión. Los investigadores señalaron que el menor falleció de más de 30 puñaladas, sin embargo su padre aclaró que fueron 15, mientas que la propia madre afirmó en los últimos días que el menor no tenía ninguna herida cortante. "No tenía ninguna puñalada porque yo misma abrí el cajoncito. Es mentira todo lo que están diciendo", afirmó María.  

La causa quedó en manos de la Fiscalía Regional I-Santa Fe, a cargo de la fiscal Ana Laura Gioria. Si bien se hicieron varios allanamientos en la zona y en la casa del menor, y se tomaron testimonios a su padre y madrastra, hasta el momento la causa no cuenta imputados.

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