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El preso que besó a una jueza estaba condenado por matar a su hijastro de nueve meses y a un policía

Se llama Cristian Bustos y lo apodan “Mai”.

Si las imágenes de la jueza Mariel Suárez besando al condenado a cada perpetua causaron indignación, los delitos que llevaron a Cristián “Mai” Bustos a la prisión, dan escalofríos. El prontuario de este hombre comenzó a ser completado hace 17 años. Y su primer crimen fue atroz.

 

 

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Según el detalle de sus antecedentes policiales, Bustos fue detenido en 2006 por el asesinato de un bebé de nueve meses, que era el hijo de su entonces pareja. Tras la autopsia se pudo determinar que el chiquito había sufrido violencia extrema durante meses y murió tras sufrir la fractura de su columna vertebral por los golpes recibidos. 

 

Además, este asesino había sido condenado hace pocos días, el 22 de diciembre, por matar al policía Leandro Roberts, más conocido como Tito. Por esta causa, la jueza Suárez fue la única que votó en disidencia y pidió que se le rebajara la pena. Unos días después, el video en el que lo besa fue viralizado en los medios de comunicación.

 

 

 


Los detalles de sus crímenes

 


En 2006, Bustos conoció a Eliana, una mujer más joven. Al tiempo, ella se convirtió en madre, aunque él sabía que el pequeño no era de él sino de otra relación anterior. Igualmente, el noviazgo se afianzó rápido y Mai se mudó con la mujer y Eric, el bebé de ella. Desde entonces, comenzaría a ejercer violencia a diario sobre el pequeño.

 

A finales de ese año, Eric fue asesinado. Tenía múltiples golpes y la columna vertebral partida. En 2007, la Cámara del Crimen de Esquel lo declaró penalmente responsable del homicidio calificado por el vínculo. 

Aunque era su hijastro, para la Justicia, el niño era efectivamente hijo del imputad tanto por el trato como por la posición. La condena fue cadena perpetua. Para los jueces el agravante fue la extrema violencia y el modo del asesinato. 

 

13 años después, en noviembre de 2020, la sentencia fue revisada luego de varias presentaciones por parte de la defensa de Bustos. En junio de 2021, la perpetua fue reducida a una pena de 20 años de prisión por ser el autor del Homicidio Simple. Lo que los jueces que redujeron su pena fue lo que pasó con Mai tras asesinar a un bebé.

 

En 2007, cuando llevaba días detenidos en la comisaría local, el asesino se fugó. Se cree que varios efectivos policiales fueron los cómplices de la fuga. Aunque nunca lo pudieron comprobar. Estuvo prófugo durante dos años. Se cree que estuvo viviendo en Chile. 

 

En marzo de 2009, tras una investigación de la Policía local, se supo que Mai había vuelto a Neuquén para celebrar el cumpleaños de su madre. Durante esa misma jornada, la Brigada de investigaciones desplegó un operativo para detenerlo en la casa de sus padres.

 

No se iba a entregar fácilmente. Primero, el padre del condenado, Omar Bustos, el padre de Cristian, quiso negociar con el comisario. Como se negó, cuatro personas encapuchadas salieron a la vereda armados. “Nos vamos. Si tiran, tiramos”, les gritaron a los policías. La banda estaba conformada por los hermanos Marcos Bustos, Daniel Bustos, Wilson Bustos y, por supuesto, Cristian. 

La Policía recibió la orden de no disparar. Los cuatro hombres caminaron hasta la esquina y luego comenzaron a correr. Según el expediente judicial, los hombres dispararon primero y la Policía respondió. El primero en caer fue Wilson, el hermano de Mai. De un disparo el maxilar. 

 

A los pocos segundos, el oficial Roberts cayó por un disparo en la cabeza. El tiro había salido del calibre 38 que Bustos llevaba en su mano derecha. “Yo disparé cuando mataron a mi hermano”, diría Cristian durante el juicio por el asesinato del Policía. 

En el enfrentamiento también hubo tres heridos: el policía Luis Cañumir, que recibió un tiro en el abdomen; Daniel Bustos, que fue detenido tras ser herido en una pierna; y Marcos Bustos que quedó paraplejico por un disparo en la columna. Ese día, Cristian fue el único que pudo escapar.

 

Después de infructuosos allanamientos, nadie supo más nada de Bustos por años. Hasta que en 2015, el homicida fue detenido en Chile, tras un enfrentamiento con los Carabineros. Fue condenado en Santiago a cuatro años de prisión. Luego de cumplir la condena, fue enviado a Argentina. 

Llegó a Chubut en 2019 y fue condenado en diciembre de 2019 a prisión perpetua por el asesinato de Roberts, una década después de aquel enfrentamiento en la calle. Ahora su affaire con la jueza que intentó reducir su pena salió a la luz. Al igual que su terrible prontuario. 

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