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En el garrahan 

"Janna tuvo una muerte lenta": procesaron por homicidio a los médicos que atendieron a la beba

Janna, de solo dos meses y medio, falleció el 15 de abril de 2018 y, desde entonces, sus padres luchan contra viento y marea para conseguir justicia. 

Todo comenzó a raíz de la denuncia hecha por Ludmila Burgos el 20 de abril de 2018 ante la Oficina de Turnos y Sorteos de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires. Allí, entre lágrimas y con un profundo dolor, contó que el 15 de abril de ese año, a las 7 de la mañana, su hija Janna Victoria Gavilán Burgos, de tan solo dos meses y medio de edad, había fallecido en el Hospital Garrahan a causa de la "negligencia" de los médicos que la atendieron.

Según había precisado, la beba estuvo al cuidado de la doctora Carla Martínez, médica neonatóloga, durante tres meses y que Janna había fallecido luego de 10 horas de agonía.

Además, reveló que durante ese largo período de tiempo su hija no recibió la debida atención médica y explicó que cuando la trasladaron a terapia intensiva, sólo le habían hecho “ventilación”, sin colocarle un respirador. Janna, al ser prematura, tenía problemas con el “ductus” (un pequeño vaso que comunica la aorta con la arteria pulmonar), lo que en ciertos casos requiere de cirugía.

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Estaba al cuidado de los especialistas del Hospital Garrahan, pero tras su muerte su mamá no solo denunció que su hija fue víctima de "mala praxis”, sino que además le devolvieron el cuerpo de la menor totalmente vacío. “No tenía los pulmones, ni siquiera los ovarios. No tenía ningún órgano. En el hospital se hicieron los tontos. Desde la fiscalía me dicen que preguntaron qué había pasado y que ellos les dijeron que no los encontraban”, le había contado Ludmila a BigBang.

La exhumación del cuerpo de la beba la hicieron, según le contó Ludmila a este sitio, el 11 de junio. “Cuando la hacen se encuentran con que mi nena fue vaciada. No tenía los pulmones, ni siquiera los ovarios”, había señalado. Pero tras meses de reclamos, los órganos de Janna aparecieron en estado de putrefacción: “Después de varios meses aparecieron los órganos en estado putrefacto en una bolsa de plástico. No sé si ni siquiera son los órganos de ella”.

Janna falleció -según determinó la autopsia hecha por los doctores Héctor Di Salvo y Alfredo Delbene, en calidad de peritos oficiales, y los médicos Nora Dackiewicz y Ricardo Susman, como peritos propuestos por el Garrahan- el 15 abril de 2018 como consecuencia de “un shock séptico a punto de partida enteral, en paciente prematura con antecedentes de ductus enfermedad operando y cirugía abdominal”.

Pero los peritos propuestos por sus padres, Ludmila Burgos y Silvio Gavilán, revelaron que el cadáver presentaba “injurias médicas, que fue rellenado con gasas y telas, y que tenía una hemorragia en los pulmones internos”. Durante la causa, los padres de Janna habían denunciado que el fiscal Lucio Herrera realizó una investigación a “medias y parcial” en beneficio de las autoridades del nosocomio.

La denuncia contra Carla Martínez –la médica a cargo en ese momento de Janna y quien fue acusada por sus padres por “mala praxis”- fue hecha el 20 de abril de 2018 y a raíz de un sorteo la causa cayó en manos de La Fiscalía N°29 a cargo del fiscal Lucio Herrera y corresponde al juzgado Nacional en lo criminal y Correccional N°6 de la jueza María Alejandra Provitola.

Para el fiscal Herrera la muerte de Janna fue un “incidente”, apoyándose en las pericias que realizó la defensa. Un hecho sumamente curioso, ya que si en cualquier caso penal se le pregunta al juez: ¿a quién le cree más, al perito oficial o al perito de parte?, la respuesta automática es, al perito oficial. Esto se debe a que el perito oficial no debería tener ningún interés en el resultado de un caso, mientras que el perito de parte  –pese a que trabaja bajo juramento– lo contrata alguno de los involucrados en la causa y su resolución en la mayoría de los casos apunta a beneficiar a su empleador. 

Por otra parte, los peritos oficiales, en general, no extreman sus investigaciones más de lo necesario y se quedan con las conclusiones menos comprometidas y más fáciles de defender. Saben que pueden ser acusados de falso testimonio y que –en ese caso– la pena que les cabe aumenta si esa posible falsedad va en perjuicio de un imputado. A un perito oficial le pueden afectar sus antecedentes, costar un sumario y hasta la pérdida del cargo.

Por esta misma razón, Herrera pidió que la Dra. Martínez sea sobreseída y posteriormente que se cierre la investigación. Lo cierto es que el último viernes, a más de cuatro años del inicio de la causa, la jueza Provitola en una contundente resolución de 273 páginas no solo rechazó el pedido del fiscal, sino que además decidió procesar al jefe de neonatología, a la médica de cabecera y la médica de guardia a cargo del cuidado de Janna en el Hospital Garrahan al considerarlos responsables directos de su muerte. Se trata de los médicos Gustavo Goldsmit, Carla Martínez y Mariela Josefkowicz, todos ellos acusados de "homicidio culposo".

A los tres profesionales se los consideró ´prima facie´ como autores penalmente responsables del delito de homicidio culposo y se les trabó un embargo sobre sus bienes personales. Como si eso fuera poco, los médicos permanecerán en libertad condicional con "la obligación de presentarse el primer día hábil de cada mes" ante el juzgado o tribunal interviniente. "¡Años esperando por este momento!", señaló Ludmila y agregó: "Estoy temblando. Llorando por todo lo vivido. Solo Dios sabe lo difícil que fue para mi tener que seguir respirando después de la muerte injusta de Janna. Me trataron de loca, nos cerraron muchas puertas, nos han sentado en un despacho y pedir que nos callemos la boca".

Durante todo el proceso, según contó, "se nos han reído en la cara, a mi como madre me faltaron el respeto de todas las formas que pueden existir". "Recuerdo ir una o dos veces por semana a la fiscalía N°29 por muchos meses, otras tantas con Silvio, a veces no atendían. Volvía a casa llorando, frustrada. En ese camino nos estafó un abogado. Todo era negro. Un fiscal que a toda costa quería cerrar la causa minimizando la muerte injusta de nuestra hija y no pudo hacerlo. Como mamá sabia que no había sido una muerte natural, Janna tuvo una muerte lenta, dolorosa. Janna fue llevada a ese desenlace por el abandono y la falta de humanidad", dijo.

Y continuó: "Janna estuvo en la morgue tres años y medio, hasta que logramos que fueran sus restos a descansar. ¡Hasta con eso nos hicieron daño! Nada fue sencillo para nosotros. El 15 de Abril se cumplieron 4 años de su muerte, fuimos al hospital a pegar los cartelitos y atrás nuestro los iban quitando. Siempre queriendo tapar todo, desde el momento cero. ¡No pudieron!".

En diálogo con BigBang, Ludmila resaltó que tanto ella como Silvio tuvieron que transitar por un camino largo y muy duro para llegar a esta instancia. "Lo importante es que cuando ellos se desentendían de todo y querían ocultarlo, no pudieron por todas las pruebas que hay. Janna sufrió el abandono y fruto de eso, la muerte", resaltó.

Y no dudó en traer al recuerdo lo que ocurrió años atrás con el ex pediatra y ex jefe de inmunología y reumatología del Hospital Garrahan, Ricardo Russo, condenado a 10 años de cárcel por el delito de producción, tenencia y distribución de pornografía infantil e inhabilitado para ejercer la medicina de por vida. "Ahora el hospital no solo tiene la mancha del médico pedófilo (ya condenado), sino que también la de estos médicos que fueron procesados por la muerte de Janna. La Dra. Noelia Bonetto nos brindó todo, un ángel para nosotros. Llegó cuando nuestras esperanzas se acababan. Solo resaltar su profesionalismo, el acompañamiento y su trabajo arduo para impedir el cierre de la causa y posteriormente llegando a la verdad de los hechos logrando los procesamientos de los responsables de la muerte de Janna", cerró.

Los peritos propuestos por la querella señalan que Janna falleció como consecuencia de “una sepsis severa que no fue debidamente monitoreada y tratada durante los dos últimos días de vida, siendo esta complicación la resultante de una ECN (Enterocolitis necrotizante) que no fue intervenida quirúrgicamente cuando correspondía”.

En el informe -al que accedió BigBang- sostienen que observaron “severas falencias en la atención de la paciente por parte de los profesionales intervinientes durante su internación”, remarcando que hubo una “falta de seguimiento y control por Servicio de Cirugía”. “La única constancia de intervención por parte del Servicio de Cirugía corresponde al parte quirúrgico del 26/3/2018”, explicaron.

Según consta en la denuncia, en la historia clínica de la menor detallan varios pedidos de IC a Cirugía, pero resalta que no existen “registros de las respuestas” de las mismas. “Sólo se consignan las evoluciones por parte de los médicos de Neonatología. La paciente comienza con cuadro suboclusivo y aumento de tensión abdominal en flanco derecho a partir del 14/2/2018”, indicaron.

El informe de los peritos asegura que los médicos del Garrahan realizaron un estudio “inadecuado” del cuadro del ECN (Enterocolitis necrotizante). El estado de Janna “requería ser evaluado y monitoreado adecuadamente mediante la realización de Rx simple de abdomen y Ecografía abdominal”, algo que –sostienen- nunca ocurrió.

Según denuncia su familia, durante 16 horas Janna ni siquiera fue controlada por ningún médico, siendo evaluada recién a las 02:30 de la mañana del 15/4/2018, cuando el bebé se encontraba en estado clínico "gravísimo" y "sin ninguna chance de sobrevida”. En la parte penal, la abogada que representa a los padres de Janna, Noelia Bonetto, amplió las denuncias por falso testimonio y falsedad ideológica a los peritos Di Salvo y Delbene.

Por otra parte, los peritos propuestos por la querella advirtieron que hubo un “retraso en la realización de exámenes complementarios”, algo que consideraron “inadmisible” para un paciente de la gravedad de Janna y que existió “una deficiente atención médica en los últimos días de vida” de la menor". “Además de las graves deficiencias en la atención del Servicio de Cirugía, existió una notoria e injustificable desatención del estado clínico de la paciente a partir de la tarde del 13/4/2018, a pesar de estar cursando un cuadro de sepsis grave, con insuficiencia respiratoria y CID”, cerraron.

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