Secciones
Policiales

La carta de Fernando antes de su asesinato y el reclamo de su madre a dos años del crimen

Además, cómo está la novia de Fernando y el viaje de los padres de la víctima al lugar en el que los rugbiers asesinaron a su hijo.

Se cumplen dos años del crimen de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años asesinado a golpes a la salida de un boliche de Villa Gesell. Semanas antes de que el grupo de rugbiers oriundo de Zárate lo matara en la Costa, había escrito una carta en la que anticipaba cómo imaginaba su vida dentro de diez años. Cuáles eran su sueño y el reclamo de su mamá, a la espera del juicio que comenzará recién en enero del año que viene.

"Creo que dentro de 10 años voy a estar haciendo lo que me gusta y disfrutando mi vida. Poder cumplir los sueños, objetivos y expectativas que tengo, darles regalos a mis padres, tratando de darles lo que me dieron. Espero ya tener una pareja, una estabilidad y comodidad económica", anhelaba el joven, que acababa de finalizar sus estudios secundarios y comenzaba el Ciclo Básico Común (CBC) en la Universidad de Buenos Aires para convertirse en abogado.

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental

Cursaba la carrera junto a su novia, Julieta Rossi; quien también se encontraba en la ciudad balnearia la noche del crimen, pero no presenció la brutal golpiza. En su carta, Fernando hizo especial hincapié en que una de las cosas que más buscaba en la vida era "amor" y "unión".

"Amor, familia, amistades, cariño, unión, felicidad, conocimiento. Viajar, conocer y conectarme. Mi misión es conectar, amar, brillar y servir. Mis valores centrales son: amistad, independencia, placer, relaciones valiosas y el tiempo libre al servicio de las personas, la exploración de la mente, los deportes y la autoayuda", escribió.

El desconsuelo de la mamá de Fernando Báez Sosa a dos años del asesinato

"El tiempo no pasa para nosotros, es como si fuese ayer que recibimos la peor noticia", reconoció Graciela, en una entrevista al diario Crónica. "Marcó un antes y después de dolor y tristeza en nuestras vidas. Son días muy difíciles, tratamos de sobrellevarlo con calma, porque esto recién empieza", reforzó.

Tanto Graciela como su marido Silvino van todos los fines de semana al cementerio de la Chacarita a dejarle flores a su hijo. Siguen viviendo en el mismo edificio en el que el padre de Fernando trabaja como encargado y en el que le sacaron la última foto, minutos antes de que emprendiera sus primeras vacaciones con amigos en Villa Gesell.

"No es fácil por lo que estamos pasando, tratamos de ser fuertes; pero por dentro estamos destrozados. Sigo sin aceptarlo. Éramos una familia muy feliz y de repente nos quedamos acá solos. La pregunta que me hago es siempre la misma: '¿Por qué me pasó esto'?", se cuestiona al día de hoy.

Los padres de Fernando viajarán hoy por primera vez a Villa Gesell para participar de la marcha en reclamo por justicia. Será el primer acercamiento al lugar en el que su hijo fue asesinado. "Ir ahí va a ser muy fuerte", reconoció.

Consultada sobre cómo está la novia de Fernando, Julieta, Graciela reconoció: "Está tratando de sobrellevar este dolor, pero le cuesta mucho. Está estudiando para ingresar a la facultad de Derecho. Eran muy felices y se llevaban muy bien. Era el gran amor de mi hijo y siempre la voy a querer".

Temas

NEWSLETTER

Las mejores historias, todos los días

Recibilas en tu mail todas las mañanas

Suscripción exitosa! Recibiras en tu mail todas las mañanas.
Suscripción Fallida!