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Una de las mujeres que denunció haber sido violada en el Güemes: "Me drogaron además de la anestesia"

Noelia, de 27 años, encontró marcas de golpes y manos en sus glúteos, piernas y zonas íntimas después de haber sido operada.

El Sanatorio Güemes, ubicado en Av. Córdoba 3933, se encuentra por estas horas en el centro de la polémica a raíz de tres diferentes denuncias por "abuso sexual agravado", hechas por tres mujeres que afirman haber sido violadas después de que fueran sometidas a un procedimiento quirúrgico y cuando aún estaban bajo los efectos de la anestesia. 

El último caso en conocerse fue el de una mujer de 42 años que asegura haber sido abusada "anal y vaginalmente" mientras se encontraba inconsciente a causa de la anestesia que le habían administrado para someterla a una cirugía de urgencia. Por el hecho, ocurrido el último jueves, fue detenido un camillero Rodrigo, acusado de  "abuso sexual doblemente agravado".

Según le contó a BigBang Raquel Hermida Leyenda, quien, además de este caso, representa a otras dos víctimas - ambas mujeres, de 20 y 28 años- que también afirman haber sido abusadas en el nosocomio en octubre y en noviembre de 2020, la mujer salió de terapia intensiva y cuando despertó en su habitación, "se encontró con que estaba llena de sangre, con hematomas en la piernas y en la cola, y con un dolor vaginal terrible".

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Al darse cuenta que sangraba y que tenía cortes en la zona genital, optó por llamar a su abogado desde la habitación del Sanatorio, quien le aconsejó llamar al 911 antes que a sus enfermeras. "Le pusieron custodia y con los médicos legistas certificaron que no solo había abuso anal y vaginal, sino que había lesiones de índole cortopunzante, como si hubieran utilizado elementos dentro de la vagina", contó su abogada. 

La denuncia quedó radicada en la Comisaría 14A, la causa quedó en manos del Juzgado Criminal y Correccional Número 19  a cargo de Diego Slopski y la mujer, que se encuentra en la habitación del Sanatorio custodiada por la Policía Federal, ratificó su denuncia ante la fiscal Laura Di Pace. "Está muy mal. No se puede ni sentar del daño que le hicieron. Le tuvieron que hacer transfusiones de sangre", contó Hermida Leyenda.

A raíz de este caso, quien se animó a romper el silencio y contar el calvario que padeció en ese nosocomio fue Noelia, la mujer de 27 años que denunció haber sido violada dentro del Sanatorio en agosto del año pasado. La mamá de una nena y trabajadora esencial, había llegado al Sanatorio Güemes para someterse a una colecistectomía laparoscópica de urgencia debido a la gravedad de su cuadro de salud: sufría frecuentes dolores y cólicos biliares que iban empeorando cada día. 

Si bien el hecho ocurrió en agosto, recién trascendió el último diciembre cuando el caso fue agarrado por Hermida Leyenda, quien decidió que la causa cobre estado público después de que la clínica "aportara pruebas erróneas y ocultara otras".  "Es un abuso sexual muy grosero que se llevó a cabo en el quirófano del Sanatorio Güemes, con ella dormida. Es gravemente ultrrajante", aseguró la letrada.

Hasta el momento, según denunció la abogada, el sanatorio no entregó las verdaderas imágenes de la intervención quirúrgica y aportó informes falsos de aquel día. "No encontramos las verdaderas imágenes de las cámaras de seguridad, nos muestran las operaciones de otras pacientes. Tampoco aportaron pruebas y nos dieron informes falsos de aquel día. El Sanatorio aportó videos de otro horario, pero del mismo día y está ocultando cosas", dijo en diálogo con BigBang.

Esta causa quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 23, pero Hermida Leyenda denuncia que el fiscal Marcelo Retes tiene el caso "parado" por su propia "conveniencia". "Voy a intentar juntar las causas. Tiene todo parado. Pedí el año pasado una restricción perimetral y me contestó a los seis meses. Un fiscal de investigación no puede estar haciendo home office porque es el que debe hacer los allanamientos", sostuvo.

El hospital Ramos Mejía comprobó la existencia del "abuso sexual" en Noelia, quien después de la operación notó marcas de golpes en sus zonas íntimas del cuerpo: "Tenía en la cola las marcas de dos manos de hombres, de tamaños diferentes". En un audio que le mandó a BigBang, Noelia contó el dramático momento por el que pasó dentro del nosocomio y resaltó que fue "drogada" por el anestesista antes de que le administraran la anestesia.

En el audio que se puede escuchar a continuación, la víctima sostiene que sufría de "cólicos biliares fuertes" y que al presentarse en la guardia del Sanatorio Güemes la derivaron para una operación de urgencia. "Me dieron fecha para operarme y me presente el 25 de agosto al mediodía. Entré al sanatorio, me llevaron a una sala d recuperación, donde le dejé todas mis pertenencias a mi esposo, y vino un camillero a buscarme", cuenta.

Y sigue: "Estuve en una sala enfrente del quirófano, que estaba perfectamente limpia, pero no estaba funcionando. Me hicieron esperar a que limpiaran una sala que quedó sucia por el tema de que habían operado a una persona anterior con COVID-19. Estuve unos minutos ahí y luego estuve en una sala anterior al quirófano donde iba a ser operada. Me pasan a la cama de operaciones, en ese momento se encontraba presente un enfermero que estaba cambiando de guardia y ya se iba".

De acuerdo con sus dichos, en la sala junto a ella también estaban presentes un enfermero, el anestesista y una mujer cuyo rol desconoce. "Estábamos todos cubiertos con barbijos. El anestesista me habló y me dijo que me iba a suministrar una droga antes de la anestesia, lo que me pareció raro, pero no me quedó otra que aceptar. Cuando me la suministró, sentí que todo me comenzó a dar vueltas, me sentí muy mareada y asustada", reveló.

Si bien ya se había sometido a otras intervenciones quirúrgicas en el pasado, Noelia resaltó que ésta fue la primera vez que le administraron una droga previa a suministrarle la anestesia. "Nunca había sentido lo que sentí ese día. Estaba mareada hasta llegar a perder el conocimiento. Cuando me desperté, sentía mucho dolor general, me suministraron Tramadol y me llevaron a un pasillo", reveló. 

Ya en la sala de recuperación -advirtió-, fue su esposo quien notó que tenía marcas en el cuerpo. "Le dije que se quedara tranquilo, que seguramente era Pervinox. Nunca me imaginé que podría llegar a ser algo extraño. Me dieron el alta, fui a mi casa, esa noche no dormí porque me sentía muy adolorida, perturbada y estaba en un estado de nerviosismo que no entendía", recordó.

El 27 de agosto, dos días después de la cirugía, su marido volvió a notar las marcas en sus piernas, en la cara interna de los muslos y glúteos cuando ella terminó de bañarse. "Pedí ayuda para cambiarme y ahí me esposo notó las marcas en la cara interna de los muslos. Eran alevosas, oscuras y grandes de igual tamaño. En la cola tenía marcas de dedos de diferentes tamaños y golpes muy oscuros", detalló.

Según cuenta Noelia, al darse cuenta de la situación llamó al 911 y fue trasladada al hospital Ramos Mejía, donde una médica legista -junto a dos ginecólogos- constataron las lesiones de índole sexual. "Comencé con un tratamiento AntirRetroviral (específicos para el tratamiento de infecciones por retrovirus como, por ejemplo, VIH). También tuve que comenzar con apoyo psicológico y fue derivada luego al psiquiatra por mis síntomas", explicó.

Al final del audio, Noelia aclaró que padeció y padece "ataques de pánico, nerviosismo y depresión" y resaltó que su caso es casi idéntico al último caso que dio a conocer este portal. "Hasta el día de hoy sigo en tratamiento. Mi caso es igual, muy similar al que salió a la luz estos días y es como revivir nuevamente esta pesadilla", finalizó.

Desde Sanatorio aseguraron que la entidad está colaborando con la Justicia. "Tanto en los casos previos y como en éste, el sanatorio se ha puesto disposición de la justicia y ha aportado todos los materiales solicitados, como historias clínicas y videos de las cirugías", dijeron. En cuanto al camillero detenido, explicaron que fue "desvinculado" inmediatamente del centro asistencial al tiempo que echaron dudas sobre la relación entre los tres casos.

Desde el nosocomio afirmaron que en los dos casos anteriores "el presunto abusador era un anestesista que estuvo en las cirugías compartiendo quirófano con cuatro profesionales femeninas y ninguna corroboró los dichos de las denunciantes". Luego, en un comunicado, advirtieron que "contamos con estrictos protocolos para asegurar la integridad de nuestros pacientes y garantizar una excelente atención médica y calidez humana, poniendo al paciente siempre en el centro".

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