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Tristeza

Lo asesinaron: las pericias comprometen seriamente a los cinco policías cordobeses acusados por la muerte del joven Blas Correas

Hasta el momento hay dos policías detenidos con prisión preventiva y otros tres oficiales imputados.

Valentino Blas Correas murió el pasado 6 de agosto luego de que la policía le disparara por la espalda tras esquivar un control policial mientras circulaba en un auto con amigos por el centro de la ciudad de Córdoba.

Desde entonces, su asesinato apareció en todos los medios.  A pesar de que ya hay dos oficiales detenidos con prisión preventiva, uno de ellos acusado de haber sido quien disparó contra el joven de 17 años, la familia de la víctima asegura que hasta ahora ningún responsable del Gobierno provincial se comunicó con ellos para darles el pésame.

Blas Correas fue asesinado por policías el pasado 6 de agosto.

Luego de que la pericia balística confirmara que fue el oficial Lucas Gómez el que le disparó a "Blasito", como le decían sus conocidos y allegados, el hombre de 35 años quedó imputado por el delito de "homicidio calificado, agravado por el uso de armas" en perjuicio de Correas y por "tentativa de homicidio reiterado en cuatro hechos" contra los amigos del adolescente, ya que se corroboró que el vehículo en el que iban recibió varios impactos de bala.

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Además, el policía Javier Alarcón también permanece detenido e imputado por "homicidio calificado, agravado por el uso de armas en grado de tentativa reiterado en cuatro hechos”, mientras que la agente Wanda Micaela Esquivel fue aprehendida y luego liberada, imputada por haber plantado un arma que no funcionaba en el auto de los chicos en connivencia con Alarcón, con el objetivo de justificar los disparos contra el vehículo.

Sin embargo, Gómez, Alarcón y Esquivel no son los únicos investigados, ya que hay otros dos policías más que también están imputados pero en libertad. Se trata de la oficial Yamila Florencia Martínez, acusada de “encubrimiento agravado”, y el subcomisario Sergio González, imputado por "encubrimiento agravado y omisión a los deberes de funcionario público" porque era el responsable de los móviles que patrullaban cuando ocurrió el hecho.

Sobre esto, fuentes cercanas a la investigación indicaron que los dos oficiales que dispararon contra el vehículo en el que iba Correas presentan antecedentes penales, ya que Gómez tiene una causa abierta por encubrir a un violador en la localidad de La Calera, mientras que Alarcón tiene una causa por privación ilegitima de la libertad y lesiones leves, una imputación que surgió luego de un control policial en el que tuvo un problema con un conductor al que detuvo.

El hecho ocurrió cuando el joven viajaba en un auto con amigos.

En este sentido, el abogado que representa a la familia Correas, Marcelo Buschiazzo, indicó a este sitio que actualmente el fiscal José Mana sigue investigando para ver si podría haber algún tipo de responsabilidad superior más allá de los imputados que ya tiene la causa, debido a que existe la posibilidad de que "haya habido una orden en concreto con el hecho".

"Nosotros queremos que esto no sea una cuestión que se castigue a quien hizo el hecho aberrante, sino seguir una línea jerárquica, como es la policía. No sabemos si ese control intentó detenerlos, y no sabemos si era un control o una posta policial, eso no esta determinado ni tampoco la policía lo ha hecho saber", dijo. El letrado comentó además que espera que pronto algunas cosas se aclaren, ya que todavía la mayoría de los imputados no fueron citados a declarar.

Hasta ahora, la pericia balística determinó que fue Goméz el autor del disparo que mató a Blas, mientras que además se pudo comprobar que el vehículo en el que los chicos iban recibió otros cuatro disparos, de los cuales dos ingresaron al auto, otro pegó en un neumático y el restante dio en el techo.

Correas iba con cuatro amigos en el auto al momento de su muerte.

"Los protocolos dicen que no se podría disparar a no ser que el vehículo estuviera en fuga, que no sería este el caso porque los chicos venían de una situación donde unos motochorros le habían querido robar y estaban asustados. Por eso es que cuando intentaban salir de esa zona medio peligrosa en la que estaban hacia el centro de la ciudad, se encuentran con el control policial. En ningún momento los chicos iban a una velocidad como de un escape", aclaró.

Aunque la causa avanza, Juan Laciar, hermano de Valentino Blas Correas, explicó a BigBang que actualmente "en materia judicial sigue todo en investigación", pero que más allá de eso, una de las cosas que mas les sorprendió es que el gobernador Juan Schiaretti mantuvo un silencio total respecto a lo que pasó, "a pesar de que es responsable" por la muerte del adolescente.

"Hay mucho dolor de parte mío y de mi familia por esto, no es ni bronca, es dolor, porque estamos haciendo todo lo humanamente posible para que esto no se repita, y que el representante mayor, que es el gobernador en una provincia, no salga a hablar y se llame al silencio, no nos da muchas esperanzas de un cambio", explicó el joven.

En este sentido, dijo que de toda la organización de la fuerza provincial, pasando por la gobernación y la Secretaría de Seguridad provincial, solo se comunicó con ellos la comisaria mayor Liliana Zarate, quien asumió en su puesto en lugar del director general de Seguridad Capital, comisario mayor Gustavo Piva, luego de que fuera desplazado tras el crimen.

Correas tenía 17 años al momento del crimen.

Además, Laciar comentó que él mismo se comunicó con el jefe de la policía, y que mantuvieron una comunicación telefónica, porque él quería que le prometiera de su boca "que iba a hacer todo para que esto cambie".

"Hicimos la marcha para pedir justicia por mi hermano, hemos salido a hablar con medios de comunicación, y nadie ha levantando el teléfono para darnos el pésame ni para decir que estaban trabajando para que esto no se repita. Después son palabras, y estará en nosotros y el pueblo estar controlando que lo cumplan, pero ni siquiera una promesa tuvimos", aclaró.

Finalmente, el hermano de "Blasito" admitió que van a hacer todo lo posible para quedarse un poco más tranquilos de que "las cosas" van a cambiar en la provincia, para que nadie más tenga que vivir una situación parecida. "Si es necesario hacer otra marcha o sentarnos con organizaciones, lo vamos a hacer, siempre desde la paz y el respeto, porque así nos manejamos siempre y porque así era mi hermano", cerró.

El hecho

El asesinato de Valentino Blas Correas ocurrió el pasado jueves 6 de agosto a la madrugada en la ciudad de Córdoba, cuando el joven de 17 años circulaba con otros cuatro amigos en un Fiat Argo tras salir de un bar. En el regreso, los chicos fueron interceptados por policías que estaban en un control policial, el cual esquivaron y siguieron la marcha.

Ante esta situación, los oficiales que estaban en la calle gatillaron contra el auto, y una de las balas ingresó por el vidrio trasero del vehículo y entró de manera directa por la espalda de Correas, quien iba sentado justo sobre ese lado.

Tras recibir el disparo, los amigos del adolescente comenzaron a buscar desesperadamente un lugar para atenderlo, y según está acreditado en la causa, llegaron hasta el Sanatorio Aconcagua, donde se negaron a recibirlo, motivo por el que hoy hay tres empleados del centro de salud imputados por abandono de persona, quienes hasta ahora no han declarado ante el fiscal José Mana.

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