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A más de 1 año del hallazgo del cuerpo

Se determinó que la ropa de Facundo estaba quemada y con cortes: las dudas de la investigación

Facundo Astudillo Castro desapareció el 30 de abril de 2020, en medio de la cuarentena estricta por el coronavirus.

El cuerpo de Facundo Astudillo Castro fue encontrado en un cangrejal de la localidad bonaerense de General Cerri el 16 de agosto de 2020, aunque por el estado en que se encontraba el cadáver, recién 15 días después se pudo confirmar su identidad. Desde entonces, y tal como lo venía haciendo desde antes del terrible hallazgo, la familia del joven de 22 años sostiene que fue víctima de una desaparición forzada cuando viajaba a pie desde Pedro Luro hacia Bahía Blanca, aunque hasta el momento no hay ninguna persona imputada en la causa.

Sin embargo, en los últimos días se conoció el resultado de una pericia verdaderamente clave para la investigación, ya que se pudo determinar que tres remeras pertenecientes al joven, encontradas en su mochila, tenían cortes y quemaduras, algo que los expertos sostienen que ocurrió cuando Astudillo llevaba puestas las prendas el día de su desaparición, el 30 de abril del año pasado.

Facundo Astudillo Castro desapareció el 30 de abril de 2020.

De hecho, la pericia que ya forma parte del expediente, sostiene que la ropa tiene cortes y quemaduras, y que además las remeras fueron expuestas a algún elemento químico, mientras que las quemaduras se realizaron con "algún elemento térmico". Más allá de cualquier rotura previa que pudiera tener la ropa, lo que se halló en los elementos son signos de violencia no naturales.

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Pericia ropa Facundo Astudillo

"Cabe destacar que, de acuerdo a las anomalías observadas, permite inferir que el elemento utilizado era de baja intensidad o bien que el individuo vestía la prenda al momento de producirse, ya que dichas anomalías solo se presentan en la parte delantera sin atravesar al sector delantero", sostiene el informe respecto a dos de las prendas, lo que da a entender que Facundo vestía la ropa cuando se produjeron estos cortes, desgarros y las quemaduras.

"En el sector de la manga izquierda, se aprecia una rotura con desprendimiento parcial del material, presentado una coloración parduzca alrededor de la misma, aparentemente realizado con algún elemento químico corrosivo, ocasionando el cambio cromático", sostuvieron sobre al menos dos remeras. También se encontró una camiseta de Boca del joven, la cual tiene cortes en la parte delantera y durezas realizadas por "algún elemento ígneo de incidencia directa". 

Una de las remeras peritadas de Facundo tiene cortes y quemaduras.

El peritaje fue realizado por expertos de Gendarmería Nacional, y si bien la prueba se comenzó hace varios meses, recién ahora se conocieron los resultados, cuando el viernes pasado los abogados de Cristina Castro, la mamá de Facundo, se reunieron con los fiscales que llevan adelante la investigación.

"No sé por qué hay tanta demora con las pericias, pero este no es el primer inconveniente que tenemos. Recordemos que tenemos a Gendarmería en la causa después de haber denunciado a la Policía Federal", aclaró Leandro Aparicio, uno de los letrados que lleva adelante la querella.

Los cortes y quemaduras son de un solo lado.

Consultado sobre el resultado del análisis de las remeras, el abogado comentó a BigBang que algunos términos usados por los peritos le llaman la atención, y que por eso pedirá junto a su colega Luciano Peretto, la ampliación de la pericia con el testimonio de los expertos, con el objetivo de poder preguntarles por el informe.

La mochila de Facundo fue encontrada por un pescador el 12 de septiembre del año pasado, casi un mes después y a unos 500 metros del lugar donde fueron hallados los restos del joven en el cangrejal de General Cerri, y dentro tenían estas prendas de vestir, un pantalón de jogging, los dos teléfonos celulares de Facundo y su licencia de conducir.

Cuando aparecieron estos elementos, a los fiscales Horacio Azzolin, Héctor Andrés Heim e Iara Silvestre les llamó la atención que la mochila se hubiera conservado en tan buen estado, en relación a cómo estaban las prendas de vestir en su interior, y por eso es que pidieron la pericia.

Desde el inicio de la investigación Cristina Castro, su familia y sus abogados sostuvieron que Astudillo fue víctima de una desaparición forzada de la que participaron al menos cuatro policías de la provincia de Buenos Aires en plena cuarentena por el coronavirus. Se trata de Mario Gabriel Sosa, Jana Curuhinca, Siomara Flores, quien era medio hermana de Curuhinca y pareja de Sosa, y el teniente primero Alberto González. Sin embargo, al día de hoy todos están en libertad y ninguno permanece imputado.

Astudillo fue detenido por la policía durante la cuarentena establecida el año pasado por el Covid-19.

"No solamente están en funciones, pero en puestos mas tranquilos, sino que siguen en libertad", cuestionó Aparicio, quien mencionó que existe una gran cantidad de pruebas contra estos oficiales. "Gónzalez, quien declaró que paró a Facundo y que lo dejó seguir en un control policial en Teniente Origone, borró 8 llamadas que hizo en ese momento. Y además, en la camioneta policial que él manejaba, se encontró en la parte de atrás un pelo que coincide con el ADN de Cristina. Y no solo eso, sino que en la dependencia policial de Origone es donde se encontró la vaquita de San Antonio de Facundo, también apareció un pedazo de una piedra turmalina que él llevaba como collar, y la jueza federal de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón no hace nada. Ya está denunciada y recusada, pero estamos esperando que la Cámara de Casación resuelva", indicó el letrado.

De igual modo, según Aparicio, antes del primer allanamiento en Teniente Origone el oficial González le pasó por Whatsapp a Sosa el número de teléfono Federico Montero, porque esta persona le iba a enviar contactos de algunos abogados. "Montero es el interventor de Sergio Berni en Bahía Blanca. Lo que digo es que el ministro de Seguridad de la Provincia está bancando a los policías", denunció.

Por otro lado, el abogado mencionó que otra de las cosas extrañas que tuvo la investigación es que, el pescador que encontró el cuerpo de Astudillo le mencionó en su declaración al fiscal Santiago Ulpiano Martínez que halló también la zapatilla del joven en muy buen estado, algo a lo que no solo el representante del Ministerio Público no le dio importancia, sino que el subcomisario de la Policía Federal Pérez y otros funcionarios policiales le dijeron que no lo mencione porque iba a ser para problema.

El pescador que halló el cuerpo de Facundo también encontró una zapatilla.

"A ese testigo lo volvimos a llamar en febrero, y contó que él le dijo al fiscal y a Pérez lo de la zapatilla, y que los investigadores le tomaron foto al elemento y al lugar del hallazgo, aunque no lo sumaron al expediente. Después cuando fuimos al otro día al cangrejal, Cristina se encontró con que no habían incluido en el perímetro el lugar del hallazgo de la zapatilla y por eso lo denunciamos al Procurador General de la Nación y a la ex ministra Sabina Frederic. Esta actuación es porque la zapatilla contradice la teoría del accidente, ya que la zapatilla estaba intacta, igual que la mochila", cerró.

Facundo fue visto por última vez el 30 de abril del año pasado cuando salió de su casa de la ciudad bonaerense de Pedro Luro rumbo a Bahía Blanca para ver a su novia. Tras ser interceptado por la Policía por violar el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, nunca más se supo nada de él, hasta el 15 de agosto, cuando sus restos fueron hallados en el cangrejal. La autopsia realizada por expertos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) determinó que el joven murió como consecuencia de una "asfixia por sumersión", aunque eso no indica si fue un accidente o si alguien lo mató.

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