Secciones
Policiales

Tomó a su mamá de rehén durante 10 horas, se tiroteó con la policía, hirió a un oficial y se fue a dormir

El detenido tiene 30 años. 

Casi como una ficción carcelaria. Durante todo el transcurso del sábado, un hombre de 30 años fue protagonista de un delirante y alarmante episodio en el barrio La Feria, Córdoba tras retener privada de su libertad a varios integrantes de su familia y enfrentarse con la policía.

 

Alrededor de las primeras horas del fin de semana, un hombre identificado como Gastón Ibarra llegó a su vivienda, la cual comparte con su mamá, en un estado de ebriedad y violencia que lo mantenía fuera de sí. A raíz de ver la furia que éste contenía, la mujer llamó a la policía local para dar aviso, pero todo terminó de la peor manera. Cuando los efectivos llegaron al lugar, el joven se atrincheró en su casa y no dejó que nadie entre ni salga.

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental

En ese mismo momento, al ver que habían llegado 50 uniformados, Ibarra enloqueció y comenzó a disparar con la escopeta que tenía en sus manos. Incluso, frente a los primeros intentos de negociación por parte del equipo de la policía, el hombre les respondía con recurrentes disparos y continuaba usando como escudo a su madre, a su pareja y a su hijo. Debido a la falta de colaboración del implicado, las fuerzas decidieron que tras las dos primeras horas de esperar, se iban a retirar por un rato de la zona.

En el instante en el que los policías se suben a sus patrulleros, el agresor sale de su casa y al grito de "los cague a tiros a los giles estos", disparó sin cesar e hirió a un oficial al cual le efectuó dos disparos. Uno en el hombro y otro en la mano derecha. Un rato después, ya casi cerca del mediodía, el "secuestrador" liberó a sus familiares pero rápidamente se volvió a encerrar.

La situación posterior es de película. Todo lo que ocurría fuera de la casa era alarmante. Un policía ya herido y aunque la familia había sido liberada, el hombre continuaba encerrado y con un arma. Pero Ibarra, lo único que quería era que "lo dejen en paz". Cerca de las 17, y tras varias horas de no recibir comunicados de su parte, la policía decidió enviar a un grupo de asalto para verificar que todo estuviese bien, y cuando lograron visualizarlo, se llevaron una sorpresa.

El hombre estaba acostado descansando e intentando "dormir". Así pudieron detenerlo. El personal de los equipos especiales de la Policía (SEOM y Guardia de Infantería) lo trasladaron rápidamente a un hospital local, donde le realizaron exámenes médicos y psiquiátricos de rutina.La primera hipótesis afirmó que se debía simplemente al efecto que tenía bajo sustancias, pero también se constató que tenía antecedentes de violencia familiar, por lo que se encuentra actualmente en el predio carcelario Cruz del Eje.

Temas

NEWSLETTER

Las mejores historias, todos los días

Recibilas en tu mail todas las mañanas

Suscripción exitosa! Recibiras en tu mail todas las mañanas.
Suscripción Fallida!