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Uno de los acusados del robo en Ciudad del Este: "La Policía me pegó y amenazó"

Una regla no escrita del hampa dice que el delito es un tónico poderoso y adictivo. Cada crimen o robo se imprime como una máscara en la cara del que lo comete. Ese cambio físico pareciera ir de la mano con un cambio interior. Hubo ladrones que hasta cambiaron su forma de pensar y de caminar (erguidos, sacando pecho) después de dar un gran golpe. Puede mencionarse el caso de un delincuente que le era fiel a su esposa hasta que robó un banco y se convirtió en el amo de un harén contra el que arremetía con la fuerza de un depredador desbocado. En cada robo triunfal, hasta sus erecciones se volvían potentes. Una especie de poder que se diluía con la primera caída.


A partir de esa creencia incomprobable (hasta Sartre habló de la metamorfosis de las facciones del criminal), quizá habrá que comparar las fotos actuales con las que se hizo en el pasado para corroborar si en el rostro de Douglas Bazzo, cuyo drama no parece caber en su cuerpo esmirriado, quedaron rastros del impresionante robo ocurrido el 24 de abril en Ciudad del Este, Paraguay, donde una superbanda opó con bombas, fusiles y caos la zona que rodea a una sede de Prosegur. Aunque no está confirmado, se estima que robaron 40 millones de dólares. Otros dicen que se llevaron 12 millones. Tres de los pistoleros fueron abatidos por la Policía y otros 16 fueron detenidos. Uno de ellos fue Bazzo, liberado la semana pasada por falta de pruebas.

Las fotos de prontuario de Bazzo, tras su detención por el robo del siglo.
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"No quiero hablar mucho, sólo puedo decir que soy inocente y mancharon mi buen nombre, por favor divulgue que estoy libre y que no soy ladrón, soy un hombre honrado", dice Bazzo en exclusiva para BigBang. Estuvo tres días preso. Según la Policía brasileña, lo detuvieron cuando iba con otros tres hombres en un auto presuntamente robado.  

–¿Por qué cree que lo detuvieron?

–Creo que se confundieron. No íbamos en un auto robado, como se dijo. Estábamos adentro de un taxi con la ropa sucia porque veníamos de trabajar en el campo. Fue en Ceu Azul, cerca de donde sucedió el tiroteo con los bandidos. Allí hubo tres abatidos. Fue una infeliz coincidencia.  

Bazzo trabaja cortando árboles en su pueblo del Estado de Paraná.

–¿No conoce a ninguno de los ladrones que participaron del robo?

–No. Lo peor es que fui amenazado por los policías que me detuvieron. Dijeron que iban a matar a mi familia. Me golpearon en la cabeza Son incompetentes y tienen miedo de los bandidos de verdad".

El acusado tiene 33 años. Sigue imputado.

Hasta su caída, Douglas Bazzo era un hombre simple. Se dedicaba a cortar árboles en Céu Azul, un municipio brasileño del estado del Paraná que cuenta con 12.000 habitantes y basa su economía en la agricultura. 

El impactante robo en Ciudad del Este.

–¿Qué recuerda de la noche de su detención?

–Me tiraron al piso, quedé de rodillas mientras era golpeado. Me esposaron con las manos atrás y miré el cielo oscuro. Lloré y le recé a Dios. Fui humillado, pero Jesús está a mi lado y por eso estoy libre.

–¿La Policía lo golpeó?

–Sí, aún tengo las marcas en mi cabeza. Cuando nos llevaron de Ceu Azul a Foz do Iguazú, en el camino pararon en seis ciudades para pegarnos y preguntarnos dónde habíamos escondido el botín y las armas.

–¿Usted nunca robó?

–No diga eso. No se confunda. Soy un hombre decente. Nunca robé. No tengo antecedentes ni por matar un mosquito. Si un ladrón trabajara como trabajo yo, no tendría fuerza para salir a robar de noche. Soy inocente.

"La Policía me golpeó y amenazó", denunció Bazzo.

Bazzo a veces no llega a fin de mes. Vive en una casa de chapa y por su detención perdió su trabajo. "Sólo pido que me den empleo. Sé hacer muchas cosas, menos robar un banco en Paraguay", dice a BigBang.

"Sé hacer muchas cosas, menos robar un banco en Paraguay

–¿Sabe que en la Argentina hubo un

–Ahora estoy buscando en Google sobre robos y apareció ese. Se fueron en embarcarciones, ¿no?

–Sí. ¿Conoce a Vitette Sellanes? Es uno de los miembros de esa banda que ahora opinó del robo en Ciudad del Este.

–Nunca oí hablar del señor Vitette Sellanes, pero sería un gusto conocerlo. Quiero dejar en claro que simplemente soy otra víctima de la incompetencia policial. No sólo me apresaron, también difundieron mi foto de prontuario. Y muchos hablaron de mis defectos, como si todos fueran perfectos. Al ojo lo perdí hace 18 años, yo tenía 15 y estaba en el cumpleaños de una amiga. Su novio compró petardo, lo encendieron y me estalló en la cara, fue una desgracias.

"Por culpa de esto perdí mi empleo".

Hasta ahora cayeron 19 pistoleros: tres de ellos fueron abatidos por la Policía. Son brasileños, aunque se sospecha que la banda contó con cómplices de Paraguay y usó armas argentinas. Recuperaron casi dos millones de dólares del botín. 

"A veces no llego a fin de mes", se lamenta.

Aunque está libre, Douglas Bazzo sigue imputado. El hombre que en su perfil de Facebook se presenta como vicepresidente de la Asociación de Vagabundos Anónimos Sustentados, fue acusado de ser uno de los temibles ladrones que atemorizó a Ciudad del Este para dar un golpe que conmocionó al mundo.  

 

–¿Qué estaba haciendo cuando ocurrió el robo?

–Dormía.

–¿Qué opina del golpe?

–Me parece sacado de una película. Los bandidos usaron mucha violencia y aterrorizaron a la gente. Parecía la banda de El Guasón. Ojalá nunca me los cruce en mi camino. De ser así, saldré corriendo.

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