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"Siempre fui la despreciada y Zulemita hasta me golpeó": la historia de Antonella Menem, en primera persona

La joven recibió el apellido recién a los 16 años y tenía sólo 7 cuando su padre, Carlos Junior, falleció tras estrellas su helicóptero.

Antonella Menem tiene 31 años. Tenía sólo siete cuando su padre, Carlos Menem Junior, falleció en el accidente aéreo que al día de hoy su abuela, Zulema Yoma, asegura que fue un atentado. La primera presentación judicial llegó cuando tenía cuatro años, a los siete se sometió a un análisis de ADN y recién a los 16 años más tarde recibió el apellido Menem. Sin embargo, nunca fue "aceptada" por la familia y el vínculo que pudo tener con su abuelo fue casi nulo, al punto que jamás pudo presentarle a sus dos hijos (los primeros bisnietos del ex presidente).

Un año atrás, la joven dio una extensa entrevista en el canal Crónica y reveló los enfrentamientos familiares. "Siempre fui la despreciada de la familia, nunca les interesó tener contacto conmigo. Era como el patito feo, la mala de la película que sólo pensaba en la herencia. Nunca quisieron estar al lado mío, ni me dieron la oportunidad de que pudiera compartir tiempo con ellos", denunció.

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"La primera vez que tuve contacto con ellos fue a los siete años, cuando me fui a hacer el ADN después de que falleció mi papá. Recién a los 16 años me dieron el apellido, fueron muchísimos años. Ellos nunca quisieron tener contacto. Pusieron trabas para que no cobrara la herencia. Después de 14 años Zulemita tuvo un acercamiento conmigo, pero se enojó porque viajé a La Rioja para ver a mi abuelo. Ahí se cortó todo nuevamente", recordó.

Según Antonella, Zulemita le envió un correo electrónico por intervención de Carlos Nair, con quien mantuvo una buena relación hasta el enojo de Zulema. "Como ella no quería saber más nada conmigo, él no me vio nunca más. No quería que lo dejaran de nuevo afuera de la familia. Así que tuvimos buena relación hasta ese momento".

"Siempre busqué afecto. No llegué a conocer a mi papá, porque lo perdí a los siete años. ¿Qué mejores personas que ellos para contarme cómo era mi papá? Además soy igual (físicamente) a mi papá y ellos me rechazan. Si yo tuviera lo único que me queda de mi hijo...", se diferenció.

Pese a todo, Antonella aseguró que respeta "muchísimo" a su abuela paterna, Zulema. "Nunca estuvo porque siempre hubo conflictos por la herencia, ese siempre fue el problema. Ellos pensaron que lo único en que pensaba era la herencia".

"Mi papá fue un chico muy dolido también. Si ven videos de mi papá, sufrió mucho cuando mi abuelo estaba en la presidencia. Él mismo se metió a trabajar con mi abuelo porque decía: 'A mi papá lo estoy perdiendo, porque los que están alrededor no me dejan llegar a él'. Es lo mismo que me pasó a mí desde chiquita. El entorno de mi abuelo fue el que me alejó. Lo mismo le pasa a Máximo (hijo de Cecilia Bolocco) que es mi tío".

Antonella denunció además que su tía la "agarró a las trompadas" cuando viajó a La Rioja, pese a que la había invitado el propio Menem. "Ahí pasó lo que pasó. Zulemita me agarró a las trompadas en la puerta de la casa (de Anillaco). Esto sucedió en el 2009, cuando viajé para allá. Hace casi once años que no lo veo a mi abuelo. Él me invitó para vernos. Estuvimos juntos y nos sacamos fotos. Después, me dijo que cuando volviera a Buenos Aires quería conocer a mi hijo, Dylan. No lo llevé porque era chiquitito, tenía un año. Mi abuelo siempre fue amable conmigo y lloraba".

"Nunca pude ver a mi abuelo más de media hora y siempre tenía gente al lado. ¡Siempre gente al lado! Él lloraba y lamentaba todas las cosas que teníamos que hacer para poder vernos. Nunca pude tener el placer de tomar un café con mi abuelo sin que haya nadie al lado. El problema es más que nada con Zulemita".

Según Antonella, el enojo de su tía es porque intentó tener un vínculo con el senador "por fuera" del control de su hija mayor. "El último mensaje que recibí de ella fue en el 2009 para Navidad. Después me fui de nuevo a La Rioja y me encontré con un montón de primos. Me llevaron a ver a mi abuelo y ella se enteró. No le gustó. Cuando volví a Buenos Aires y le llevé a mi hijo como él me había pedido, Zulemita se bajó de una camioneta y me agarró a las trompadas. Me agarró de los pelos y me pegó cachetazos".

"Me bajó del auto de los pelos, estando el nene encima mío. Me decía: '¿Qué hacés acá? Ya te dimos todo lo de tu papá, todo lo de Carlitos'. A mí me hubiera gustado tener a mi papá, no la plata. Recién a los 18 años pude administrar mis cosas, antes de eso había una jueza de por medio", señaló.

Antonella recibió como herencia deudas. "Tengo todas las pruebas, pero ellos no lo dicen. El departamento de mi papá, de la calle 11 de Septiembre, tenía una deuda de más de 400 mil pesos de expensas y servicios. Lo tuve que vender porque lo estaban rematando. Lo mismo pasó con un avión, que el motor estaba roto y estaba en un aeropuerto. Se debían 70 mil dólares del avión. Me complicaron, era chica y me dejaron un juicio con deudas".

"Cada camioneta tenía una deuda de 14 mil pesos. Tuve que vender todo, no me pude quedar con nada de mi papá porque todo tenía deudas. Por eso digo que me siento la despreciada de la familia. Zulemita es la más complicada. Cuando hablé con mi abuela tenía siete años y después nunca más la vi en mi vida".

Consultada sobre la causa de la muerte de Carlitos, su hija aseguró: "Fue un atentado. No tengo dudas de que lo mataron. Mi abuelo lo reconoció después de 20 años para cuidarla a Zulemita más que nada y protegernos a nosotros".

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