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Macri íntimo: un palco en el Mundial, el desembarco de Amazon y el pullover chileno
Política Análisis

Macri íntimo: un palco en el Mundial, el desembarco de Amazon y el pullover chileno

Los desafíos que gobiernan la intimidad del Presidente. Las principales apuestas, el crecimiento del malhumor social y la expectativa por la llegada de las empresas más importantes del mundo.

Por Lucas Morando

La pregunta desencadenó un breve silencio, seguido de una expresión de desilusión. Siempre lo supo, pero ahora no puede esconderlo más. "¿Van a cumplir la meta de inflación?", le preguntaron hace días a Macri en una reunión en su despacho. El Presidente no quiso reconocerlo con todas las letras, pero lo dio a entender: sabe que su Gobierno no logrará cumplir la meta del 15% que propuso su gabinete económico. Menos aún luego de que trascendiera el viernes pasado que en los primeros tres meses del año el aumento de precios ya alcanza un 6,7%, casi la mitad de lo previsto para todo el año.


Dos economías: la que dicen las cifras oficiales y la que preocupa en la calle.

A la “descomposición” del optiministo del electorado por el estancamiento de la economía se sumó por estas horas la palabra de Lilita Carrió que, a pesar de ser una aliada del Gobierno, tiró más leña al fuego. Anunció que presentará un proyecto en el Congreso para que el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, de explicaciones sobre el aumento de tarifas de los servicio públicos, el talón de Aquiles del bolsillo de la clase media.

Pero en la intimidad, Macri cree que fue lo más suave posible con los aumentos de las tarifas, que según los cálculos de los técnicos del  Gobierno, todavía no logran cubrir los costos “reales” de lo que vale generar energía. “Más gradualismo no se puede”, se excusa el Presidente y reclama a cada interlocutor con el que se sienta que llame a su entorno a ahorrar este invierno. En todo sentido.

"Más gradualismo no se puede", justifica Macri.

Macri repite como un mantra en algunas reuniones la helada sorpresa que tuvo en una reciente visita a una de las mansiones de Enrique Piñera, presidente de Chile. Recuerda que durante la comida tuvo frío porque el mandatario no quería subir la calefacción. Le tuvo que pedir un pullover prestado para abrigarse. En ese relato se esconde su idea sobre cómo ahorrar este invierno. Más abrigo en casa, menos consumo de energía para el país.

En Argentina hay dos economía: la de las estadísticas oficiales y la que sienten muchos en su casa. Según el Equipo Económico del Gobierno el país crece hace dos años (ocho trimestres consecutivos, dicen) pero cada vez se respira más descontento en diversos sectores. No es una opinión, es lo que empieza a medir el termómetro de la calle. Un dato alarmante: las fuerzas de seguridad ya trabajan en un silencioso plan de contención en áreas vulnerables del país. Saben que el próximo diciembre será aún más difícil que los anteriores. No lo sospechan, tiene información de referentes sociales, punteros, diversos informantes y hasta de monitoreos de redes sociales, que revelan un creciente y preocupante malhumor social de la clase media. Cuando aumenta el pan, el “crecimiento invisible” no sirve para nada.

Con Dujovne, el ministro de Hacienda. Preocupación por la informalidad de algunos sectores.
 

Vos de qué querés. El anuncio de la crisis en Carrefour fue para el presidente un duro golpe de realidad que quizá desencadena un ordenamiento -tardío- de la informalidad en el sector. Dentro del ministerio de Producción hoy se preguntan por qué la AFIP no persiguió durante todos estos años a los supermercados chinos. Es sabido que los niveles de la informalidad es el sector son alarmantes. Tanto que para los funcionarios de la Secretaría de Comercio casi desencadenan la salida del país de Carrefour, la cadena que hace días anunció que acumula tres años de pérdidas consecutivas.

En el sector se disputa otra de las grandes batallas que se desatan en el poder. Muchos empresarios hoy aseguran que el consumo “está muerto”. Macri, en reuniones privadas, se irrita con el tema: para él los indicadores de la economía muestran lo contrario y a lo sumo abre el juego para discutir la intensidad del crecimiento. “La Argentina crece, eso no es discutible”, repite.

Los funcionarios del Ministerio de Producción aseguran que el país hace 24 meses que crece.

¿Es así? El ministerio de Producción elabora todos los meses un informe interno que bautizaron como “Monitor de la Economía Real” que contempla 21 indicadores de los sectores más importantes, a modo de semáforos. El último tiene 14 “luces verdes”, desde un 2,2% de suba del empleo hasta un 41% de aumento en la producción pesquera. Hay cinco sectores en amarillo, donde se destaca una baja del 18,7% en la producción de vehículos y la pérdida en la capacidad de compra. En rojo, para el Gobierno, sólo hay dos: la inflación y la producción textil. Es decir, para el oficialismo, todo marcha sobre ruedas, salvo por la meta del 15% en los aumentos de precio hacia fin de año.

Con Justin Trudeau, presidente de Canadá. La importancia de una agenda internacional.

El triángulo de 2018. Mientras el pesimismo en algunos sectores crece, en la cabeza de Macri hay tres factores que considera prioritarios para lo que queda del año. El primero es el Mundial: ya anunció que tratará de asistir a los primeros partidos de Argentina en Rusia, dependiendo de la agenda del momento, pero la realidad es que el rol deportivo de la selección es vital para los engranajes del humor social de todo el país. Nada mejor que un buen gol de Messi para no pensar en la inflación.

Nada mejor que un buen gol de Messi para no pensar en la inflación.

Las otras dos prioridades van de la mano. El Presidente necesita que lleguen inversiones en dólares y legítimas al país. Cree que más allá de todas las reuniones que viene manteniendo con mandatarios y empresarios, la cumbre del G20 que tendrá lugar en la Ciudad en noviembre de este año es vital para acelerar posibles inversiones. Además de los presidente más importante del mundo, llegarán a la Argentina decenas de empresarios y líderes mundiales. Macri estuvo con Bill Gates en las reuniones previas del G20 y espera encontrarse este año con empresarios como Jeff Bezos, dueño de Amazon.com, que ya inscribió dos empresas localmente. El presidente cree que por ahí pasará el éxito de su gestión económica: convencer a los líderes de los países y empresas más importante del mundo que definitivamente inviertan en la Argentina. Una fuerte deuda de sus dos primeros años de gestión.

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