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Itai Hagman y el Aporte solidario extraordinario: "Nadie va a tener que vender una máquina de su fábrica"

El oficialismo busca obtener el dictamen y tratarlo en Diputados la semana que viene.

El proyecto del Aporte Solidario Extraordinario presentado por el oficialismo avanza en el Congreso y, de obtener un dictamen favorable en la comisión de Presupuesto y Hacienda, podría ser tratado por la cámara baja la semana entrante. Los números que presentó el Gobierno, quiénes deberían pagarlo en caso de aprobarse y la batalla por la "construcción de sentidos" que se dirime hoy más que nunca en la arena política.

"Los números están", reconocen a BigBang desde el bloque del Frente de Todos. En efecto, la banca conducida por Máximo Kirchner cosechó en las últimas semanas respaldos adicionales que le garantizan los 129 votos necesarios para la aprobación del proyecto; cuya principal oposición se encuentra hoy en los legisladores de Juntos por el Cambio.

En concreto, sólo están incluidas aquellas personas cuyo patrimonio declarado al 31 de diciembre de 2019 sea superior a los 200 millones de pesos. La alícuota irá del 2 al 3,5 y el escalafón más alto alcanzará a un puñado de unas 300 personas, con una fortuna declarada superior a los 3.000 millones de pesos. Es decir que aquellos que abonarían el escalafón más alto, representan casi el equivalente a la población total de una manzana de la Ciudad de Buenos Aires.

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"Estamos hablando de un porcentaje muy ínfimo de la población, que no afecta a la clase media, ni siquiera a la clase alta. El aporte ni siquiera apunta a la 'crema de la crema'. Es por única vez, justificado en el contexto de la pandemia", detalla el diputado nacional y economista, Itai Hagman. En total, unas 12 mil personas se verán alcanzadas por el aporte. El equivalente a un estadio completo de Obras, la bandeja superior de la Bombonera, la mitad de la población del barrio de la Paternal o el seis por ciento de los habitantes de Recoleta.

"El objetivo principal es tratar que los costos de esta crisis, que es la más grande de la historia Argentina, recaigan en el sector más vulnerable de la sociedad. Hay muchas personas que han perdido sus ingresos, empresas semi quebradas, sectores productivos paralizados y no es justo que sean ellos quienes paguen exclusivamente los costos. Se buscó una manera de que la crisis se reparta de forma equitativa. El Estado viene asistiendo a las personas y a las empresas con medidas, pero hay un escenario complejo en términos de gasto público", reconoce.

A la complicada base social que dejó la administración de Mauricio Macri se le suman ahora las esquirlas de los seis meses de pandemia en territorio nacional. "El Estado ha aumentado el gasto público y ha perdido recaudación por motivos obvios. Esa es una combinación fatal y es imperioso hacerse de más recursos para volver a estar en marcha. Desde ese punto de vista, se ha buscado el mecanismo para que el aporte lo realice la menor cantidad posible y que se obtenga un volumen importante", suma.

En total, el Gobierno espera una recaudación que ronda los 300 mil millones de pesos, el 34% de los $870.000 millones que lleva desembolsados desde el inicio de la pandemia para atender la emergencia sanitaria y los efectos colaterales en la economía, que dieron lugar a líneas como el IFE, el ATP, refuerzo de los planes alimentarios y la asistencia financiera a las provincias, entre otras medidas. "Una de las críticas que recibió el proyecto es la del 'incremento de impuestos'. Eso es una falacia, primero porque este es un aporte extraordinario y segundo porque el Estado no sólo no ha aumentado los impuestos, sino que ha refinanciado deudas con la AFIP, se han abierto moratorias y se otorgaron extensiones impositivas, entre otras medidas".

El "costo de la política"

No fueron pocos los que, en la arenga del discurso "anti política", reclamaron una baja solidaria de los sueldos de los funcionarios durante la pandemia. "Ahí hay que hacer una distinción", aclara de inmediato el diputado, quien desde su asunción dona gran parte de su sueldo. "Hay un sector de la sociedad que cree que uno de los principales destinos del gasto público son los salarios de los políticos. Si uno hace la cuenta, estamos hablando de unos dos mil millones de pesos, en contraposición con los 300 mil millones que se buscan recaudar. Son montos completamente diferentes".

"Comprendo que hay una necesidad simbólica, por más que no tenga un impacto material. Entiendo la indignación de una persona a la que le gustaría ver a la política hacer un gesto y creo a título personal que sería bueno que haya un gesto en este contexto de pandemia", advierte, al tiempo que evalúa: "Hay todo un debate en torno a este tema, porque responde a una visión 'anti política' que hace mucho daño y que muchos utilizan. Convertir a la política en un ámbito de acceso sólo para los que tienen un determinado patrimonio es una visión elitista. Pero personalmente creo que un gesto en este contexto incluso les quitaría argumentos a los que buscan destruir a la política como herramienta social".

Del pacto de caballeros de Macri a la lluvia de inversiones que nunca llegó

Otro de los cuestionamientos al proyecto tiene como anclaje la posibilidad de comprometer futuras inversiones y las "señales negativas" a los mercados internacionales. El aporte no sólo no grava a la inversión productiva, sino que además tampoco aplica para empresas. "No hay ninguna relación entre el aporte extraordinario y la inversión. En primer lugar, el aporte se calcula en base a la riqueza personal. Hay un imaginario social que cree que cuando una empresa anuncia una inversión, va el dueño e invierte de su bolsillo. Eso no ocurre. Esas inversiones se financian con créditos y otras herramientas financieras".

El argumento de las inversiones es uno de los principales ejes que sostiene la ya anunciada oposición que planteará en la Cámara el bloque de Juntos por el Cambio. "En los últimos cuatro años, se bajaron los impuestos a los sectores más ricos y la inversión cayó del 19.5 al 17.2 por ciento del PBI; eso desmiente absolutamente la idea de que bajando los impuestos sobre el patrimonio se incrementan las inversiones". Al fallido "pacto de caballeros", se suman otros números al análisis: en los últimos cuatro años, la baja de impuestos a personas o empresas con mayores patrimonios equivale de forma acumulada a 7 puntos del PBI.

Nadie va a tener que vender una máquina de su fábrica por el aporte, eso es un mito y una mentira absoluta que algunos han construido para tergiversar el espíritu del proyecto"

"Por el contrario de lo que se plantea, el proyecto va a asistir a las empresas. Lo que se busca es crear más fuentes de trabajo. Nadie va a tener que vender una máquina de su fábrica por el aporte, eso es un mito y una mentira absoluta que algunos han construido para tergiversar el espíritu del proyecto. Se están buscando los recursos para la reactivación económica en ahorros que muchas veces tienen destinos ociosos que, además, en su mayoría son activos financieros que se encuentran en el exterior", detalla Hagman.

De los números, a la realidad. "Pensémoslo de esta manera. Estamos hablando de personas que tienen una fortuna heredada o acumulada. Si tomáramos lo declarado como la riqueza real, de los 200 millones de pesos, le van a quedar 196 millones en mano. No es un monto que le cambie la vida, ni le mueva la aguja. En cambio, los 300 mil millones de pesos que estimamos podemos recaudar, sí van a tener un impacto directo en la vida de millones de personas y empresas".

En concreto, el 20 por ciento de lo recaudado tendrá como destino un plan de subsidios a las micro, pequeñas y medianas empresas "con el principal objetivo de sostener el empleo y las remuneraciones de los trabajadores", precisa el proyecto de ley. El desglose también prevé un 20 por ciento destinado al programa de becas Progresar; un 15 por ciento para "mejorar las condiciones habitacionales" de los habitantes de los barrios populares y un 25 por ciento a "programas de exploración, desarrollo y producción de gas natural".

"La distribución de la recaudación atiende a distintas necesidades que si bien son previas a la pandemia, se han profundizado aún más. La idea de que los destinos sean diversos y vayan a sectores como el sistema educativo o a los barrios populares es importante y está explicada en el proyecto, incluso en detalle porcentual".

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