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La carta Timerman en el New York Times: "Soy un prisionero político"

"Soy un prisionero político. Un juez argentino me acusó de traición y de encubrir a funcionarios iraníes acusados de ser el cerebro del ataque terrorista de 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina, o AMIA , el principal centro judío de Buenos Aires , en el que murieron 85 personas y 300 resultaron heridas". así comenzaba Héctor Timerman una columna en el diario NY Times, el cual eligió para hacer su descargo luego que la Justicia le dictara la prisión domiciliaria hace más de una semana.


Timerman eligió el NY Times para hacer su descargo.

Veintitrés años pasaron del ataque y el ex canciller fue procesado por presunto encubrimiento de ciudadanos iraníes involucrados en el atentado. 

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Con un delicado estado de salud, el ex diplomático buscó el diario estadounidense para ir contra el juez Claudio Bonadio de cuya investigación dice fue defectuosa y corrupta, a tal punto que en 2004 todo el juicio fue anulado y el juez, puesto bajo investigación. 

Timerman días antes de que se le dictará la prisión domiciliaria.

Es en ese momento donde el fiscal Alberto Nisman se hace cargo de la investigación, señalando a un grupo de funcionarios iraníes como los autores intelectuales del ataque, los tribunales ordenaron la detención, pero Irán respondió que sus leyes prohíben la extradición de sus ciudadanos.

"La solución fue un acuerdo entre ambos países: un juez argentino interrogaría a los sospechosos en Irán y comenzaría procedimientos para llevar la verdad y la justicia a las víctimas. También se estableció una comisión de la verdad no vinculante compuesta por juristas internacionales para observar el caso", dijo Timerman a continuación, e indicó "para el Sr. Bonadio, el acuerdo socava la investigación penal en el caso AMIA y es el pretexto para mi acusación".

También refiere a que no puede caer sobre él, el cargo de "traición a la patria", dado que para ello el país debería estar en guerra y no lo está.

"Las acusaciones se improvisan, en parte, a partir de informes falsos de los medios que alegan una reunión secreta en Aleppo, Siria , entre yo y Ali Akbar Salehi, que en ese momento era el ministro de Asuntos Exteriores de Irán. De hecho, viajé a Aleppo, donde me reuní con el presidente Bashar al-Assad de Siria, una reunión que, lejos de ser secreta, fue documentada por cables diplomáticos e informada en la prensa argentina, pero no me reuní con el Sr. Salehi mientras estaba allí, y no se han presentado pruebas creíbles para apoyar esta falsedad. El resto de las acusaciones en el caso se basaron en esta mentira, que niego categóricamente", insiste Timerman.

Y afirma: "Una parte central de las acusaciones del Sr. Nisman son las alertas rojos de la Interpol, una forma de orden de detención que tiene como objetivo ayudar a las fuerzas policiales nacionales a localizar a los buscados internacionalmente en casos penales. El Sr. Nisman, y ahora el Sr. Bonadio, me acusaron de intentar eliminar estas alertas rojos. Sin embargo, hasta el día de hoy, permanecen sin cambios".

Más adelante en su carta indica: "Bonadio ha rechazado una solicitud para liberarme de la detención, que podría continuar por un largo tiempo. Y hace unos días, determinó que debía pedir permiso para ver a los médicos, una decisión criticada por Human Rights Watch. Por ahora, el caso AMIA languidece, como lo ha hecho durante décadas. Y nosotros, que de buena fe buscamos la justicia, somos blanco de la ira de la comunidad judía y de muchas familias de las víctimas. He pedido ser juzgado lo más rápido posible. Impedirme recibir atención médica oportuna es como condenarme a muerte. La Constitución de la Argentina no permite la pena de muerte. Pero con un juez como este, eso es poca garantía".

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