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La dura carta de renuncia de Kulfas: ratificación, críticas a CFK y el balance de su gestión

El ex funcionario denunció el "internismo exasperante" de los funcionarios que responden a la vicepresidenta.

No se quedó callado. Después de que Alberto Fernández le pidiera el sábado la renuncia, Matías Kulfas se despidió de su equipo de trabajo del Ministerio de Desarrollo Productivo y partió a la Casa Rosada para entregarle de forma presencial el escrito de catorce páginas con el que abandonó el gabinete. La ratificación de la denuncia por la licitación del gasoducto y las críticas a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El encuentro duró más de una hora y, de acuerdo a los primeros trascendidos, hubo reproches de ambos lados. Pese al malestar y a la bronca por su desvinculación del Gabinete en el marco de la avanzada del "ala cristinista", el funcionario más "albertista" de la administración de Fernández cumplió con el acuerdo tácito que hoy acata toda la mesa chica del presidente: evitar más polémicas y dejar de alimentar a la oposición con declaraciones cruzadas.

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Luego de un breve intercambio con los periodistas acreditados en Balcarce, en el que aseguró que no daría mayores precisiones de su encuentro con el presidente o de su salida del gabinete, el ahora ex funcionario hizo pública la dura carta de su denuncia. A continuación, los fragmentos más destacados de las catorce páginas en las que Kulfas defendió su gestión y cargó contra "el internismo del internismo" de los funcionarios que responden a la vicepresidenta:

"Estábamos ante la posibilidad de empezar a revertir esta historia, dejando por un rato de hablar del pasado y comenzando con la imperiosa tarea de reactivar la producción pensando en el futuro y sus nuevos desafíos para construir la Argentina del futuro que todos soñamos".

"Ratifico lo dicho el vienes al finalizar el acto aniversario por los 100 años de YPF en Tecnópolis: si algo cabe reprocharse respecto al contenido nacional de los insumos del gasoducto, eso debe atribuirse pura y exclusivamente a las características de la licitación realizada por la empresa IEASA, cuyos miembros, al igual que el equipo de la Secretaria de Energía, responden políticamente a la Sra. Vicepresidenta. Fueron declaraciones que realice en ON, y que quedaran registradas por la radio AM 750 y formuladas ante varios periodistas allí presentes. Huelga adicionar la injusta acusación que la Sra. Vicepresidenta le formulara al señalarle que usted tiene que "utilizar la lapicera" para forzar un mayor contenido nacional cuando dichas decisiones fueran adoptadas por IEASA". 

"El segundo desafío era salir del desquiciado sistema de subsidios a la energía que rige en nuestro país desde hace dos décadas, el cual tiene un enorme costo fiscal, es socialmente injusto, centralista, anti federal y pro rico. Como peronista me avergüenza cada día que pasa en el que el Estado argentino subsidia la energía de hogares acomodados de la ciudad de Buenos Aires o la zona norte del gran Buenos Aires, hogares que no necesitan, no solicitan ni valoran esos subsidios. Era imprescindible racionalizar este sistema, realizando adecuaciones tarifarias que tuvieran en cuenta la crisis de ingresos de los hogares, pero dotándola de progresividad distributiva. Lejos de ellos, el equipo de la Secretaria de Energía, que se fuera desplegando desde los entes reguladores, no hizo mas que alimentar este sistema nefasto de subsidios. En estos dos años y medio han ocurrido hechos trascendentes en el mundo: hubo una pandemia, se investig6 rápidamente la genética del virus, se crearon varias vacunas, se desplegaron decenas de iniciativas para afrontar la pandemia, se aceler6 la digitalizaci6n, cambiaron los sistemas mundiales de aprovisionamiento, pero en nuestro país, el equipo de la Secretaria de Energía no fue capaz de diseñar un sistema de segmentaci6n de tarifas y cobrarle a los ricos y sectores de ingresos medio - altos una boleta de luz y gas sin subsidios".

Como peronista me avergüenza cada día que pasa en el que el Estado argentino subsidia la energía de hogares acomodados de la ciudad de Buenos Aires o la zona norte del gran Buenos Aires"

"El tercer desafío era generar un marco normativo y desplegar estrategias para el desarrollo de Vaca Muerta. No es un tema menor: el sector energético es una de las llaves para resolver nuestro problema de restricción externa. Estamos hablando de un potencial exportador de mas de US$ 30.000 millones. Una vez mas, los avances fueron lentos, signados por un internismo exasperante dentro del propio equipo de la Secretaria de Energía, es decir, internismo dentro del internismo. Ello demoró la posibilidad de un nuevo marco normativo, donde el proyecto de Ley quedó en el olvido y fue reemplazado por un decreto que puso algo de racionalidad".

El bajo crecimiento, la inestabilidad macroeconómica, la pobreza y la falta de justicia social no son una condena, sino el resultado de no haber tenido esa mirada estratégica, de estar siempre pensando en la coyuntura y en las mezquindades de corto plazo”

Sobre el final de la misiva, el ahora ex ministro detalló los cuatro desafíos que habló con Fernández; tal vez como una suerte de marcada de cancha a Daniel Scioli, que en los próximos días asumirá como ministro.

  1. "El primero es reemplazar este ineficaz, costoso, antifederal e injusto sistema de subsidios a la energía y el transporte por un esquema de subsidios a la demanda, a pagar a través de billeteras digitales o tarjetas prepagas, de suma fija, que estimule el ahorro energético y sea verdaderamente federal".
  2. "El segundo es un plan de eficiencia energética para que a través de la industria nacional se puedan reemplazar electrodomésticos viejos de alto consumo, por otros de bajo consumo".
  3. "El tercero es generar un régimen laboral especial para micro y pequeñas empresas, con el fin de formalizar y garantizar derechos laborales a los 4 millones de trabajadores informales que tiene la Argentina, en el comercio, la industrias y otras actividades".
  4. "El cuarto es un proyecto para debatir ampliamente con todas las fuerzas políticas y los sectores de la cadena agroindustrial y consistente en eliminar de manera paulatina las retenciones a las exportaciones agroindustriales y reemplazar el actual sistema por la constitución de un fondo Soberano que permita generar un mecanismo moderno de estabilización de precios internacionales".

La renuncia completa de Matías Kulfas

De mi mayor consideración:

Me dirijo a Usted con el fin de presentarle mi renuncia al cargo de Ministro de Desarrollo Productivo de la Nación Argentina con cuya designación me honrara en el inicio de su Presidencia. No tengo más que palabras de agradecimiento por haberme confiado la tarea de volver a poner en marcha políticas productivas, industriales y tecnológicas para la reactivación y el desarrollo del país. Esas políticas son el único camino genuino y posible para alcanzar los ideales de justicia social que tanto anhelamos. Asimismo, cabe destacar el enorme desafío que le tocó afrontar de conducir los destinos del país con una grave crisis macro financiera, iniciada en 2018, y el escenario de pandemia de Covid-19 que golpeó al mundo y a nuestro país.

Cuando me encomendó la tarea de conducir el Ministerio tuve la convicción de estar ante una gran oportunidad. Asumíamos una gran responsabilidad, pero lo hacíamos también trayendo muchos sueños, porque hace décadas que Argentina, a pesar de su enorme potencial, a pesar de tener logros indiscutidos en diferentes áreas productivas y científicas, nunca pudo consolidar un modelo de desarrollo, tema que me obsesiona desde hace muchos años y al que le dediqué toda mi vida, tanto desde el ámbito académico como de la política y la gestión pública. Estábamos ante la posibilidad de empezar a revertir esta historia, dejando por un rato de hablar del pasado y comenzando con la imperiosa tarea de reactivar la producción pensando en el futuro y sus nuevos desafíos para construir la Argentina del futuro que todos soñamos.

Llegamos a un ministerio vaciado, sin programas, donde lo único que se había hecho eran reformas edilicias. Con un presupuesto mínimo y el recuerdo de un antecesor que le recomendaba a los industriales dejar de producir en el país, quedándose con las marcas y redes de comercialización, para manufacturar en otros países "más competitivos" que el nuestro. Rápidamente di instrucciones claras para armar nuevos programas en todas las áreas del Ministerio y me ocupé personalmente de escribir y estructurar varias iniciativas, para recuperar el financiamiento accesible a las Pymes, para ordenar la política industrial, para fomentar la inversión y el trabajo.

A los cien días de gobierno se inició la pandemia, un hecho completamente inesperado que cambió por completo los planes del Gobierno. Durante veinte días, en el momento más duro de aislamiento, diseñamos, reglamentamos e implementamos junto a mis colegas del gabinete económico y los equipos de trabajo del ministerio todo el herramental que permitió afrontar la pandemia protegiendo a la producción y al trabajo. Entre ellos, se destacó la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), un programa diseñado a fines de marzo de 2020, ampliado a comienzos de abril y puesta en marcha con el pago de los salarios en las cuentas de los trabajadores y trabajadoras a comienzos de mayo de ese mismo año, para asombro de muchos, demostrando que el Estado puede ser eficiente cuando se trabaja en equipo, con convicciones claras, profesionalismo y honestidad. Gracias al ATP y a los financiamientos implementados (muchos de ellos a tasa cero y garantías estatales) pudimos salvar a miles de empresas de la grave situación, las cuales pudieron recomponerse rápidamente cuando las políticas de reactivación comenzaron a desplegarse. Cabe destacar que la amplia mayoría de esos créditos otorgados fueron pagados en tiempo y forma por las Pymes.

También ocurrieron cosas que no han tenido mucha trascendencia pública. Cuando la segunda ola golpeó con fuerza, en el segundo trimestre de 2021, fue necesario desplegar un operativo especial de nuestro Ministerio junto al Ministerio de Salud para asegurar la provisión de oxígeno en los hospitales. Personalmente me ocupé de garantizar la oferta con las firmas productivas, coordinando con los hospitales. La situación se agravaba día a día y era imprescindible administrar el aprovisionamiento, el cual estaba al límite: durante tres semanas, entre mayo y junio de 2021, la oferta productiva estuvo al máximo de su capacidad, debimos cortar transitoriamente el abastecimiento en las industrias y no faltó un solo tubo de oxígeno en ninguna sala de terapia. Lo hicimos porque teníamos en nuestras retinas las duras imágenes que llegaban desde otros países, donde escaseaba el oxígeno y los familiares de los internados se disputaban un tubo de oxígeno en las inmediaciones de los hospitales. El dispositivo que montamos funcionó correctamente y no faltó oxígeno en ningún hospital, valorizando aún más el extraordinario trabajo de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y de su equipo. Algo similar cabe señalar sobre el papel de la industria nacional de equipamiento médico, que abasteció con eficacia respiradores a todas las salas de terapia del país, en una gestión conjunta con el entonces ministro de Salud, Ginés González García.

Pero mientras administrábamos esta crisis inédita, nunca descuidé los objetivos de reactivas la economía y poner en marcha una agenda de desarrollo.

En estos dos años y medio, desde el Ministerio de Desarrollo productivo implementamos más de 150 medidas de política industrial, comenzando por la restitución del crédito productivo, en particular a las Pymes (a partir de un trabajo más estrecho junto a la banca pública, los mecanismos de subsidio de tasa de interés y la capitalización del fondo de garantías público). El 53% del crédito a las empresas fue destinado a Pymes, la mayor participación en lo que va del siglo XXI. A ello se suma la implementación de programas de parques industriales, desarrollo de proveedores industriales, fomento exportador y sustitución de importaciones. Durante nuestra gestión en el Ministerio de Desarrollo Productivo se duplicó el crédito a las Pymes en términos reales. Más de 1.100.00 micro, pequeñas, medianas empresas, monotributistas y autónomos accedieron al financiamiento, muchas de ellas por primera vez en su historia, en lo que se ha tratado del proceso de inclusión financiera pyme más acelerado de las últimas décadas. Falta mucho, pero el paso que hemos dado ha sido enorme y el apoyo que usted nos dio, Sr. Presidente, fue contundente y decisivo.

Cuando llegamos al Ministerio, los programas de parques industriales, desarrollo de proveedores y desarrollo de las Pymes mostraban un bajísimo nivel de actividad y ejecución. Recuerdo mi conversación con el Secretario de Industria en esos primeros días, cuando le pregunté cuántos recursos teníamos y qué herramientas estaban disponibles para desarrollar parques industriales. Su respuesta fue sorprendente: el programa estaba abandonado, sin recursos, sin siquiera un registro actualizado. Conseguí rápidamente los recursos, con su apoyo Sr. Presidente, y nos sentamos con el equipo de la Secretaría de Industria a revertir la situación. Con el programa de desarrollo de proveedores fortalecimos las cadenas productivas nacionales en las industrias del petróleo, gas, minería, automotriz, naval y varias más. Pusimos en marcha programas para el desarrollo exportador de las pymes, competitividad, acompañamiento tecnológico, diseño y capacitaciones.

Y, a pesar de los pronósticos sombríos (donde mucho señalaban que recién en 2026 íbamos a recuperar el terreno perdido por la pandemia y la dura caída del PIB en 2020), el crecimiento en el año 2021 fue del 10,3%, el más alto desde el año 1944. Recuperamos en un año aquello que muchos decían que iba a demorar seis años. Varias actividades como la industria, la energía, la construcción y los servicios basados en el conocimiento tuvieron un desempeño expansivo que supera -en algunos casos con creces- los niveles previos a la crisis. El desempeño del 2021 se vio ratificado con las primeras marcas del presente año: el PIB creció 5.2% en enero, 8.5% en febrero y 4.8% en marzo, avizorando un segundo año de crecimiento. Hoy la economía argentina está creciendo al 6.1% promedio. Este crecimiento fue acompañado por una recuperación del empleo, donde se crearon cerca de 900.000 puestos de trabajo, que permitieron llevar la tasa de desempleo al 7%, la más baja de los últimos seis años.

El crecimiento también tuvo un impulso en las exportaciones (crecieron 42% en 2021 y 29% en el primer cuatrimestre de 2022) y en la inversión (33% en 2021, cerrando el año un 10% arriba del promedio del gobierno de Macri, período en el cual se había pronosticado una lluvia de inversiones). Contrariando a cierto discurso según el cual "las empresas se están yendo del país y nadie quiere invertir en Argentina", la inversión productiva se expande con vigor, destacando la fuerte recuperación de la inversión industrial, en la construcción, la energía y una renovada inversión en minería y energías alternativas. La incorporación de maquinaria y equipo producido en el país creció 11% contra el promedio del gobierno anterior y la de material de transporte nacional un 16% con la misma comparación. En definitiva, la inversión se expande con más vigor y mayor participación de equipamiento producido en el país.

Durante nuestra gestión, se registraron más de 1.200 anuncios de inversión privada, muchos de ellos ya ejecutados, y otros en ejecución, que sumaron más de US$53.000 millones. Muchos de esos anuncios los gestionamos de manera directa, otros se sumaron a este fuerte rebrote de la inversión, a pesar de las dificultades macroeconómicas por todos conocidas. Destaco en particular varias inversiones en la industria automotriz, autopartes, maquinaria agrícola, la cadena textil-indumentaria, el litio, el cobre, software, biotecnología, nanotecnología y el significativo anuncio en materia de hidrógeno verde, el gran combustible del futuro, en el cual Argentina se abrió paso a partir de nuestro decidido impulso. Son muchísimos los ejemplos, me limité a enumerar unos pocos.

El consumo privado también se recuperó, creciendo 10,2% con respecto a 2020 y 5,9% con respecto a 2019. La mayor flexibilidad en la movilidad de las personas las la finalización de la segunda ola de covid permitió una mayor expansión, reforzada por el crecimiento del turismo interno. La excelente administración del PreViaje, a cargo del Ministerio de Turismo, fue un gran aliciente para esta expansión.

La reactivación industrial muestra con creces el contraste entre dos modelos. Durante la presidencia de Macri, se destruyeron 169.000 puestos de trabajos formales en la industria. Peor aún: de los 48 meses en los que Macri gobernó, en 46 hubo destrucción de empleo industrial. Por el contrario, durante nuestra gestión, aún con todas las dificultades que introdujo la pandemia, la industria creó 70.000 nuevos empleos formales, superando los niveles de inicios de 2019.

La reactivación de la industria argentina es una de las más fuertes que se verifican en el mundo. Nada de esto fue casualidad. Trabajamos para tener una industria más productiva y que contribuya a gestionar de manera más eficaz uno de los grandes problemas de nuestro país: la restricción externa. Ello se logra exportando más y sustituyendo importaciones, allí donde es posible hacerlo de manera eficiente. Son muchos los ejemplos, pero vale centrarse en dos. En la industria automotriz se produjo por dos vías: una mayor integración de partes y componentes fabricados en el pais y una mayor participación de la producción nacional en las ventas totales. En diciembre de 2019, de cada 100 automóviles que se patentaban en Argentina solo 27 eran de fabricación nacional, los otros 73 eran importados. Esa participación se modifico de manera drástica y sostenida, pasando de 27 a 60 autos nacionales por cada 100 vehículos patentados. Es la cifra récord en décadas (el récord anterior fue 52 en el afio 2015). Pero además debe tenerse en cuenta que un automóvil esta integrado por decenas de partes y piezas, de modo que su integración también es relevante a la hora de incrementar la producción nacional. Al inicio del gobierno, varias plantas automotrices mostraban un declive en la participación de los componentes nacionales, observándose muchas producciones con menos de 20% de contenido nacional. Esta situación también se ha modificado. Creció la integración de partes y componentes, financiamos y apoyamos la localización de inversiones autopartistas y los nuevos proyectos apuntan a integrar con partes nacionales por encima del 40%. Las exportaciones explican el 60% de la producción. En suma: una industria que exporta mas y ahorra divisas produciendo mas partes y piezas en el país. Asimismo, el plan de electromovilidad genero un renovado entusiasmo en las oportunidades futuras de desarrollo del sector en la región. La política industrial implementada, en acuerdo con terminales automotrices, autopartistas y sindicatos, fue exitosa, desmintiendo a todas luces la idea de que no es posible generar resultados positivos a partir del dialogo, la negociación y el consenso. Por supuesto, eso requiere una gestión estatal que tenga una visión estratégica, recursos y firmeza en la negociación. Claramente tuvimos esos atributos. 

Otro ejemplo para destacar es la maquinaria agrícola. El año 2021 ha quedado en la historia como el de mayor producción sectorial en lo que va del presente siglo. En efecto, nunca antes se habían producido tantas sembradoras, cosechadoras, tractores y trilladoras como en 2021. Una vez mas, la política industrial dio resultados, aumentando en un 50% la participación nacional, que era del 40% al 60%. Ciudades del interior profundo, como Las Parejas, en la provincia de Santa Fe, que se encontraban con serias dificultades por la reducida demanda, se encuentran hoy operando en pleno empleo y la agenda de problemas se traslado del desempleo y la pobreza a las necesidades de construir mas viviendas, en definitiva, los problemas del crecimiento. Lo pudimos comprobar en persona, Sr. Presidente, en un reciente viaje que compartimos a dicha localidad. 

En un sentido opuesto a algunos enfoques que plantean que el crecimiento del mercado interno es incompatible con el desarrollo exportador (y viceversa), las exportaciones industriales crecieron tanto en valor como en cantidades. No es la primera vez que esto ocurre: entre 2003 y 2011 (uno de los periodos de mayor crecimiento con inclusión social de nuestra historia) exportaciones y mercado interno crecieron en forma concomitante y, precisamente, cuando se freno el dinamismo exportador también se freno el crecimiento. 

A ello cabe adicionar el extraordinario dinamismo del empleo en el sector informático, el cual esta adicionando entre 1000 y 1500 empleos formales todos los meses, de manera ininterrumpida. Pusimos en marcha la Ley de Economía del Conocimiento, que ha sumado nuevos sectores y proyectan una duplicación del empleo en estos sectores durante esta década. La pandemia ha acelerado tendencias a la digitalización. Como estamos convencidos de que la economía del conocimiento puede duplicar su producción, empleo y exportaciones durante la presente década, fue que entendimos como prioritario formar mas chicos y chicas en programación. Por eso pusimos en marcha Argentina Programa, un éxito rotundo donde se están formando mas de 300.000 chicos y chicas de todo el paisa en habilidades de programación. Muchos ya consiguieron trabajo, otros se entusiasmaron tanto que se inscribieron en la universidad para estudiar carreras de tecnología. Sr. Presidente, me quedo pendiente organizarle un acto con los chicos y chicas que reciben sus diplomas y a quienes les entregamos una computadora una vez finalizados sus cursos, para que sigan estudiando y encontrando nuevas oportunidades. Espero que pronto pueda conocer esta energía tan positiva que se esta desplegando por toda la Argentina. La misma que vimos ese día tan maravilloso en que un profesor de una escuela técnica marplatense, junto a sus alumnos, lanzo un pico satélite al espacio, con el apoyo de nuestro ministerio y de otras empresa tecnológicas de dicha ciudad.

Sr. Presidente, usted me otorgo, en el inicio de la gestión, la responsabilidad de gestionar la política energética del paisa. Al empezar le dije que teníamos tres grandes desafíos por delante. El primero era implementar rápidamente un plan de estimulo a la producción de gas, de modo de aprovechar nuestro potencial y dejar de gastar tantos dólares importando barcos y otras fuentes de aprovisionarniento. Nos abocamos a la elaboración del Plan Gas 2020 con la premisa de ahorrar divisas de importación y aumentar la producción gasífera en Vaca Muerta y otras reservas hidrocarburiferas del país, diseñado técnicamente por un excelente equipo de profesionales, donde destacaron las tareas de Esteban Kiper y Juan José Carbajales. Si bien el plan estaba listo en julio de 2020, rápidamente aparecieron las voces criticas desde un sector de los entes reguladores, que decían que nuestra propuesta era antiecon6mica, con precios en tomo a US$ 3,50 por mill6n de BTU, a los cuales consideraban "caros". Vaya paradoja, consideraban caro un precio que estaba por debajo de los niveles hist6ricos del gas importado y por el que hoy se paga en tomo a los US$ 30 y se lleg6 a pagar en el mundo en tomo a los US$ 48. Que bueno que no les hizo caso a esas personas Sr. Presidente, no hay que entender mucho de economía para darse cuenta los graves impactos en nuestra balanza de divisas que hubiésemos tenido sin ese Plan Gas que permiti6 ahorrar nada menos que US$ 6.000 millones, al tiempo que logr6 revertir un declino del 10% anual y aument6 la oferta de gas en cerca del 30%. El debate sobre el Plan Gas fue tan desgastante y absurdo que deriv6 en el traspaso de la Secretaria de Energía al Ministerio de Economía, pero finalmente prim6 la racionalidad, se aprob6, y usted reconoci6 públicamente hace pocos días mi intenso trabajo y el de los equipos técnicos de entonces para que se pudiera llevar a cabo, cosa que una vez mas le agradezco.

El segundo desafío era salir del desquiciado sistema de subsidios a la energía que rige en nuestro país desde hace dos décadas, el cual tiene un enorme costo fiscal, es socialmente injusto, centralista, anti federal y pro rico. Como peronista me avergüenza cada día que pasa en el que el Estado argentino subsidia la energía de hogares acomodados de la ciudad de Buenos Aires o la zona norte del gran Buenos Aires, hogares que no necesitan, no solicitan ni valoran esos subsidios. Era imprescindible racionalizar este sistema, realizando adecuaciones tarifarias que tuvieran en cuenta la crisis de ingresos de los hogares, pero dotándola de progresividad distributiva. Lejos de ellos, el equipo de la Secretaria de Energía, que se fuera desplegando desde los entes reguladores, no hizo mas que alimentar este sistema nefasto de subsidios. En estos dos años y medio han ocurrido hechos trascendentes en el mundo: hubo una pandemia, se investig6 rápidamente la genética del virus, se crearon varias vacunas, se desplegaron decenas de iniciativas para afrontar la pandemia, se aceler6 la digitalizaci6n, cambiaron los sistemas mundiales de aprovisionamiento, pero en nuestro país, el equipo de la Secretaria de Energía no fue capaz de diseñar un sistema de segmentaci6n de tarifas y cobrarle a los ricos y sectores de ingresos medio - altos una boleta de luz y gas sin subsidios. 

El tercer desafío era generar un marco normativo y desplegar estrategias para el desarrollo de Vaca Muerta. No es un tema menor: el sector energético es una de las llaves para resolver nuestro problema de restricción externa. Estamos hablando de un potencial exportador de mas de US$ 30.000 millones. Una vez mas, los avances fueron lentos, signados por un internismo exasperante dentro del propio equipo de la Secretaria de Energía, es decir, internismo dentro del internismo. Ello demoró la posibilidad de un nuevo marco normativo, donde el proyecto de Ley quedó en el olvido y fue reemplazado por un decreto que puso algo de racionalidad. Asimismo, se produjeron las demoras del caso en el inicio del gasoducto Néstor Kirchner, que ojalá pueda iniciarse rápidamente porque representa una posibilidad concreta de lograr el autoabastecimiento gasífero y luego avanzar en la estrategia exportadora, pero se ha perdido tiempo muy valioso que nos cuesta millones de dólares en importaciones.

A propósito de este tema, ratifico lo dicho el vienes al finalizar el acto aniversario por los 100 años de YPF en Tecnópolis: si algo cabe reprocharse respecto al contenido nacional de los insumos del gasoducto, eso debe atribuirse pura y exclusivamente a las características de la licitación realizada por la empresa IEASA, cuyos miembros, al igual que el equipo de la Secretaria de Energía, responden políticamente a la Sra. Vicepresidenta. Fueron declaraciones que realice en ON, y que quedaran registradas por la radio AM 750 y formuladas ante varios periodistas allí presentes. Huelga adicionar la injusta acusación que la Sra. Vicepresidenta le formulara al señalarle que usted tiene que "utilizar la lapicera" para forzar un mayor contenido nacional cuando dichas decisiones fueran adoptadas por IEASA. 

Lo cierto es que Argentina afronta un momento bisagra, una oportunidad hist6rica. Y por eso pusimos en marcha no solo un plan de contención frente a la pandemia, no solo un programa de reactivación con los resultados ya reseñados, sino también un plan de desarrollo. Ese plan consta de varias iniciativas legislativas, de otras que implementamos desde el Ministerio de Desarrollo Productivo y de la formulaci6n de Argentina Productiva 2030, lanzado en marzo pasado frente al Consejo Econ6mico y Social. A 75 años del Primer Plan Quinquenal de Perón, era una deuda que teníamos con nuestro paisa para planificar de manera seria y eficaz el desarrollo de nuestro país. En los inicios de nuestra gestión pusimos en marcha el Consejo para el Cambio Estructural, dirigido por un maestro de la economía industrial latinoamericana, el Dr. Jorge Katz, al que se sumaron numerosos notables como Fernando Porta, Andrés López, entre muchos otros. Le pedimos al Consejo que nos ayude a identificar nuevos sectores para ampliar la matriz productiva de nuestro país, contribuyendo a generar empleos y aportando a una macro mas equilibrada, con mas exportaciones y ahorro de divisas. A esto le sumamos el trabajo en mesas sectoriales donde todos los equipos del Ministerio se pusieron a trabajar con los sectores productivos y del trabajo. 

De este trabajo que movilizó muchísima gente, soñadores de un país que se desarrolle en serio, surgieron numerosas iniciativas. La primera de ellas fue la Ley de Cannabis Medicinal y Cannabis Industrial, donde sumamos al debate a diputadas que venían trabajando el tema, a sectores productivos de todo el país y de la ciencia y la tecnología. Esa Ley es una realidad y dejamos todo listo para poner próximamente en marcha la ARICCAME, la Agencia destinada a regular su producci6n antes de fines de este año. Este sector va a generar no menos de 10.000 nuevos puestos de trabajo en los pr6ximos 3 años, y también será un sector exportador con perspectiva federal. El sueño de un nuevo sector industrial nacional esta en marcha. 

También generamos iniciativas que están actualmente bajo tratamiento parlamentario como la nueva ley de Nano­biotecnologia y la de Compre argentino, desarrollo de proveedores y compras publicas para la innovaci6n, para dotar de herramientas modernas a un esquema que utilizan muchísimos países desarrollados para estimular a sus sectores productivos y tecnol6gicos. Con respecto a la nano-biotecnologia, en las próximas semanas le llegara un importante anuncio de un proyecto que esta pronto a ver la luz. Es un proyecto en el que venimos trabajando desde hace varios meses y al que hemos adicionado recientemente al Ministerio de Salud y al Ministerio de Ciencia y Tecnología, para trabajar integradamente en la fabricaci6n nacional de vacunas, principios activos, insumos medicinales y medicamentos, desde la investigaci6n, la producci6n nacional, las exportaciones y las compras publicas. Tendremos un ámbito que establecerá nexos muy fluidos entre la investigación y los negocios biotecnol6gicos, potenciando la producci6n nacional y el trabajo argentino en nichos de alta tecnología. ¿Acaso no tenemos derecho a soñar con la producción de vacunas en el país y nuevas soluciones medicinales después de comprobar lo que nuestro sistema productivo generó en plena pandemia?

Esta agenda se completa con una nueva Ley de Inversiones Automotrices que consolidara el actual flujo de inversiones en el sector, y una de mis apuestas mas importantes en esta gesti6n: la Ley de Electromovilidad, la que nos permitirá que Argentina se anticipe a una tendencia mundial y pueda fabricar en el país vehículos eléctricos, integrando las cadenas del litio, la química, partes y manufacturas. Es una apuesta a futuro Sr. Presidente: que una vez en la vida Argentina no mire desde atrás los cambios en el mundo y pueda participar de esta innovación mundial que va a permitir claras mejoras en la vida urbana, reduciendo emisiones contaminantes, ruidos y generando soluciones concretas frente al problema del calentamiento global. Anunciamos esta ley poco tiempo antes de que el presidente de EE.UU. Joseph Biden tuviera su propio y ambicioso plan de llegar a 2030 con el 50% de vehículos eléctricos fabricados en EE.UU. No estábamos tan locos. La semana pasada en su oficina recibimos al Vicepresidente de la empresa china Ganfeng anunciando que no solo ampliaran sus proyectos de litio en el norte argentino sino que comenzaran a fabricar baterías en el país. Y en las próximas semanas llegara a la Argentina otra empresa china que no solo anunciara inversiones en litio sino que le comunicara que iniciara proyectos de fabricación de vehículos eléctricos en Argentina una vez que se apruebe la Ley de Electromovilidad. Nada de esto fue casualidad. Le dedicamos cientos de horas a pensar, actuar, convocar al sector productivo y a gestionar inversiones nacionales e internacionales. Iniciamos un camino maravilloso Sr. Presidente, el de una industria del futuro, ecológica y vanguardista. 

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