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“Lástima el feo día…”: del colectivo trucho a Dolores, las peores convocatorias de Macri

Antes de su indagatoria, el ex presidente habló para un puñado de militantes de Juntos por el Cambio

La poca convocatoria de la militancia de Juntos por el Cambio en Dolores, antes de la fallida indagatoria, no es la primera vez que le sucede a Mauricio Macri. El 1° de marzo de 2016, él llevaba casi tres meses como presidente. Listo para su primer discurso de la apertura de Sesiones Ordinarias, se subió al auto oficial en la Casa de Gobierno y partieron al Congreso. 

 

Aquella mañana, el cielo gris cubría a la Ciudad de Buenos Aires. Llovió un rato. Macri se ilusionaba con ver la Avenida de Mayo repleta de militantes. En su mente todavía estaba latente el recuerdo de lo que generaba Cristina Fernández de Kichner y las multitudes que solían acompañarla durante esa fecha cada año en sus dos presidencias.

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De hecho, en 2015, bajo una lluvia torrencial, las diferentes agrupaciones del peronismo habían llenado la Plaza de los Dos Congresos y sus alrededores. Con ese recuerdo, Macri mandó a vallar toda la Avenida de Mayo y a cortar todas sus intersecciones. Quería tener su propia multitud. Quería gritos y aplausos. Algunos cantos. Pero iba a fallar. 

“Lástima el feo día, mucha gente hubiera querido venir”, lanzó el entonces presidente, mientras miraba por la ventanilla. Afuera, los guardaespaldas miraban a un lado y a otro. Atrás de las vallas, entre curiosos y otros que pasaban por el lugar de casualidad, el mundo seguía su curso como si nada, mientras Macri movía su mano y saludaba a la nada.

 

Una escena parecida se repitió en 2018. Los vaivenes económicos, la suba del dólar y los despidos se multiplicaban al tiempo que la imagen de Macri y todo Cambiemos estaba por el suelo. El escenario fue el mismo. Apertura de sesiones ordinarias y el presidente en el Congreso de la Nación. 


Al llegar, Macri bajó de su auto, subió las escalinatas, se dio vuelta e hizo algo que definiría para siempre su relación con el pueblo: saludo. Pero la Plaza de los Dos Congresos estaba vacía. La imagen quedó registrada por la televisión y se convirtió en un meme en las redes sociales casi al instante. 

 

Por entonces, Facundo Moyano escribió en Twitter junto a a la foto: "Crecimiento invisible”. En tanto, el ahora ministro de Seguridad, Aníbal Fernández publicó: "¿A quién estás saludando, papi?”. Por último, Pablo Duggan dijo: "Esta foto me encanta. No arrean gente para el aplauso. No hacen que la gente pierda tiempo. No gastan plata nuestra para aplaudirlos. No nos engañan con falsos apoyos. No quieren ‘ganar´ la calle. Esta foto es genial".

 

Un acto que se convirtió en un escándalo fue en junio de 2016. Aquel día, desde la cuenta de Macri publicaron una serie de fotos del presidente charlando con pasajeros de la Línea 520 de Pilar. En las imágenes también aparecían el entonces ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires y ahora candidata por la Ciudad, María Eugenia Vidal


"El presidente Mauricio Macri compartió un viaje en colectivo con vecinos del municipio de Pilar y les explicó detalles del plan del Gobierno nacional para mejorar los principales corredores viales en el conurbano bonaerense, que beneficiará a más de 870 mil usuarios del transporte público", habían informado desde la Casa Rosada.

A las pocas horas se supo que todo se había tratado de una puesta en escena. El supuesto acto de Macri se trataba de una farsa. El colectivo había sido estacionado en un descampado. El entonces primer mandatario estaba rodeado de agentes de seguridad. Ninguno de los supuestos pasajeros se podía acercar a él hasta el momento de las fotos. A 100 metros del lugar, la Policía había cortado el paso a todos los transeúntes. 

Ese mismo mes, pero el día 20, en conmemoración del  Día de la bandera, el Gobierno Nacional organizó un acto en Rosario. Desde la prensa presidencial aseguraban que esperaban una multitud que se había organizado espontáneamente. Lo cierto es que todo estaba digitado.

Macri y varios funcionarios llegaron al Monumento a la Bandera. Los alrededores estaban totalmente vallados. Macri le hizo gritar a los estudiantes de primaria de una escuela de Santa Fe el slogan de Cambiemos: “Sí, se puede”. A 200 metros, la Gendarmería reprimía una protesta de trabajadores por despidos. Una postal del gobierno macrista. 

Al año siguiente, Macri volvió a Rosario. En 2017, los números seguían mal para Macri. Tanto los económicos como los que relacionados a la militancia. El acto por el Día de la Bandera contó con invitaciones exclusivas para 600 personas. Todo duró media hora. Macri dio un discurso que duró seis minutos. 

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