Secciones
Política

Procesaron a Parrilli por proteger al narco Pérez Corradi

Por encubrimiento agravado, el juez federal Ariel Lijo procesó hoy al ex jefe de la Agencia Federal de Inteligencia, Oscar Parrilli.


Lijo consideró que Parrilli ocultó los informes que había producido la Dirección de Contrainteligencia de ese organismo, para colaborar a que el prófugo Pérez Corradi continuara eludiendo el accionar de la Justicia.

El juez rechazó además la recusación presentada por el ex funcionario kirchnerista y lo procesó por el delito de encubrimiento, doblemente agravado, por tratarse de un funcionario público y por encubrir un delito de más de tres años de prisión de mínima.

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental
Parrilli procesado en la causa en la que le pincharon los teléfonos.

"Eso es lo que yo tengo por probado. Es doblemente agravado por la calidad de la persona que encubre y por la gravedad del hecho que se encubre. Pérez Corradi tenía imputaciones gravísimas de homicidio", le dijo el juez al programa "Va de vuelta" de Radio Nacional. 

También ordenó formular denuncia para que se investigue la presunta comisión de un delito de acción pública en virtud de la difusión de audios vinculados a las intervenciones telefónicas ordenadas en el marco del expediente.

En su resolución, Lijo indicó que Parrilli ocultó un informe que contenía datos precisos del prófugo Pérez Corradi, al no elevarlo a las sedes del Ministerio Publico Fiscal que perseguían su captura.

Según el juez Lijo, Parrilli ocultó un informe con datos precisos sobre Pérez Corradi.

A través de los oficios de fecha 25 y 31 de agosto de 2015, los titulares de la Unidad Fiscal de Investigaciones Complejas de Mercedes y de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 5, le encomendaron al entonces Director de la Agencia Federal de Inteligencia colaboración para establecer el paradero del prófugo Pérez Corradi y efectivizar su captura.

Los elementos reunidos a lo largo de la investigación probaron que el propio Parrilli designó a dos agentes del organismo que dirigía para el cumplimiento de esa medida, quienes con fecha 13 de noviembre de 2015 concluyeron un informe en el que corroboraban la información aportada por un testigo de identidad reservada, donde no sólo se había identificado a su mujer, Gladys Delgado, sino que además se había individualizado a una persona de características fisonómicas similares a las del prófugo Pérez Corradi.

Según publicó el Centro de Información Judicial, en la resolución, el juez estableció que desde el 19 de noviembre de 2015 esos informes –concluidos el 13 de noviembre de 2015- se encontraban en condiciones de ser remitidos al Ministerio Público Fiscal, pero ello no sucedió hasta el 21 de enero de 2016. Restaba únicamente un paso: la directiva de Parrilli, que nunca llegó.

Incluso, la prueba reunida demostró que los informes ya contaban con los correspondientes códigos de seguridad asignados desde el 19 de noviembre de 2015, los cuales se colocaban habitualmente cuando se consideraba que un informe estaba en condiciones de salir hacia su destino.

El Magistrado concluyó que de los cuarenta y cinco (45) códigos de seguridad asignados en noviembre en la ex SIDE, los únicos dos que no se ordenó su remisión fueron precisamente los que contenían datos concretos para dar con el paradero del prófugo Ibar Esteban Pérez Corradi.

Para el juez Lijo, Parrilli entorpeció las investigaciones y ayudó al prófugo.

Finalmente, una vez que se detuvo al  prófugo Pérez Corradi con fecha 19 de junio de 2016, es que se comprobaron los datos del informe realizado por la Agencia Federal de Inteligencia, en el que se había individualizado al prófugo y su mujer en noviembre de 2015.

Lijo sostuvo que la prueba reunida demostró que la conducta de Parrilli tuvo la finalidad de que no se lograra ubicar a Pérez Corradi y, en consecuencia, entorpeció ambas investigaciones criminales y ayudó al prófugo a continuar eludiendo el accionar de la justicia.

Lijo también habló en Radio Nacional sobre la filtración del audio en el que Cristina Kirchner trata de "pelotudo" al jefe de los espías. Dijo que es probable que la persona que difundió las escuchas haya cometido un delito. Pero defendió la intervención del teléfono de Parrilli. "Los interlocutores son fortuitos, es imposible saber con quién está hablando en ese momento. Es muy probable que la persona que filtro el audio haya cometido un delito"

Temas

NEWSLETTER

Las mejores historias, todos los días

Recibilas en tu mail todas las mañanas

Suscripción exitosa! Recibiras en tu mail todas las mañanas.
Suscripción Fallida!