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Peligra el nunca más

"Si soy presidente, voy con las Fuerzas": Patricia Bullrich amenazó con sacar a los militares a la calle

La presidenta del PRO lo dijo en referencia al conflicto mapuche y la avanzada narco en Rosario.

La película 1985 de Santiago Mitre está siendo un fenómeno tanto desde el punto de vista cinematográfico como desde lo político. El retrato sobre lo que significó el histórico Juicio a la Junta militar que gobernaron la Argentina entre 1976 y 1983, viene conmocionando a quienes sabían del tema, pero al mismo tiempo logra graficar ante las nuevas generaciones la decadencia institucional que significó ese gobierno de facto que se conoció como Proceso de Reorganización Nacional.

 

 

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Que en medio de una avanzada internacional de las ideas más reaccionarias y de extrema derecha, se vuelva a poner énfasis en el plan de exterminio que se aplicó durante aquellos años y la metodología terrorista con la que se buscó amedrentar a la población civil, a través de torturas, secuestros y robos de identidades, es una bocanada de aire fresco ante el siempre vigente reclamo de Nunca Más.

Aunque la diputada nacional y presidenta del PRO, Patricia Bullrich, parece ignorar este tipo de discusiones, aun habiendo sido parte de la organización guerrillera armada más importante de aquellos años, Montoneros. Esto es lo que se desprende de sus propuestas, como la que lanzó ayer durante una entrevista que le realizaron en LN+.

 

"Cuando fui ministra de Seguridad pedí siempre la participación de las Fuerzas Armadas en principio solo en la frontera. Con la Gendarmería no alcanza", recordó ante el conductor Jonatan Viale la exministra de Seguridad durante la presidencia de Mauricio Macri.

 

El objetivo de recordar esos gestos de su gestión no fueron simplemente un intento de hacer un balance de sus funciones. Si no que fue la antesala para lanzar una solicitud que va en contra de las leyes argentinas y de las conclusiones que sacó toda la institucionalidad. luego de que comprobar el rol genocida que había tenido sus fuerzas de seguridad.

 

 

"Si a mí me tocase gobernar, entro a Rosario o al sur el primer día con las fuerzas federales", confesó la referente macrista. "Si perdés territorio frente a un narco o un grupo violento, con una ley clara y muy concreta, se puede utilizar a las Fuerzas Armadas para que allí rija la ley y la Constitución", agregó.

El postulado de Bullrich se aleja de lo posible en términos legales y parece olvidar que cada vez que las fuerzas armadas intervinieron en la política nacional fue para hacer golpes o para amenazar con hacerlos, como los levantamientos carapintadas de fines de los 80 y principios de los 90.

 

La provocación filo fascista y reconciliadora con quienes no sólo cometieron un plan organizado de exterminio, sino que además se quedaron en silencio cuando la Justicia les pidió que digan dónde estaban los detenidos desaparecidos que se habían llevado, no se quedó ahí, ya que Bullrich también apuntó contra la situación que se vive en el sur, respecto a las tomas de tierras por parte de las comunidades mapuches.

"Es seguridad jurídica desalojar Villa Mascardi, pero es inseguridad jurídica que el Presidente vaya allá y que diga que todo fue un poquito mentira y que liberen a todos los detenidos", rechazó la exministra de Trabajo durante la gestión de Fernando De la Rúa, en la cual ella se encargó de ajustar un 13% a las jubilaciones y los sueldos estatales.

 

No es una curiosidad que la referente del PRO busque la reconciliación y la impunidad de las fuerzas de seguridad que fueron parte de la represión ilegal en los 70, ya que la iniciativa se enmarcó en un proyecto que se conoció como Plan Cóndor, a través del cual se buscaba combatir de forma unificada entre todos los estados latinoamericanos que atravesaban convulsionados tiempos de cambios, algo que fue impulsado directamente por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica.

Y no es una novedad que Bullrich apoye una iniciativa de este tipo, porque lejos de la militancia peronista de izquierda que la vio crecer de joven, la diputada es una asidua invitada a los festejos por la independencia de ese país que se celebran todos los 4 de julio en la Embajada de los EEUU.

 

"Las Fuerzas Armadas en ese momento no están preparadas y hay que cambiar las leyes", precisó la criticada figura, quien aseguró que "a los seis meses, preparadas y cambiando las leyes se les podría dar también la seguridad".

A los adelantos de gestión que realizaron Macri y Avelluto, también se pueden sumar estas confesiones de Bullrich tan particulares y enemistadas con la búsqueda de verdad que tanto caracterizó a la luchas por derechos humanos de la Argentina.

 

Que haya que recordarle a una ex guerrillera que no existe posibilidad de reconciliarse con quienes secuestraron más de 400 bebés -de los cuales sólo se recuperaron 130-, parece absurdo. Pero Pato Bullrich ya se pasó de la raya hace muchos muchos años. Y todo parece indicar que ya no tiene vuelta atrás.

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