Secciones
¡aguante la scaloneta!

Scaloni, hasta 2026: ¿por qué ningún otro DT renovó en los últimos 20 años?

El último había sido Marcelo Bielsa, quien firmó antes del Mundial de 2002. 

Durante las Eliminatorias para el Mundial que se desarrolló en Corea y Japón durante 2002, la Selección Argentina dominó completamente con un estilo de juego de ataque total, recuperación rápida y repleto de figuras. Su preponderancia fue tal que sólo perdió un partido de 18 y quedó a 12 puntos del segundo, Ecuador. Era el plantel que conducía Marcelo Bielsa y que iba a llevar, en sus propias palabras,  a "un fracaso" en la cita mundialista, porque "estábamos en condiciones de obtener más de lo que obtuvimos".

Su despliegue futbolístico -salvo por esos tres fatídicos partidos-, fue de tan alto nivel, que el entonces presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, le renovó el contrato por un periodo más al reconocido hincha de Newell's Old Boys. Luego nos llevaría a ganar la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004, y posteriormente a renunciar.

 

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental

Hoy, después de más de 20 años, el actual director técnico de la Selección, Lionel Scaloni, logró otro récord: Además de llegar a los 35 partidos invicto, también se transformó en el último en renovar contrato. De esa forma, ocupará el banco de suplentes del equipo nacional hasta 2026. Antes de él, había sido Bielsa quien renovó contrato con la AFA. En el tiempo que transcurrió entre estos dos entrenadores, pasaron otros de todos los gustos, y en el medio hubo ilusiones, decepciones y hasta traiciones.

 

¡Poné a los pibes! La gestión Pékerman

En una conferencia de prensa que sorprendió a todos, el 14 de septiembre de 2004, tras un partido contra Perú, Bielsa anunció su renuncia. Si bien el fracaso había sido muy fuerte, venía de un triunfo importante y tenía el aval de dirigentes, jugadores e hinchas. Aunque también había nombres de peso postulándose para el cargo.

 

Carlos Bianchi venía de ganar todo con Boca Juniors, y era un nombre que los fanáticos querían ver a cargo del conjunto nacional. Aunque también, por su trayectoria y por los mundiales juveniles que había obtenido en Malasia, Qatar y Argentina, José Néstor Pékerman, era la figura de peso que iba a terminar quedándose con el cargo. Además, el agregado de que conociera bien a la generación que ya estaba en la mayor, fue determinante para su elección.

 

Durante su era se vio brillar a muchos de los futbolistas que había formado en las inferiores, como Juan Pablo SorínJavier SaviolaEsteban Cambiasso y Juan Román Riquelme. Y su versión mundialista estuvo llena de momentos muy altos con el desenvolvimiento de Maxi Rodríguez y su gol emblemático contra México. El cuco Alemania, que hacía de local, dejaría a la Selección afuera en cuartos de final, por la vía de los penales. Y aunque la totalidad de la opinión pública pedía su continuidad, el DT decidió dar un paso al costado.

 

La vuelta del Coco

Para poder salir de la decepción, la conducción de la AFA apeló a otro nombre de experiencia que sabía de fuertes golpazos: Alfio "el Coco" Basile. El mismo que había dirigido a Diego Armando Maradona en su última cita mundialista como jugador en EEUU 94, venía a llenar de mística a un seleccionado que debía renovar nombres e incorporar a las nuevas figuras que la rompían en Europa.

El estilo del Coco no fue suficiente para conseguir algo que le venía siendo esquivo a la Selección: títulos en categorías mayores. La final que perdió en la Copa América de 2007 -donde hacía de local- contra un Brasil que le metió tres goles, lo dejó herido de muerte. Y al mismo tiempo, a las puertas de lo que él consideró una traición.

 

 

La última ilusión del Diego

Quienes lo frecuentaban en ese momento, confesaron que Don Julio Grondona estaba muy entusiasmado e ilusionado por la decisión que estaba a punto de tomar. La designación en octubre de 2008 de Maradona como técnico, y de Carlos Salvador Bilardo como Coordinador de Selecciones Nacionales, generó una sensación de que el mejor de todos los tiempos junto al DT que le dio la Copa del Mundo, podían recuperar la senda ganadora de la celeste y blanca. A ellos se le sumaba un jovencito Lionel Messi, la figura de Barcelona y máxima estrella mundial. 

Diegote llegaba en un momento muy crítico, sin seguridad de clasificar al mundial, con pocos partidos por delante, y con resultados como el 1-6 frente a Bolivia en La Paz, que lo pusieron en el foco de las críticas de quienes siempre lo odiaron. Su imagen tirándose de palomita sobre la lluvia torrencial que cayó en el estadio de River Plate, cuando Martín Palermo metió el gol que dejó a la Argentina en Sudáfrica 2010, pasó a la historia del fúitbol nacional.

 

"Nosotros hablamos en la cancha", gritó Maradona antes de que la Selección saliera a enfrentarse a Alemania en los cuartos de final del mundial que dirigió. Los teutones habían cuestionado el valor de los futbolistas argentinos, y Diego intentaba apelar en sus jugadores a la misma bronca que lo había hecho el más grande de todos los tiempos. La derrota por 0-4 fue durísima, y su llanto como un bebé en el vestuario, una anécdota de la que dieron testimonio todos los presentes. Era difícil ver así de fundido al héroe de todos.

Su reemplazante (temporal) fue Sergio "el Checho" Batista, quien venía de levantar la segunda medalla olímpica en Pekín 2008 con el equipo Sub 23. Su estadía como entrenador terminó después de perder la Copa América en 2011, cuando cosechó sólo una victoria y tres empates, al quedar afuera por penales con Uruguay en cuartos de final. 

 

Brasil decime qué se siente

La llegada de Alejandro Sabella no fue anunciada con bombos y platillos, ni generó la expectativa que finalmente tuvo su mandato. Su Copa Libertadores con Estudiantes de la Plata y el excelente partido que le había hecho al Barcelona de Pep Guardiola, no llegaban a empañar la salida de Maradona, a quien Grondona le había pedido la continuidad.

La solidez que le aportó al equipo, volviendo al clásico esquema 4-4-2, fue logrando que la confianza creciese y que la esperanza comience a conquistar los corazones de los hinchas. La canción con la que el público argentino copó Brasil durante el Mundial 2014, esa que decía "Brasil decime qué se siente, tener en casa a tu papá", fue la frutilla del postre de una ilusión que se cayó como un castillo de naipes, cuando en un partido que nunca tendría que haber terminado así, la Selección perdió -otra vez- con Alemania por 0-1 en la final de la Copa del Mundo en el Maracaná. La gloria estuvo muy cerca. 

 

 

El Tata y sus dos segundos puestos

A la propuesta "bilardista" de Sabella, la iba a reemplazar la idea de Gerardo "el Tata" Martino. Una contraposición fiel a la historia de disputas de estilo que había tenido el seleccionado durante los 80. Se pensó que iba a potenciar totalmente a Lionel Messi, pero perder dos finales consecutivas con Chile en la Copa América 2015 y 2016, lo dejaron afuera para siempre.

Su reemplazo fue insólito: La entonces AFA intervenida y sin orden tras la muerte de Grondona, contrató a Edgardo "el Patón" Bauza, otro que venía de lograr algo que parecía imposible: una Copa Libertadores con San Lorenzo. Lamentablemente para él y para todo el plantel, su estilo conservador no logró sus objetivos y, luego de acumular tres victorias, dos empates y tres derrotas por Eliminatorias en 251 días como DT, fue removido del cargo.

 

El ricotero Sampaoli

La llegada de Jorge Sampaoli estuvo cargada de misterio. Sus pocos laureles como DT los había obtenido luego de vencer a la Selección con Chile en 2015. Su era estuvo cargada de rumores y polémicas, y su estilo "ricotero" nunca lo ayudó a empalmar con el plantel. Un triplete de Messi contra Ecuador salvó a la celeste y blanca de quedar afuera de un mundial, algo que no le ocurre desde 1970, pero no le alcanzó para llegar a la gloria.

Sus funciones como entrenador se vieron seriamente cuestionadas durante la cita mundialista de Rusia 2018. "Para un jugador como yo, que llevo varios años en la selección me pareció muy extraño su manejo, más que nada por cómo fue la previa", recordó este año el futbolista Sergio "Kun" Agüero. El delantero confesó que un tercero le avisó que "si no entrenaba a la par del grupo, que ya estaba completo, no iba al Mundial".

 

Actitudes como esa fueron las que hicieron que luego de empatar contra Islandia 1 a 1 en el primer partido de la fase de grupos, el equipo realice un golpe de estado en el plantel y lo corre de manera extraoficial al pelado del cargo. Fue el comienzo de algo que él interpretó como una traición, esa que se consumó cuando uno de sus ayudantes lo reemplazó.

 

 

Yo me quedo

Cuando otra vez empezaban a desfilar los nombres de entrenadores con prestigio y trayectoria para poder ponerle fin al equipo de "los amigos de Messi", quien se quedó con el cargo terminó siendo una persona que nunca había dirigido a un equipo de fútbol por fuera de las juveniles nacionales: Lionel Scaloni.

 

Hinchas, redes sociales, periodistas deportivos, figuras de la farándula, ex jugadores y referentes de otros deportes, entre tantos otros, criticaron su designación. Pero los resultados se pusieron de su lado y, cerrando bocas a diestra y siniestra, consolidó La Scaloneta y ganó un titulo oficial con la Argentina por primera vez desde 1993: la Copa América 2021 en la cual venció a Brasil en el Maracaná.

Su llegada había sido tildada de traición por su antecesor, y durante su mandato terminó desterrando la idea de que el problema eran los amigos de Messi, ya que armó todo un equipo alrededor de él y su nuevo socio, Rodrigo de Paul. Además, durante su gestión, pudieron recuperar lugar Agüero y Ángel Di María, dos de las figuras que eran cuestionados por su vínculo con el capitán.

 

Ahora, a las puertas de Qatar 2022, y con la sentencia de que probablemente sea la última cita mundialista a la que concurra Messi, Scaloni parece el único indicado en poder devolverle la gloria a la Argentina y el título que no obtiene desde 1986: la ansiada Copa del Mundo.

A menos de dos meses, la mitad de los argentinos elige no darle lugar a la esperanza, con el fin de alejar la mala suerte de darse por ganador antes de tiempo, pero la otra parte del público, elige creer que tiene un técnico que no le tiene miedo a los imposibles y que nos volverá a poner en lo más alto. Se lo ganó.

Temas

NEWSLETTER

Las mejores historias, todos los días

Recibilas en tu mail todas las mañanas

Suscripción exitosa! Recibiras en tu mail todas las mañanas.
Suscripción Fallida!