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Adriana, la cuarentena y su manera de reinventarse: "Es muy difícil ver partir a un nene"

La maestra jardinera y artista infantil habló con BigBang de su show por el Día del Niño, reflexionó sobre el aislamiento y se refirió a la crisis que envuelve al medio artístico.  

Adriana Szusterman es una de las figuras infantiles más reconocidas de la Argentina. Se convirtió en la ídola de miles de chicos y llenó teatros a lo largo de su extensa carrera como artista.

Maestra jardinera de alma y corazón, con sus canciones logró en transformarse en la voz que eligen los más chiquitos para acompañar sus tardes, sus juegos y hasta sus clases en el jardín.

Pero como a la gran mayoría, el aislamiento social, preventivo y obligatorio -que comenzó a regir el 20 de marzo por un decreto del presidente Alberto Fernández- la obligó a reinventarse para no quedar sumergida en la crisis que afecta al espectáculo, en medio de la pandemia de COVID-19.

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Pero lejos de deprimirse, Adriana tomó este desafío de la mejor manera y logró transformarse utilizando la tecnología, tan amada y odiada a la vez. “La tecnología me permitió llegar a otros países. También hice shows privados por Zoom, para Guatemala y Japón”, afirma.

Adriana se animó a realizar su primer show por streaming el domingo 9 de agosto y -asegura- gracias al amor que recibió de parte de los más chiquitos y sus familias, lo repetirá este mismo domingo para celebrar, todos juntos, el día del niño: “Todos los nenes merecen alegría, por lo que le regalé al Garrahan y a la fundación del Pupi Zanetti entradas para el show”.

En una nota con BigBang, la artista infantil se refirió al show que realizará este domingo 16 de agosto, el cual llevará a cabo desde un estudio especial gracias a un protocolo que sacó la Asociación de Managers Argentinos y tiene un valor de 300 pesos la entrada, y se tomó un momento para hablar de la crisis que enfrentan los artistas a causa de la cuarentena.

-¿Se trata de tu primera experiencia vía streaming?

-Ya lo hice el domingo pasado. Ese día fue la primera vez que me animé a hacer un streaming. Es todo absolutamente nuevo para todos, pero la respuesta de la gente fue tan hermosa, me mandaron fotos y videos de los chicos jugando mientras veían el streaming, y ahí me cerró todo. No paré de llorar de la emoción, por los videos de los nenes que me llegaban.

Me alquilé un estudio full HD con tres cámaras y una grúa. Cumplimos con todos los protocolos, no pude llevar a todos los bailarines, pero si todos mis personajes. Fue una fiesta. Tengo un personaje, que es el gatito “Michu”, que aparece de pronto y dice que está triste o mal porque no puede salir ver a los amigos.

Tomar eso con humor y trabajarlo, porque los chicos también la están pasando mal. Es darle herramientas a los papás para poder ayudar a los más chiquitos, que están absorbiendo toda la energía que vivimos en medio de esta pandemia.

- ¿La tecnología te ayudó a reinventarte y no caer en la crisis en la que se ve afectada gran parte industria por la cuarentena?

-Tenía dos opciones: o me quedaba llorando por el hecho de no poder hacer temporada este año o me transformaba. Soy docente de alma antes que artista. Hay que pasarla bien. La gente nos escribe en Facebook y en el canal de YouTube, que use para crear contenido y creció a 107 mil suscriptores. Cuando recibís este amor tan zarpado, ahí decís “guau”.

La tecnología me permitió llegar a otros países. También hice shows privados por Zoom, para Guatemala y Japón. A mi hacer streaming me encantó y te aseguro que llegó para quedarse. Extraño horrores el teatro, ver a los chicos, las fotos y los autógrafos después del show. Cuando todo vuelva a la nueva normalidad, regresaré al escenario, pero también haré streaming.

Esto me abrió el mundo. Me están escribiendo desde el Ministerio de Educación de Perú. Ahora, a partir de la pandemia y la cuarentena, me dejo sorprender por la vida.

-Vos sos sin dudas una referente de los shows infantiles. ¿Cómo tomaste el hecho de no haber recibido nunca una propuesta en televisión? ¿Lo buscabas o esperabas? 

-No tuve nunca una espina clavada por no haber hecho televisión. Aprendí que la vida todo sucede por una razón. No me siento la típica animadora infantil, pero me fui preparando para esto. Nunca pude abarcar más de lo que siento que puedo y por eso, no me quedó como pendiente tener un programa de televisión.

No me quiero aprovechar, solo quiero hacer lo que deseo de corazón. Si me preguntás si me gustaría, ahora lo que pienso es que lo puedo llegar a hacer, mostrarle a la gente que hay diversidad. Que la gente elija. Pero actualmente mi programa de televisión es mi canal de YouTube, donde hago lo que quiero sin que me corran con el minuto a minuto.

La tecnología me permitió llegar a otros países. También hice shows privados por Zoom, para Guatemala y Japón"

Para mí es un honor ser destacada de la cultura (En Agosto del 2016 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró a Adriana Personalidad destacada de la Cultura). Siempre lo tomé con humildad, pero tengo y soy esto. No soy creída, pero soy una artista infantil.

Tengo una idea muy hermosa para la tele, pero no la voy a contar porque me ha pasado de que me la roben. No sé si la oportunidad de llegar a la televisión será en mi país o en el extranjero. Pero yo solo busco transmitir valores a los padres y niños. No bajo línea, no soy quien para hacerlo. 

-¿Estuviste en contacto con los distintos hogares que amadrinas durante esta pandemia?

-Amadrino a muchos centros de primera infancia, a hogares de niños y a hospitales. Armé algo muy hermoso en el Hospital de Clínicas. Voy a cantarles a cada habitación a los chicos, las enfermeras tienen mi celular y me involucró en cada causa que tiene que ver con la niñez. Canté en el Hospital General de Niños Pedro de Elizalde y en el Garrahan. También a niños en situación de calle.

Es tratar de estar con todos, no solo para el que puede pagar una entrada. Todos los nenes merecen una alegría. Por eso, le regale al Garrahan y a la fundación del Pupi Zanetti, entre otros, entradas para poder ver el show. Cumplo una misión en esta vida, no me importa si mide o no. Esa es mi misión en esta vida, hacer reír y bailar con los más chiquitos.

-¿Te tocó atravesar por situaciones verdaderamente duras en medio de tu costado más solidario?

-Este año le cumplí el sueño a Romeo, le armé una fiesta. Tuve que mover cielo y tierra cuando me dijeron que se estaba muriendo. La sala donde siempre les cantaba a los nenes en el Hospital, solo estaba abierta solo para Romeo. estaba lleno de superhéroes, una fiesta y una mesa dulce. Sentir que estás asistiendo a un nene que está por partir me llenó el alma de una manera terrible. E

Eso me llena el alma. Es muy difícil ver partir a un nene (en ese momento, Adriana rompe en llanto y se toma unos segundos para seguir) Durante la fiesta de Romero se abrió la ventana, entró una pluma y se posó en mi mano.

No lo podíamos creer con mi hija. Yo les canto a los que están acá y en el cielo. Nunca se me había ocurrido cantar en un Hospital. Mi camino espiritual comenzó hace 15 años, al conocer a Julieta, una maestra de vida de solo tres años. Cantarle a Julieta me cambió la vida y mi forma de pensar.

-¿Te tocó vivir una experiencia paranormal? 

-Sí, se podría decir. De vez en cuando me aparecen plumitas blancas en mi casa y me contaron que son las señales de los Ángeles. Señales de los chicos que partieron.

-¿Cómo estás transitando esta pandemia y posterior cuarentena, y saber que tu profesión será una de las últimas en regresar?

-No somos ajenos. Fuimos los primeros en desaparecer y los últimos en aparecer. Pero lo primero es la salud. La imposibilidad de regresar al escenario me preocupa y me ocupa. Por eso está necesidad de transformarme y apostar al streaming. Estoy sembrando, creando más contenido.

Cuando esto se reabra, haremos una mega fiesta, para abrazarnos y disfrutar. Pero tengo dos opciones: quedarme llorando en mi casa o intentar, de alguna manera, seguir creando. No depende de mi que deje de haber pandemia, pero mi actitud será ir siempre por más.

-¿Cómo seguís a más de 11 años del conflicto con la autora del Sapo Pepe? ¿Lo llegaste a aceptar? ¿Crees que te motivó a crecer como artista?

-El juicio terminó el año pasado y terminó todo más que bien. Pero duró 11 años, donde aprendí un montón. Me dí cuenta que no tengo que entender todo en la vida. Me re contra victimice, pero después me dije que tenía dos caminos: o me quedaba llorando con bronca o iba por otro sendero. Esto me motivó, porque la gente me brindó un apoyo muy zarpado.

Fue muy fuerte que me prohíban cantar El Sapo Pepe durante tantos años"

El Sapo Pepe fue una canción que grabé en mi época como docente. Jamás dije que era yo la autora, pero la gente me asocio al tema. Mi conciencia estaba en paz. A partir de ahí, creé otra canción y nació el "Sapo de los chicos".  (N. de la R.:  la canción fue creada en 1988 por la cantante Analía García, del dúo Candela. Pero la pieza musical fue interpretada por Adriana, quien la hizo conocida. La autora, mediante la Justicia, pidió la retractación de la apropiación intelectual del personaje y nulidad de registro marcario. Y hasta llegó a prohibirle el uso de la canción en sus espectáculos).

Nunca tuve trato con esta persona, fue muy fuerte que me prohíban cantar esa canción durante tantos años. Pero durante el juicio, yo la quería saludar a esa persona. Nos abrazamos por primera vez y hablamos después de once años. La gente se entiende hablando y nos hubiéramos ahorrado tantos problemas si lo hubiéramos hecho antes.

 

 

 

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