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Chau, no va más: tras dos años de noviazgo, se separaron Gustavo Sofovich y Mora Godoy

El productor de Polémica en el Bar y la bailarina mantenían un bajo perfil para cuidar su relación. Las razones del final. 

“Mora es un ser humano con una sensibilidad inmensa, inmensa. No es una mujer más en mi vida: es una mujer... no quiero hablar mucho de Mora, pero me partió la cabeza”, dijo Gustavo Sofovich, la primera vez que habló en público sobre su noviazgo con Mora Godoy. Fue hace apenas dos meses.

“A mí no me gusta hablar de esto, no me gusta hablar de mi vida porque soy muy celosa de lo privado. Yo soy muy adicta al trabajo, muy adicta al baile y muchas veces no se ha prosperado en relaciones porque siempre priorizo, no solamente a mi hija, sino también mi carrera. Entonces tengo mucho cuidado, pero bueno... estamos en un buen momento”, dijo ella, el 5 de marzo, dos días después de que el productor develara el romance.

Gustavo Sofovich y Mora Godoy se separaron tras dos años de noviazgo.

Parecía un amor que duraría más tiempo. Una relación que podría no tener final. Pero lo tuvo. Después de dos años de noviazgo, Sofovich y Godoy se separaron. Por supuesto, no contaron qué fue lo que ocurrió. Pero la pasión por el trabajo y algunas diferencias en el futuro del romance, fueron determinantes.

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Fuera de la vista del gran público y de los flashes de los fotógrafos, el romane avanzaba firme. “No quiero hablar mucho más de ella, respeto nuestro código de mantener esto entre nosotros”, afirmó Sofovich. Y agregó: “Hace un año y 8 meses la invité a salir, con la excusa de que la quería ver bailar”. Ese momento fue el punto de inicio de su amor.

Según Gustavo, hay muchas cosas que lo habían enamorado de Godoy. “La vi bailar hace tres días y me partió la cabeza. La sensibilidad de Mora... Mora es chiquita, pero cuando yo la vi para en el escenario, el escenario le queda chico. Es inmensa, Mora. Es inmensa. Es una artista. Yo soy hijo de artistas y Mora es una mujer con una sensibilidad increíble. Es una hermosa mujer. Es un monstruo arriba del escenario, su arte…”.

Y completó: “No es una mejor más en mi vida. El otro día se me cayó una lágrima cuando la vi bailar. Salió con La Cumparsita y se me cayeron unas lágrimas. Me emocioné de ver la mujer que tengo al lado, la persona que tengo al lado. Es inmensa esta mujer bailando arriba del escenario, inmensa”.

 

Por su parte, la bailarina no reservó elogios cuando tuvo que dedicarle unas palabras en una nota: “Conocí a un Gustavo y no tengo idea lo que fue la otra vida con el otro Gustavo, que muchos hablan, que él mismo dice. Mi vida tiene que ver con una ferviente pasión por el baile y, te diría, una adicción a la danza y el baile. Tan fuerte que siempre estuve muy metida en eso. Y lo admiro muchísimo, lo admiro mucho a Gustavo como productor, en primer lugar, por todas las cosas que hizo y lo que está haciendo. Por cómo reinventó Polémica..., por el éxito que tiene el programa y todas las cosas que hace”.

Y agregó: “Esa mirada que tiene, sensible: una mirada de un productor con sensibilidad. Y que está pendiente: no solo de las personas que quiere, sino también de todas las personas que trabajan con él. Y podría decir muchas cosas más hermosas de Gustavo…”.

La relación comenzó cuando Gustavo la invitó a cenar juntos. En ese momento, la bailarina se negó. “Hace un año y pico él me invitó a salir y le dije que no. Sentía que no teníamos nada en común, yo no encontraba nada. Nos reencontramos después, en la pandemia. Hablamos de un proyecto, entonces fue de otra manera”.

Y agregó como se enamoró: “Uno comienza a conocer a la persona de ambas partes. Él tiene una sensibilidad con el arte muy especial, está en un muy buen momento, disfruta mucho de todo y ha hecho un vuelco de más de 360 grados en su vida. Eso, que yo entiendo un poco su nueva vida, me hizo pensar diferente. Además le gusta el tango y los dos somos productores importantes... Todas cosas que tienen que ver”.

Quienes los conocen sabían que la relación creció de golpe y se afirmó con el paso del tiempo. Pero, la cuarentena por la pandemia de coronavirus, aceleró ciertos tiempos. No hubo convivencia a tiempo completo. Pero Godoy dejó de irse de gira y Sofovich sacó el pie del acelerador en su trabajo diario.

Alguna vez, el hijo del recordado Gerardo Sofovich contó: “Mi historia de vida es la de cualquier chico que termina perdido en la droga. La droga es una enfermedad que hay que atacar todos los días. Es una enfermedad feroz que acosa a chicos, grandes y que no discrimina en clases sociales ni religión. No distingue a quién afecta. Trabajo todos los días de mi vida para estar afuera de la droga”.

 

Y eso se nota día a día. Estaba a pleno. Con un gran éxito en televisión por Polémica en el Bar y con un amor gigante. Por su parte, Mora también gozaba de esa relación. A pesar de que su trabajo se estancó notablemente con el fin de las giras mundiales.

Pero el desgaste jugó una mala pasada. Además, la forma de ser de cada uno hicieron mella en el día a día y terminaron pidiéndose un tiempo. Con el mismo bajo perfil con el que le habían dado rienda suelta al amor, decidieron seguir por caminos diferentes. Aunque en las cosas del amor, nunca se sabe y esos senderos, tal vez, los vuelvan a juntar.

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