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Rock argentino

Diez años sin Spinetta: "Vi a las cosas perfectas, y el mundo, infinito"

En 2012 falleció uno de los gigantes creativos del rock argentino. Las ideas y las canciones de una artista que cruzó la filosofía con la música. Su pensamiento.

Hace diez años, a los 62 años, moría Luis Alberto Spinetta. No es posible recoger en una nota que lo recuerde todo lo que su obra representó para la música argentina, y sobre todo lo que representó para todos los que escuchamos y seguimos escuchando sus discos, lo vimos en vivo, lo disfrutamos.

 

Aquí, un pequeño compilado de sus palabras, sus ideas, sus canciones. Una aproximación a un artista maravilloso y su mundo. 

 

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental

Rimbaud, la poesía

—Me gusta escribir poesía. Y leer poesía. Rimbaud, para mí, es, poéticamente, una luz total. Rimbaud era un tipo rock hace cien años. Un rockero. No existía la guitarra eléctrica, pero si hubiera existido, ese tipo hubiera tocado rock. Era eso. Era un tipo que se desarrolló en eso. Se desarrolló en una forma de expresar su sensualidad interna y de expresar su propia energía de una manera luminosa, realmente. Además, la verdad con que se hizo toda su vida. Todas las cosas por las que pasó y que hizo —dice Spinetta.

—¿Nunca te preguntaste qué le pasó a Rimbaud? ¿Por qué dejó de escribir y se fue de Francia?

—Se dijo: "Bueno, seguir manejando este lenguaje si yo no tengo otro lenguaje más, no, porque me voy a morir ya". Entonces cortó la poesía y escribió otras cosas, otras cosas en las que la literatura no puede reparar todavía, ¿no es cierto? Los escritos que él manda, por ejemplo, de lo que sucede en las tierras... Porque él después se fue a África, cortó toda la poesía, quemó todas sus obras y se fue al África a vivir. Y de repente escribía cosas, manuscritos de tipo geográfico. O sea que hacía como de explorador... Pero las exploraciones de Rimbaud y lo que escribía acerca de la tierra y los hombres son como descripciones de Dios en el momento de ver lo que Él construyó. Son cosas más o menos así; es como yo las interpreté... Pero poéticamente pienso que ya lo había dicho todo. Era un tipo que lo había dicho todo. Y su conocimiento había llegado a una profundidad impresionante. Pienso que por eso no escribió más. Y me pareció perfecto en aquel momento.  

(Entrevista de Emilio Giménez Zapiola en Revista Gente, 1972)

Rock: música dura, la suicidada por la sociedad

Son tantos los matices que comprenden la actitud creativa de la música local (entendiendo que en esa actitud existe un compromiso con el momento cósmico humano), son tantos los pasos que sucesivamente deforman los proyectos, incluso los más elementales como ser mostrar una música, reunir mentes libres en un recital, producir en suma algún sonido entre la maraña complaciente y sobremuda que: EL QUE RECIBE DEBE COMPRENDER DEFINITIVAMENTE QUE LOS PROYECTOS EN MATERIA DE ROCK ARGENTINO NACEN DE UN INSTINTO. Por lo tanto: el Rock no le concierne a ciertas músicas que aparentemente INTUIDAS POR LAS NATURALEZAS DE QUIENES LAS EJECUTAN siguen guardando una actitud paternalista, tradicional en el sentido enfermo de la tradición, formulista, mitómana, y en la última floración de esta contaminación, sencillamente “facha”. Sólo en la muerte muere el instinto. Por lo tanto, si éste se mantiene invariable, adjunto a la condición humana a la que necesitamos modificar para reiluminarnos masivamente, quiere decir que tal instinto es la vida.

El Rock no es solamente una forma determinada de ritmo o melodía. Es el impulso natural de dilucidar a través de una liberación total los conocimientos profundos a los cuales, dada la represión, el hombre cualquiera no tiene acceso. El Rock muere sólo para aquellos que intentaron siempre reemplazar ese instinto por expresiones de lo superficial, por lo tanto lo que proviene de ellos sigue manteniendo represiones, con lo cual sólo estimulan “EL CAMBIO” exterior y contrarrevolucionario. Y no hay cambio posible entre opciones que taponan la opción de la liberación interior. El Rock no ha muerto. En todo caso, cierta estereotipación en los gustos de los músicos debería liberarse y alcanzar otra luz. El instinto muere en la muerte, repito. El Rock es el instinto de vivir y en ese descaro y en ese compromiso. Si se habla de muerte, MUERTE, si se habla de vivir, VIDA. Más vale que los rockeros, cualesquiera sean sus tendencias (entre las cuales dentro de lo que se entiende por instinto de Rock no hay mayores contradicciones) jamás se topen con los personajes hijos de puta demonios colaterales del gran estupefaciente de la represión que pretende conducirnos por el camino de la profesionalidad. Porque en esa profesionalidad se establece ( y aquí entran a tallar todas las infinitas contusiones por las que se debe pasar hasta llegar a dar ) un juego que contradice a la liberación, que pudre el instinto, que modifica como un cáncer incontenible la piel original de la idea creada hasta hacerla, en algunos casos, pasar a través de un tamiz en el que la energía totalizadora de ese nuevo lenguaje abandona la sustancia integral que el músico dispuso por instinto en su momento de crear, y luego esa abortación está presente en los escenarios, en la afinación, hasta en la imagen exterior del mensaje cuando por fin se hace posible verlo.

Tengo conciencia de que el público ve esta debilidad y no se libera: sufre. Luego esta ausencia de totalidad, esa parcialidad, es el negocio del Rock. El negocio del cual viven muchos a costa de los músicos, poetas, autores, y hombres creativos en general. O sea, esta difamación de proyectos sólo adquiere relieve en esa “ganancia” que representa haber ejecutado el negocio, y solamente en ese nivel hay una aparente eficacia. Es la parcialidad de pretender que algo que es de todos termina en definidas cuentas en manos de aquellos bastardos de siempre. Este mal, por último rebote, cae nuevamente en la nuca de los músicos, y los hace pelota. Luego de participar del juego, son muy pocos los que aún permanecen con fuerzas para impedir la trampa al repetir una y otra vez el juego mediante el cual expresarse, o simplemente arriesgar en el precipicio de la deformación un mensaje que por instintivo es puro y debería llegar al que lo recibe tal cual nació. Este juego pareciera ser el único posible (hay mentalidades que nos fuerzan a que sea así). Lo importante es que hay otros caminos. Luego de haber caído tantas veces antes de ejecutar esa caída final, parábola definitiva en la que se cierran los cerebros para no amar ni dar, hay muy pocos músicos que pueden seguir conservando ese instinto.

DENUNCIA SIN EL LIMITE DE LA DENUNCIA A LO QUE NO RECIBE DENUNCIA A LO QUE LA DENUNCIA TRASPASA A ALGO PEOR QUE LA DENUNCIA MISMA. Denuncio a los representantes y productores en general, y los merodeadores de éstos sin excepción, por indefinición ideológica y especulación comercial. Ya que estos no se diferencian de los patrones de empresa que resultan explotadores de sus obreros. O sea, por ser los engranajes de un pensamiento de liberación a quienes no les interesa que toda la pieza se mueva, dado que al producirse el más mínimo movimiento, serían los primeros en auto reprimirse y dejarían por tanto de participar en “la cosa”. Denuncio a ciertas agrupaciones musicales que se alimentan con esas mentalidades no libres, a pesar de contar con el apoyo del público de mente libre. Denuncio a otros grupos musicales por repetitivos y parasitarios, por atentar contra la música amplia y desprejuiciada, estableciendo mitos con imágenes calcadas de otras músicas que son tan importantes como las que ellos no se atreven a crear ni sentir.

Denuncio a los tildadores de lo extranjerizante porque reprimen la información necesaria de músicas y actitudes creativas que se dan en otras partes del planeta, y porque consideran que los músicos argentinos no pueden identificarse con sentimientos hoy día universales. Además es de prever que si estos señores desconocen que la Argentina provee a su música nuevos contenidos nativos, ellos mismos están minimizando la riqueza de una creación local apenas florecida. Denuncio a otras mentalidades por elitistas y pronosticadoras del suceso de la muerte de algo que por instintivo no puede morir antes de la vida misma. Denuncio a las editoriales “fachas” por distribuir información falsa en sí misma y por deformar la información verdadera para hacerla coincidir con las otras mentalidades a las que denuncio. Denuncio a los participantes de toda forma de represión por represores y a la represión en sí por atañir a la destrucción de la especie. Denuncio finalmente a mi yo enfermo por impedir que mi centro de energía esencial domine este lenguaje al punto de que provoque una total transformación en mí y en quien se acerque a esto. El rock, música dura, cambia y se modifica, en un instinto de transformación.  

(Manifiesto de 1973)

Influencias

Creo que la mayor influencia son los actos de la vida. A partir de los actos de la vida uno va a identificar a los personajes que van a influenciar tu música. En mi caso los primeros fueron el dúo Lennon-McCartney. Pienso que son un bloque definido de influencia, no sólo musical sino como idea. Me acuerdo de escuchar 'Revolver' y decir: el próximo disco lo van a grabar en silencio. ¿Qué otra cosa se puede hacer? Sin embargo... Ellos siempre venían con algo nuevo que vos no te esperabas. La música no es solamente un producto que se consume en un tocadiscos. Es una provocación a la creación. Es un buzón abierto a las sugerencias de la imaginación de cualquier ser creativo. Mi segunda gran influencia fue el período: Cream-Hendrix. Estos eran una reposición del mismo proyecto. Uno aprende a descubrir la guitarra eléctrica como símbolo de un poder de guerra contra un mundo negativo. Y la otra, finalmente, es la asumición de esa vida de guerrero en base a la armonía y a la paz de todas las células que componen tu ser y tu existencia, que es la Mahavishnu Orchestra. 

(Entrevista de Roberto Pettinato, 1982)

Videla y Torquemada

Torquemada nos obligó a que seamos máquinas de confesión, y que la confesión haya llegado hoy hasta el sillón del psicoanálisis, de lo que hoy ya no es un sacerdote necrofílico sino un analísta necrofílico. Pero entendámonos, somos una civilización de confesión, que intenta erigir para luego destruír...alienta el poder para demostrar ante él su instinto rebelde.

-Entonces la culpa no la tiene Videla...

Yo a estos los mataría... por la traición a la célula humana que vive, a la que ellos le proporcionaron dolor... a fuego contradiciendo justamente aquello en lo que se basaban... para dar tormento. Es pura traición y por más (Carl) Sagan que me lea no voy a sacar de adentro ese instinto de asociar a un culpable en mi mente. Pero en sí, me "des-asocio" de la idea de que el poder ejerce la perversión tanto como se le da la gana, mientras que el individuo tiene codificadas y prohibídas las perversiones y es condenado por ello... Entonces me quedo tranquilo en relación a que esto es apenas una caspa, en la superficie de un planeta que se llama Tierra...

-Un piojerío somos.

-Sómos células de superficie, y ahí te das cuenta de que no nos tenemos que cagar la vida, y que en este país, nos tenemos que asociar para levantar y no para terminar nadando en porquería... 

(Entrevista de Gloria Guerrero, revista Humor, 1986)

Téster de Violencia, Dios

- Resulta curioso que lo más violento de Téster de violencia haya sido una poesía escrita por tus hijos...

-Por eso la puse. La idea de El mono tremendo que con su cuchillo frío sale a matar simboliza la presencia profundamente inocente de la violencia de los niños. Nada pinta mejor al hombre actual que esa letra, porque el único que sale a cazar tigres es el ser humano.

-¿Y por qué vos evitaste la violencia?

-Ya no me salen letras violentas. Me estoy volviendo antitético. En realidad me importaba mucho más el téster que la violencia. Creo que todos somos el recipiente de esa información que es nuestra vida. El alcance de lo que podríamos conocer es insospechado, y sin embargo vivimos una vida relativamente mediocre, por una cantidad de estatutos perceptivos que nos permiten ver solamente lo que vemos y no más allá de nuestras narices.

-¿Vos también vivís una vida mediocre?

-Creo que no me siento en un estadio en el cual carezca de mediocridad. Estoy inmerso en las mismas pesadillas que cualquiera, sólo que me gusta jugar con esas cosas y poder hacer un juego que me entretenga dentro de la mediocridad que pueda vivir. Por otro lado mi vida no es para nada mediocre, excepto si la comparas con el grado de inocencia que tiene un niño. Ahí sí, te sentís un imbécil (...)."

-Hace mucho tiempo gritaste varias veces en una canción la frase "No tengo más Dios". ¿Qué significó haberla dicho en su momento?

-Haber perdido. No solo haber pedido las imágenes mandálicas de Dios, no solo haber perdido el sentido del suplicado de Cristo y de lo supliciado en Cristo, sino –tras haber abandonado esas iconografías- poner en juego la posibilidad de un ente como el ser que llamamos Dios –que no es igual para nadie- y poder manifestarlo de una manera mínimamente convincente para mí. Sabía que mis intentos mortales no condicionaban absolutamente nada de lo que me rodeaba, si no que eran juegos de la mente. "Mind games", como decía Lennon, para cambiar de estado de ánimo o para sentir que uno puede jugar un poco con la realidad. Me hicieron autónomo, me liberaron de la presencia de esa entidad psíquica que es Dios. Aunque me había liberado de los íconos, todavía seguía teniendo la idea de la fuerza superior que domina la naturaleza y el mundo. Cuando manifesté eso, había llegado el momento de romper y no lo volví a decir en ninguna otra canción. 

-¿Cómo entendés ahora la existencia de Dios?

-Por momentos, Dios es mi pene. Eso te sirve como señal de lo que veo. Cuando nació Valentino sentí que Dios era la vagina de mi señora y que a la vez no éramos ninguno de nosotros. A veces Dios es una curación clínica, a veces su señal está en un objeto inanimado. A veces, por ejemplo, cuando tenés mucha sed y tomás un vaso de agua fresca, el agua es Dios. Si fuera un sorbito de una gaseosa, también. Es mucho más "pan" de lo que nosotros hemos visto. Insisto con esto: Dios es más "pan" de lo que nosotros hemos visto. 

-Que lo que nos han enseñado...

-De lo que hemos visto, mejor dicho. Yo creo que a uno ya no le enseñaron más nada cuando uno aprendió a enseñarse. Ya aprendiste, a través de lo que te enseñaron, a no haber aprendido y no renegar. Dios es mucho más casual. Como un jean. 

-Al haber abandonado esa idea de ‘supliciado de Cristo’, ¿Qué es lo que mueve tu vida?

-Lo que uno no puede superar es la lucha contra el enemigo más digno: la muerte. Por lo tanto si existe una estructura de sinrazón que nos mueve, está basada en el hecho de todos tenemos la muerte como cosa absolutamente cínica e irreversible. Todos nuestros movimientos se dirigen a prevenir en parte, a través de ese complicadísimo juego de espejos, el sentido que tiene la muerte. Es la forma de perpetuación. 

-¿Te la imaginás de alguna manera?

-No, pero sí concibo el placer de sentirme vivo, cada vez con mayor integridad de lo interior. La muerte sería lo único que pondría fin a esa maravilla de estar vivo. Por más de que no me imagine nada, me imagino la ausencia de esa posibilidad y eso me atormenta. Es el máximo elemento de violencia. Hace poco se habló de la posibilidad de que nuestro país tuviera su propia bomba atómica. Me parecería una desgracia.

(Entrevista de Daniel Riera, revista El Periodista de Buenos Aires, 1988)

Pelusón Of Milk

Estoy muy standard. Hace tres años decía que no era un standard, pero tampoco un iluminado o un diferencial... Ahora cambié: soy absolutamente standard. Todos mis movimientos, mi música, mi creación y mis días son vulgares... (Se ríe y sigue). Estoy muy impactado por el nacimiento de Vera. No hay nada comparable a ver nacer un chico. Dante lo filmó, estuvimos todos (los hijos de Luis son Dante de 14 años, Catarina de 13, Valentino de 11 y Vera, de dos semanas y media). Es una energía increíble que nos utiliza como testigos presenciales, para que su voluta pase y se cierre de algún modo en el bocho. Todavía estamos shockeados por la belleza de ese nacimiento. Por eso, sobre todo, mi último disco es mucho más diáfano que los anteriores, porque no hay ningún retorcimiento interior. 

(Entrevista de Daniel Riera y Fernando Sanchez, en La Maga, 1991)

Entrevista con chicos de 7mo grado (Educared, 2003)

-¿Pensás seguir con tu carrera como músico?

-Hay que seguir porque es mi pasión. Si yo sintiera mínimamente que algo de eso no tiene la chispa o la magia que yo le quiero poner me retiro, tipo Batistuta, que para seguir quiere seguir siendo el Nº 1. A los artistas no les pasa eso, un artista que pierde el interés por su propia carrera, desaparece. Yo espero que nunca me pase. Al cajón yo quiero ir con mi viola. Mi música es mi vida, si termina la música, termina mi vida. Hay otras carreras donde hay un tiempo donde el deterioro físico los lleva a dejar la actividad. En general los artistas siguen hasta que se los lleva el viento y eso es lo que yo pienso para mí

El último texto (2012)

Último texto Spinetta
El último texto, expuesto en la Biblioteca Nacional en la muestra curada por su mejor amigo, Eduardo Martí.

Nací como nace un capullo, como nacemos todos, junto al amor de los míos, que me dieron el sentido y el cuidado. Crecí día a día, como lo hemos hecho todos, y al abrigo del hogar. Fui empezando a entender.  Por momentos jugando, vi a las cosas perfectas, y el mundo, infinito. Ahora comprendo que el infinito no ha cambiado, está presente como miramos al cielo los que lo amamos.  

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