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El lado B de Lady Di: el tóxico vínculo con su propia madre que ninguna serie muestra

Un dato poco conocida de la vida de Diana Spencer fue la mala relación que tuvo con su madre durante muchos años.

La vida de la princesa Diana Spencer, más conocida como Lady Di, es quizás una de las más retratadas por los medios de comunicación. Décadas después de su muerte, ella sigue siendo la persona que más veces apareció en la tapa de la revista People. Las series o películas en las que ella aparece terminan siendo, por lo general, un éxito de taquilla y de reproducciones. Pese a esto, además de lo que se comenzó a ver en la serie The Crown y en la próxima biopic a estrenar cuyo rol es interpretado por la actriz Kristen Stewart, todavía hay ciertas facetas de su vida de las que poco se saben.

Una de ellas, y quizás la más dolorosa que le tocó enfrentar en toda su vida, fue haber sido abandonada por su madre, Frances Roche, quien decidió primero cortar toda relación con su marido, John Spencer, de quien luego se divorció y sus cuatro hijos para después intentar retornarlo.

Roche, según contó la propia Lady Di en algunas entrevistas, abandonó a su marido e hijos cuando conoció a un empresario australiano. Peter Shand Kydd. Todo esto cuando la futura princesa de Reino Unido tenía sólo seis años. Spencer y Roche se había casado en 1954 tan sólo 7 años antes de su separación. "Ella sufrió mucho el divorcio de sus padres, porque fue un hecho que cambió por completo su posición dentro de la Corte. Fue un escándalo en ese momento", reconoció en un documental su hermano.

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Lo cierto es que Roche abandonó a Spencer después de dar a luz a su cuarto hijo (nació muy poco tiempo después que Diana). "Cumplió con la formalidad de darle un heredero y en ese momento sintió que era el momento de empezar a vivir su propia vida. Fue un matrimonio en donde había mucha violencia doméstica. No fue una infancia feliz, al menos eso es lo poco que ella recordaba de los años en los que compartió con su madre", sumó una amiga de la difunta princesa.

Fue la propia Diana quien abordó el tema junto al coach Peter Settelen a quien contrató en los últimos años de su vida, cuando procuró hacer una "reconversión" de su rol como princesa y buscaba abordar problemáticas sociales y alejarse del rol de "rubia tonta" (tal como ella manifestó). En una suerte de improvisada entrevista casera (presenciada por William y Harry) que Lady Di jamás pensó que saldría a la luz, la por entonces princesa habló sin filtros sobre su infancia.

"No se llevaban para nada bien. Recuerdo escucharlos discutir de forma constante. Un día, mi padre le dio una cachetada a mi madre delante mío. Ese fue el fin de todo. Durante años nunca supe por qué se había ido mi madre. Ella nos reunió al pie de la escalera y nos dijo que regresaría en una semana, pero nunca volvió", recordó la propia Diana.

Lo que Diana y sus hermanos no sabían era que sus padres litigaron sus tutelas en la Corte y que fue la propia abuela de Diana quien le clavó un puñal a su espalda. "No es normal que una madre pierda la tenencia de sus hijos, incluso siendo miembro de la aristocracia. Ella dio la pelea, pero fue su madre, que no aprobaba que abandonara a su marido, quien se presentó con evidencia para demostrar que no había sido una buena madre y eso fue lo que condicionó a la Justicia".

El divorcio y todo el proceso fue tremendo, según ella misma recordó en su biografía. Es que se trató de un tema de conversación no sólo en las altas esferas aristocráticas sino también en la prensa. Un preludio de lo que sería décadas más adelante su separación del Príncipe Carlos. 

Luego de la decisión de irse y dejar a su familia, Roche tomó distancia completamente de Lady Di y sus hermanos al punto tal de culparla a ella de ser la causal de su divorcio. Ese trauma, de acuerdo a lo que contó Diana en su biografía, fue uno de los que más la acompañaron en su vida. Durante la vida adulta de Diana Spencer, nunca pudo estar un tiempo considerable en buenos términos con su madre.

Pero no nos adelantamos. Cuando llegó el momento de la boda con el Príncipe Carlos, la madre de Diana se puso en el centro de la escena como si fuera su día en vez del de su hija. “Mi madre me decepcionó terriblemente con la boda. No paraba de llorar y decía que no podía con la presión”, le contó la Princesa de Gales a su biógrafo, Andrew Morton. Después de ese episodio, Roches estuvo cuatro años sin dirigirle la palabra. 

El nuevo intento de recolección de Roches con su hija llegó luego de un episodio que nadie veía venir: el empresario Shand Kydd dejó a Roches por una mujer más joven. Fue ahí cuando la abuela de William y Harry aprovechó su soltería para irse de vacaciones con ellos en la isla del millonario Richard Brandson. Pero todo quedó en la nada y se repitieron los mismos patrones de siempre. 

Esa fue una de las últimas veces que Lady Di vio a su madre después de que, en una conversación que presenciaron varios amigos de ella, Roches culpó a su hija de su separación de Shand Kydd. Sin ningún tipo de decoro, sostuvo que el empresario australiano la dejó por la presión que significaba que su hija fuera parte de la Familia Real británica. 

Después de su divorcio de Carlos, Roches procuró intentar otro acercamiento más intentando interferir en la elección que hacía Lady Di a la hora de elegir pareja. Cuando Diana falleció en 1997, ellas estaba peleadas. "Lo único que lamento es que Diana y su madre no se hablaban al momento de su muerte. Habían logrado recomponer el vínculo, pero en enero de ese año volvieron a no dirigirse la palabra. Fue una tragedia realmente", lamentó el último mayordomo de la difunta princesa.

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