Secciones
entrevista

Gastón Pauls y el apoyo Agustina Cherri: “Me arrodillé y le dije: ‘Estoy enfermo’”

En su programa Seres libres habló de la enfermedad que sufrió durante 20 años.

“Estoy enfermo. Necesito ayuda”. Con esas dos frases, Gastón Pauls acudió a Agustina Cherri, quien entonces era su pareja, para rogarle que lo ayudara a salir de un infierno que había comenzado hacía dos décadas: la adicción a la cocaína. Ese fue el inicio de una recuperación que tardó años. 

 

En su programa Seres libres, Gastón se entrevistó a él mismo y dio detalles terribles sobre lo que vivió junto a su ex mujer y madre de sus dos hijos. Y lo hizo con una frase que dejó en evidencia lo estremecedor de ese momento: "Nunca me voy a olvidar la tristeza de su mirada cuando vio mi estado".

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental

 

Pero la nota fue al estilo Diego Maradona en La Noche del 10, donde se hizo una entrevista a él mismo. Pauls comenzó diciendo: "Acepté esta invitación porque sos vos, porque confío, porque me gusta que estés pasando el mensaje y porque siento que contando mi experiencia, por lo menos ese es mi deseo, puede llegar al corazón a alguien".

 

Luego llegó el momento de revelar lo complicada de su recuperación, los días más oscuros de su adicción y el instante en el que renació. "Estaba muy mal. No sabía cómo salir. Estaba mal. Lo primero que hice fue empezar a llorar. Y lloré muchísimo, muchísimo. Y después de llorar un montón, dije: ‘No me banco este dolor, voy a llamar al al dealer’. Lo llamé y le dije: ‘Traéme más’. Y me trajo más y entonces me puse a tomar cocaína de nuevo hasta que en un momento no aguante más y me fui de mi casa, como podía".

 

Esa noche, la vida de Gastón estaba a punto de cambiar para siempre. "Me fui de mi casa como podía y dije, ¿adónde voy?, ¿qué hago? Y me metí en mi auto, me acosté y me quedé como 24 horas ahí en el auto estacionado, tomando. Desesperado, como diciendo: ‘Bueno, ojalá me muera acá, prefiero que me encuentren acá o que me roben el auto y tiren el cuerpo’. Ya no sabía ni que quería”.

Entonces siguió con su relato: “Era un 28 de diciembre, o sea, hacía 50 grados adentro del auto. Volví para mi casa y cuando quise entrar no pude porque alguien había entrado a mi casa y estaba la llave del lado de adentro. Dije: ‘Bueno, me voy a un cine, y me voy a terminar de tomar lo que me queda para morirme. Soy actor, muero en un cine, era como romántico’. Empecé a caminar y algo me dijo: ‘frená acá’”.

 

De inmediato, y sin nombrar a Cherri, Pauls relató lo que vivió en esa situación: “En realidad me quedé ahí como mirando la nada. Pensé: ‘tengo que volver a casa’. Volví y toqué la puerta. Se abrió y ahí estaba mi pareja que se había ido unos días de casa, harta de mis mentiras y de mis promesas incumplidas, de que iba a dejar de consumir... Nunca me voy a olvidar la tristeza de la mirada cuando vio mi estado. Me miró a los ojos, bajó la vista y se metió adentro de mi casa. Se acostó en la cama y se puso a leer un libro, Demian, de Herman Hesse”.

 

“Entré pidiéndole perdón, de rodillas. Era la vez número 100 millones que le pedía perdón, que le decía que no lo iba a hacer más, que esta vez era la última, que confiara en mí, que necesitaba que confiara... Ella no me miraba y seguía leyendo el libro. O sea, yo estaba hablando, llorando, suplicándole arrodillado y ella no me creía. Dije: ‘Pero no me está mirando, yo debo estar muerto porque yo le hablo y ella no me escucha’. Y ahí se me reveló algo, que me sacó el velo que yo tenía en los ojos”, continuó.

 

Y agregó, sobre el momento en el que la actriz lo ayudó a comenzar su recuperación: "‘No, no estoy muerto, pero voy a estarlo y la estoy perdiendo y es la mujer a la que amo’.  Y entonces ahí, arrodillado como estaba, le dije: ‘Estoy enfermo y necesito ayuda’. Por primera me miró, se levantó, fue hasta una agenda que tenía, agarró un número que tenía anotado, me lo dio y me dijo. ‘Mirá, ella trabaja con adictos, andá a verla’. Llamé a e esta mujer y le dije: ‘Estoy puesto, no puedo ir ahora’. Y me dijo: ‘Vení mañana’.  Y ahí arrancó mi recuperación: el 29 de diciembre del 2007”.

 

Hace unos meses, Agustina había contado en una entrevista: “Es maravilloso. A mí me genera mucho orgullo Gastón, ver cómo pudo girar la página, cómo pudo transformar el dolor y la enfermedad en un recurso de ayuda. Yo viví un montón de cosas con él y te puedo decir que me genera mucho orgullo”.

Y completó: “Me da mucho orgullo por él, por mis hijos, por lo que representa, su evolución, la clase de persona que es y el servicio que da hasta por fuera de las cámaras. Porque hay muchos que se han acercado al programa que habla de eso. Pero el trabajo que él hace con el tema y que nadie sabe pero yo sí sé por la relación que tengo con él”.


 

Temas

NEWSLETTER

Las mejores historias, todos los días

Recibilas en tu mail todas las mañanas

Suscripción exitosa! Recibiras en tu mail todas las mañanas.
Suscripción Fallida!