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Grupo Payana, a solas con BBN: de su paso por Talento Argentino, a su origen quichua

El quinteto supo ser finalista de los programas Talento Argentino en Telefe y Soñando por Cantar en El Trece.

Payana es de esos grupos donde cada voz encaja y, sobre todo, armoniza a la perfección. Desde el 2007, la banda integrada por Mónica Sanmartano, Dante Rodríguez, Silvina Salinas, Pablo de León y Maximiliano Silvera cautiva con sus temas al público y este largo recorrido por el camino de la Música Popular Argentina los hizo merecedores de innumerables premios como Revelación del Festival de Ayacucho, Ganadores del Pre, Revelación del Festivales de Marcos Paz; Consagración en el festival de la Tradición Añatuya en 2019 y Consagración con distinción especial en el Festival de Baradero en el año 2020.

Según contó el propio Dante en la redacción de BigBang, Payana surgió en la casa de Mónica, quien además de ser profesora de matemática es una artista consagrada y, sobre todo, preparada en lo que respecta a la comedia musical.

"Ella viene hace rato trabajando en la música, un día se animó a hacer algunas cuestiones relacionadas con la música y nos convocó a Silvina y a mi en ese momento", relató el cantante que aún no se animó a componer pese a que sus compañeros advierten que es dueño de una pluma cautivadora. "Sigo siendo profesora de matemática, pero siempre estuve relacionada con la música. Antes del profesorado ya cantaba y fui combinando con otros grupos", resaltó Mónica.

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Luego de ser parte de otras bandas y de viajar en consecuencia por distintos puntos del país con su música, Mónica se ausentó de los escenarios por la maternidad y poco tiempo después se animó fundar su propio grupo musical.

"Las primeras formaciones fueron con alumnos de canto. Tenía y sigo teniéndolo desde hace más de 20 años un taller. Fueron mis primeros alumnos los que elegí para que me acompañen en este trayecto", advirtió. "Yo bailaba Folklore, lo hacía como terapia porque acompañaba a mi hijo. Entré en un ballet y me apasionó, pero antes ya venía cantando en la parroquia, me gustaba mucho y surgió la posibilidad de hacer otras cosas con la música", agregó Dante sobre su historia.

Antes de integrarse a Payana, Dante hizo teatro y comedia musical combinando sus dos pasiones: cantar y bailar. "Ahí en al comedia musical la conocí a Mónica, por eso somos como alumnos de ella", afirmó. Junto a ellos se encuentra Pablo de León, quien se integró hace poco más de un año al grupo en reemplazo de Rodrigo Vega Vidal, músico que no pudo superar las consecuencias del encierro por la pandemia y salió, como gran parte de todos los argentinos, a buscar otros objetivos para llevar el pan a la casa.

"Fue algo muy grande, un desafío para mi. Yo canto desde hace mucho tiempo solo, en familia, de la rama de eventos. Fue un desafío porque no había trabajado con tantas personas juntas", resaltó.

El grupo cuenta con cinco músicos de excelencia y arriba del escenario se escuchan la guitarras, el charango, el bajo eléctrico, el acordeón, la batería y el piano. Pero a pesar de que llevan más de una década en el primer plano musical, siendo una de las bandas más escuchadas del folklore moderno, la pandemia los afectó a tal punto que uno de los integrantes abandonó el grupo y, en pleno aislamiento social, tuvieron que salir a buscar a quien lo reemplace.

"Nos tomamos un tiempo, reflexionamos e hicimos algunas cosas en cuarteto. Pero era muy complejo para armar todo. No solo somos los cinco, también tenemos una banda que debíamos transformar si decidíamos ser cuatro", resaltó Dante.

El principal reto para Pablo fue integrarse al grupo en plena pandemia, cuando los ensayos se hacían por Zoom y con cada integrante en sus respectivas casas. "Por suerte no me costó. Probamos, intentamos y nos fue bastante bien. Me mandaron la canción ´miénteme´ para que yo la practique y a la noche ya me la sabía. Estaba re emocionado. ¡Imaginate! En medio de la pandemia, que no sabíamos qué hacer, yo trabajo en eventos y estaba todo paradísimo. Esto fue una luz de esperanza y lo tomé como eso", explicó.

La banda, según sus integrantes, se destaca por su "armonía" y el "sentimiento" de sus letras. "Basamos nuestro trabajo mucho en las voces, en la armonía y en amalgamar lo que queremos decir", advierte Mónica.

Gracias al esfuerzo, la pasión y, claro está, el amor por lo que hacen, lograron sortear estos casi dos años en los que la agenda estuvo marcada por el coronavirus con algunos shows por streaming, presentaron nuevos single, como "¿Qué nos pasó?" y realizaron shows en vivo en el Teatro Premier en donde hicieron un recorrido por sus 15 años de trayectoria.

"La idea siempre fue no depender de la instrumentación", remarcó Mónica, quien además está a cargo de la composición de las canciones de la banda. "La magia que tiene, una cosa es escucharlas, pero leerlas también es muy fuerte", afirmó Pablo sobre las canciones cuyas matices no son estrictamente folklóricas.

Y es que consultados sobre la evolución del folklore en los últimos años, Mónica aclaró: "Nosotros cuando comenzamos éramos netamente floklóricos. Hacíamos temas del cancionero popular y por eso tardamos en poner la voz y la palabra. Me costó decidirme en llevar mi palabra a los temas. Algunas canciones que nosotros tenemos las escribí cuando tenía poca edad y había que darles un refresco. Nosotros no renegamos de nuestra raíz y amamos el folklore, pero todo evoluciona. Lo hace el idioma, las personas y la música, que tiene distintas facetas. Uno tiene que ir adaptándose a los sonidos que la gente tiene ganas de escuchar".

Sobre el panorama musical actual y por dónde puede encontrar un lugar el floklore, Pablo destacó que es mucha la juventud que hoy en día sigue eligiendo este género de música.

"Es muy difícil porque así como hay gente tradicionalista que no sale de eso, en el ambiente hay muchos chicos también. Y no están escuchando floklore todo el tiempo, también vienen con el tema del trap o bailan una cumbia. Entonces está muy difícil el tema de decir por dónde apuntamos y creo que a todos nos está pasando. Sin ir más lejos, Luciano Pereya y Abel Pintos fueron mutando, cambiando cosas, ritmos y sonidos. la música es eso, es dejarse llevar por lo que uno siente en ese momento", manifestó. 

La banda fue finalista de los programas Talento Argentino en Telefe y Soñando por Cantar en El Trece, y en el 2015 obtuvieron el segundo lugar de los Espectáculos Callejeros de Cosquin.

"En los realities se aprende un montón del grupo en ese momento porque estás exponiéndolo a personas que quizás te puedan llegar a decir ´sabés que no me gusta tu voz´, ´no me gusta lo que hacés´ y ahí aprendés el trabajo grupal y entendés que estamos dispuestos a seguir trabajando a pesar de un montón de cosas. También nos sirvió mucho porque en ese momento, en el 2012, poder llevar lo que nosotros hacíamos a la tele, que era folklore, fue súper importante", sostuvo Dante.

En ese sentido, el músico y bailarín destacó el aprendizaje de aquellos programas. "Aprendimos a conocer a otras personas, a relacionarnos con artistas de otra rama y tomamos lo que hacían, y además la gente conoció el sonido de Payana. Por ahí algunos decían ´ustedes se parecen a Los Nocheros o a las Voces Blancas´ por la formación que tenemos y la realidad es que somos y sentimos que somos distintos. No hay muchos grupos conformados por quintetos y mixtos. Es muy difícil combinar las voces", detalló Danto y Mónica sumó: "Fue una alta exposición del grupo que nos permitió darnos a conocer em muchas partes del país. Estuvimos 11 minutos en Telefe, fue un montón e impagable". 

Sobre el nombre Payana, que fue mutando durante estos años, pero sin perder su esencia, Dante destacó que lo puso casi por accidente el papá de Silvina, una de las integrantes.

"Cuando empezamos teníamos que ponernos un nombre porque justo había una peña hecha por el papá de Silvina . Estábamos ensayando, pero no teníamos nombres y queríamos buscar algo que tuviera algo que ver con cinco: pentagrama, estrellas y que no sea tan telúrico, que se identifique así tan rotundamente. Buscamos todo lo que tenía que ver con "penta" y no nos pasaba nada. Hasta "La Herradura" surgió y en una de esas, también pasó el nombre de "Payana", resaltó.

Y añadió: "En algún momento en su casa habrá comentado los nombres que estábamos barajando y cuando llegó el momento de presentarnos en la peña, el conductor nos presentó como "Payana".

"Nosotros nunca nos hicimos cargo, pasamos de largo y después nos quedó en nombre. Payana tiene que ver con el juego infantil que se practica con cinco piedras pequeñas u objetos similares. Pero con el tiempo encontramos el significado cuando nos cruzamos en Cosquín con un quichuista que nos comentó qué quería decir. Es una voz quichua que significa 'Paya', que es juntar, y 'na' que es un lugar. Entonces Payana vendría a ser el lugar donde se junta y la realidad es que nosotros somos la conjunción de cosas distintas", cerró.

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