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Mariano Peluffo y el fetiche secreto de Diego Maradona el día que entró a Gran Hermano

El conductor recordó lo que fue la visita del astro y reveló un dato que pocos conocían.

Mariano Peluffo estuvo como invitado el lunes en Los Mammones y habló de sus inicios en la televisión y del programa que duró apenas tres días al aire. Además, el conductor recordó cuando Diego Armando Maradona entró a la casa de Gran Hermano.

"Arranqué en el 94, en Cablín. Un día entré vestido de Oso Peluffo y los pibes mandaban cartas. Con Gran Hermano en el 2001 fue la explosión", indicó Mariano en un desopilante mano a mano con Jey Mammon.

Y contó, entre risas, el programa que duró apenas tres emisiones al aire: "Fue Animérica, con la cantante Twiggy. Yo veía que Carmen Barbieri dijo: 'Hoy nos quedamos una hora más'. '¡Qué raro!', decía yo. Después no volvimos al aire".

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Y sobre la entrada de Maradona a la casa del reality, admitió: "Fue una revolución porque los pibes no entendían nada. Eran las cinco de la mañana y Diego estaba en la oficina de producción viendo la reacción de los chicos”.

“¿Qué pasó, Mariano?”, le preguntó entonces Jey Mammón, al ver lo diferente que estaba en aquel momento. Y Peluffo, divertido, respondió: “Era un Pelu flaco. ¡Tantos realities, chicos!”. Pero, enseguida y volviendo a inesperada visita del Diez, explicó: “Maradona entró a la casa de Gran Hermano con un sponsor, claramente. Y fue una revolución porque los pibes no entendían nada. Nunca entendieron nada. Pero Diego repartió piquitos y estuvo un rato largo”.

“Eran como las dos de la mañana de un martes o un miércoles. Y ya estábamos todos como para irnos a dormir -relató Peluffo- Pero Diego dijo: ‘Bueno, ahora quiero ver qué pasa’”, imitó el conductor al recordado Maradona y agregó: “Cuando salió, él quería ver cómo habían quedado manija todos”.

¿Qué pasó? Tal como el ídolo quería, todo el equipo que lo había acompañado y que había gestionado su visita, se quedó hasta altas horas de la madrugada viendo lo que sucedía en la casa. “Entonces -continuó Mariano Peluffo- eran las cinco de la mañana, y estábamos todos en la oficina de producción cabeceando. ¡Tuvimos que pedir pizza! Y Maradona mirando”.

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