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¡Por siempre, Diego! Los diez momentos más gloriosos de Maradona y su magia en la cancha

BigBang y un recorrido lleno de la magia de Pelusa.

El 30 de octubre de 1960 fue una fecha determinante para las argentinas y los argentinos. Pero eso recién se sabría unos años después. En aquella jornada, en el Hospital Evita de Lanús, nació el hombre que cambiaría el fútbol para siempre. Su nombre era Diego Armando Maradona. Pelusa. Dieguito. Diegol. El Diego. El Barrilete cósmico. El 10. Hoy se cumple el primer aniversario de su muerte y en BigBang elegimos recordarlo con la magia que nos regaló dentro de la cancha.

Su luz, su magia, su carisma, su prepotencia y su talento lleno de alegría al pueblo. Por eso, el golpe de su muerte, el 25 de noviembre de 2020, fue tan duro como sorpresivo. El dolor fue tan profundo como su huella en el imaginario colectivo de la nación. Por eso, en BigBang queremos hacerle un homenaje al 10 con sus 10 momentos más gloriosos.

1) Sin dudas, su momento deportivo más memorable es el Mundial de México 1986. Maradona se había preparado para ese torneo como si fuera el último que iba a jugar en su vida. Por entonces, no era la máxima figura mundial del fútbol y quería ocupar ese trono a fuerza de su magia. Lo logró.

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Convertido en capitán por Carlos Salvador Bilardo, fue el estandarte de una Selección que se había ido vapuleada por los hinchas argentinos y regresó con la Copa del Mundo en sus manos. Triunfante. Histórica. Ese Mundial fue todo de Diego y ningún futbolista en la historia pudo, ni podrá igualar una actuación personal a ese nivel. 

Marcó cinco goles. Uno hermoso a Italia. Uno más lindo que otro en la semifinal contra Bélgica. Y dos a Inglaterra. Uno con la mano de Dios. Y el otro imposible con “la jugada memorable de todos los tiempos”. También dio cinco asistencias. Tres ante Corea del Sur. Otra ante Bulgaria. Y la última ante Alemania, en la final que terminó 3 a 2. En el mundial de México, Maradona convirtió al fútbol en arte. 

 

2) El 2o de octubre de 1976, Diego debutó en la primera de Argentinos Juniors. Tenía 15 años. La gran promesa del fútbol argentino ingresó por Ruben Giacobetti, en la derrota contra Talleres. Cerca de 7.700 hinchas del Bicho vieron el ingreso del Pibe de oro, como lo llamaban por entonces. Sobre aquel ingreso gracias a la decisión del DT Juan Carlos Montes, Diego había contado: "Montes dijo 'prepárese, nene', y pensé '¿Me lo habrá dicho a mí?'. Miré alrededor y no había muchos nenes, era yo. Me puse a calentar, pero habré calentado 30 segundos y me dijo 'venga. Vaya Diego, juegue como usted sabe, y si puede tire un caño´. Le hice caso. Recibí la pelota de espaldas a mi marcador, que era Juan Domingo Cabrera, le amagué y le tiré la pelota entre las piernas; pasó limpita y enseguida escuché el 'Ooooole' de la gente, como una bienvenida".

 

 


A las dos semanas fue convocado por primera vez a la Selección Argentina por César Luis Menotti. Pero faltaba más. Con la camiseta de Argentinos tuvo un duro enfrentamiento con Hugo Gatti, entonces arquero de Boca. Era noviembre de 1980. En la previa del encuentro que jugarían el Xeneixe y el Bicho, Gatti, al ser consultado sobre Maradona, afirmó: “Es un gordito inflado por la prensa”. Enterado de esa declaración, Diego contestó que pensaba hacerle dos goles a Gatti, pero que ahora le iba a marcar cuatro. Ese día, Argentinos ganó 5 a 3. Diego hizo cuatro goles. 



3) Menos de un año después, Maradona fue transferido al club de sus amores. Boca le ganó de mano a River Plate y a Barcelona, que también querían ficharlo. Maradona vivió una jornada inolvidable el 15 de agosto de 1981, cuando el equipo dirigido por Silvio Marzolini se consagró campeón del Metropolitano por delante del Ferro de Carlos Griguol, con un empate 1-1 ante Racing.


Pero el partido que marcó un antes y un después para Pelusa fue en un Superclásico. El partido había sido el 10 de abril y finalizó con una victoria por 3 a 0 contra el millonario. La cancha embarrada hizo lo suyo pero el talento de Diego quedó inmortalizado en un gol en el que dejó desparramados por el suelo al enorme Pato Fillol y al Conejo Tarantini.


4) Luego del Mundial 1986, Diego conquistó Napóles, adonde había llegado en 1984 proveniente de Barcelona. En 1987, Napoli ganó el Scudetto, luego de un empate ante la Fiorentina y de mostrar un fútbol de alto vuelo durante todo el campeonato italiano. Más tarde se coronó campeón de la Copa de Italia. Pero faltaba más porque en 1989 obtuvo la Copa UEFA y otro Scudetto que ganó en 1990. Por eso, Diego es Nápoles y Nápoles es Diego.


5) Argentina llegó al Mundial de Italia 90 con el título de campeón pero con un Maradona lesionado. Tenía una uña del pie que se le había salido, el dedo pulgar en carne viva y, para colmo, el tobillo lesionado, inflamado y del tamaño de una naranja. Infiltrado y lleno de dolores, Diego se calzó la 10 y la cinta de capitán y salió a la cancha dispuesto a llevarse otra vez la copa. Llegó a la final. Pero fueron héroes igual. Diego no marcó goles pero guió al equipo. Todavía hoy resuena en la memoria, el pase para que Claudio Paul Caniggia marqué el 1 a 0 ante Brasil. Después llegaron los penales atajados por Sergio Goycochea, la eliminación de los italianos y el robo con ese penal inventado a Alemania.


6) Cuatro años después, una suspensión por un doping positivo y mucha rabia de por medio. El Mundial de Estados Unidos 1994 era la revancha. La Selección dirigida por Alfio Coco Basile había llegado a través del repechaje frente a Australia. Había sido golpeada durante las Eliminatorias pero iba por todo.


Era un equipazo al que se le sumaba Maradona. Otra vez, Diego se había preparado con todo para este torneo. Estaba dispuesto a llevarselo. En el primer partido, ante Grecia, el 10 marcó su último gol en un mundial. Fue una jugada maravillosa de todo el equipo a alta velocidad hasta que llegó a Diego que la acomodó, le dio un toque con el empeine y clavó un tiro en el ángulo. Después el grito a la cámara. Eterno. Rabioso. Perfecto. Un par de días después, tras el partido con Nigeria, Diego sería expulsado del Mundial porque le descubrieron efedrina en el doping. “Me preparé como nunca y ahora escucho que todos hablan de efedrina. Siento que me cortaron las piernas”, fue lo que dijo, destrozado por una nueva suspensión. 



7) El sábado 7 de octubre de 1995 la Bombonera vibró al ritmo de Diego. Luego de cuatro años sin títulos, Boca se ilusionó con la llegada del astro mundial y un equipo lleno de estrellas. Esa tarde, el Xeneixe le ganó a Colón por 1 a 0. Por entonces, Maradona tenía su extraño look del mechón amarillo y la emoción a flor de piel.


El 25 de octubre de 1997, Maradona jugaría su último clásico como profesional. Fue en un Superclásico en el Monumental. Esa tarde, Boca le dio vuelta al partido y terminó venciendo 2 a 1. Diego había salido en el entretiempo. Al otro día, en medio de rumores sobre la muerte de su padre, se confirmó su retiro. 


Según Ernesto Cherquis Bialo, Diego debió abandonar el fútbol de manera obligada. Según su relato, el resultado del doping contra River había dado positivo y era el tercero de su carrera, lo

que según la reglamentación de la FIFA, no le iba a permitir entrar nunca más a un estadio de fútbol, ni realizar ninguna actividad ligada al deporte.
Según Cherquis Bialo, fue Julio Grondona, el presidente de la AFA quien hizo su jugada magistral. Luego de darle aviso a Guillermo Coppola, el manager de Diego, sobre el resultado, archivó el expediente en una caja fuerte de su oficina. Nunca salió a la luz. Por esa decisión, Maradona pudo ser director técnico de la Selección Argentina varios años después.  

 

8) El 10 de noviembre de 2001, Diego lloraba frente a su público en el centro de la Bombonera. “Yo me equivoqué y pagué. Pero la pelota no se mancha”, dijo aquella tarde, mientras ignotos y estrellas, talentosos y delincuentes lo miraban en la cancha o desde la televisión. El partido homenaje era una realidad. Diego había jugado un tiempo con la camiseta de la Selección Argentina, que entonces dirigía Marcelo Bielsa y otro tiempo con la de Boca. Entre los invitados estuvieron figuras de América y Europa. Aquella jornada finalizó con una lluvia de aplausos. Una especie de abrazo invisible para el hombre que había alegrado a un pueblo.

 

9) Maradona volvió a la Selección Argentina en octubre de 2008. Tras la renuncia de Alfio Basile, Grondona lo eligió como el nuevo director técnico. “La Selección es un Rolls-Royce lleno de tierra, hay que limpiarlo”, dijo tras un triunfo ante Venezuela por las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010.
El equipo sufrió hasta el final por la clasificación. La noche de gloria como técnico ocurrió contra Perú, bajo una lluvia torrencial y después de que Argentina sufriera un empate sobre el final del partido. Diego apeló a la carta goleadora de su banco de suplentes, Martín Palermo entró y marcó el gol. Después vino el panzazo en el césped del Monumental, el abrazo con Bilardo y las frases “Que la sigan mamando”, “la tienen adentro” y “a los que no creyeron en mí, con perdón de las damas, que la chupen y que la sigan chupando”.

 


10) Luego de varios años en Dubai y en México, Maradona regresó a Argentina. En septiembre de 2019, la dirigencia de Gimnasia y Esgrima de La Plata le ofreció el cargo de técnico. El equipo estaba al borde del descenso y el plantel no podía levantar cabeza. La llegada de Diego podía ser el envión que precisaban para salvarse. Al principio, cosecharon una derrota tras otra. Hasta que, de pronto, llegaron los triunfos. Mientras tanto, en cada partido, de local y de visitante, Maradona era homenajeado por cada uno de los equipos. Esa fue su despedida. Ese fue el agradecimiento de Argentina al hombre que llenó de alegría a un país con una pelota de fútbol. El 25 de noviembre de 2020, cuando planeaba regresar a dirigir, Diego murió en una casa de Tigre. La leyenda había nacido mucho tiempo antes.

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