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Psicoanálisis, revolución y comedia: el sorprendente éxito de "Dr. Lacan"

La obra sobre el célebre analista francés va por su séptima temporada. Por qué fascina al público argentino. El mayo francés y la política criolla.

Por Daniel Riera

La obra va por su séptima temporada en cartel y es uno de los grandes hits del teatro independiente de la última década en la Argentina. Se llama "Dr. Lacan" y , como su nombre lo indica,  su personaje protagónico es uno de los principales teóricos del psicoanálisis. Pero no se trata de un denso dramón sobre pacientes torturados sino de una comedia  con muchos gags y sólo dos personajes: el propio Jacques Lacan y Gloria, su secretaria española.


El Dr. Lacan, Gloria y un espectador: momento de selfies al final de la obra.

Pablo Zunino es el autor, director y actor protagónico de la obra, que surgió cuando levantaron su programa radial "La ronda de los teatros" y decidió pasar del otro lado del mostrador: crear su propia obra, producirla, dirigirla. Dr. Lacan arrancó con el actor Mario Mahler y al cabo de tres años y 300 funciones, cuando Mahler se fue, Zunino decidió ser él mismo el protagonista del texto que ya había escrito y dirigido. Ahora Zunino está escribiendo un libro sobre su experiencia teatral, mientras la obra que creó sigue, sigue y sigue, ahora todos los miércoles y sábados a las 21.30 en el Teatro de la Comedia. 

-Puesto a intentar una explicación al éxito, lo que muestra en principio es que Lacan es un personaje que tiene una inscripción en la cultura argentina y porteña , y también en las grandes ciudades donde fuimos de gira. Entre los jóvenes, inclusive, te diría que su nombre tiene más raigambre que el de Freud. Si preguntás al lego un sinónimo de psicoanálisis te dicen "Lacan". Es un personaje muy conocido incluso por personas que en su vida pisaron o pisarán el consultorio de un psicoanalista. Pero bueno, eso no termina de explicar el éxito porque el personaje podría estar inscripto y de todos modos no enganchar a la gente.

-¿Y entonces?

- A mí me parece que el gancho de la obra tiene que ver con su registro. Lacan era un autor barroco, alambicado, difícil de comprender. Cualquiera puede pensar que viene a verla y no va a entender nada. Creo que una de los rasgos del espectáculo que sigue sorprendiendo es que, tratándose de Lacan y dado su estilo, lo metimos en una comedia rústica, en una astracanada, en una comedieta como las que hacía Darío Vittori u otros comediantes más modernos. El público llega esperando encontrar un espectàculo un poco intelectualoso y se encuentra con eso, tan distinto.

Silvia Armoza y Pablo Zunino, o Gloria y el Doctor Lacan

 -Y además está la política...

- Una de las obsesiones que persigue al personaje de Lacan durante toda la obra es la idea de que toda empresa humana corre el riesgo de convertirse en una iglesia o un ejército. Dicho en otros términos: qué posibilidades tiene algo que se llame Revolución  de consolidarse como tal en los cambios  que propone y no deformarse en una iglesia y en un ejército. Y a mí me parece que dados los últimos cinco años y medio de la argentina, tres de kirchnerismo y dos de gobierno macrista, la pregunta tiene mucha vigencia. Como la acción está ubicada en el mayo francés hay una pregunta sobre el futuro que es totalmente actual. Los jóvenes de mayo del 68 pensaban que hacían la Revolución, y Lacan les decía "Momentito, vamos a ver si es tan posible". Hasta ahora la historia parece haberle dado la razón a Lacan y no a los revolucionarios del 68. 

-¿Y qué dicen los propios psicoanalistas?

-Para los profesionales tiene el plus de que, aun sin dejar de que aparezcan aspectos importantes de su obra o de sus preocupaciones, hay un tono de cachada bajita y cariñosa hacia la neurosis que le suponemos a uno de los padres de nuestra tribu.

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