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Supermatch: secretos, origen y el triste final del programa que marcó a una generación

Se emitió en Telefe desde 1992 hasta 2010.

¿Cómo sucedió que un programa de Australia se transformó en un clásico argentino? ¿Cómo se creó el programa que marcó a una generación? ¿por qué su última salida al aire fue en 2011? Supermatch tiene algunos enigmas pero millones de fanáticos en todo el país. Tantos como los puntos de rating que cosechó desde la primera vez que salió al aire en la pantalla de Telefe, en 1992.

Por si hay algún desprevenido, alguien con exceso de juventud o, simplemente, o una persona que vivió en un termo durante la década del 90 y los 2000, Supermatch fue un programa de entretenimientos en donde competían cuatro equipos (el azul, el verde, el amarillo y el colorado) en diversos juegos físicos.  

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Pero el secreto del programa residía en que era una edición de la edición. Un recauchutaje bien argentino. Supermatch eran fragmentos del programa de origen australiano “It's a Knockout”. Esa competencia televisiva se había emitido entre 1985 y 1987 por la cadena ABC.

Telefe ya había probado el éxito de Telematch, un programa parecido pero hecho en Alemania, con el que había cosechado buenos números. Tanto It´s Knockout como Telematch estaba inspirados en el formato del programa Intervilles, creado en Francia por Guy Lux en 1962.

Lo cierto es que con el uno a uno de por medio, la competencia televisiva era fatal en los 90. Y Telefe, que ya contaba con Susana Giménez, Marcelo Tinelli y Xuxa, soñaba con seguir arrasando en la planilla. 

Por eso, el gerente de programación, Gustavo Yankelevich, le encargó a la productora Marcela Duarte una misión muy particular: cubrir la grilla del verano del 92 con la creación de Supermatch. Para eso, Duarte contaba con una sala de edición, el archivo completo de It´s Knockout y la imaginación y locución de Juan Carlos “Pichuqui” Mendizabal y Ronnie Arias. Iba a nacer la magia.

La grabación y la magia
Las competencias del programa australiano estaban repletas de muñecos gigantes, escenografías montadas sobre piletas enormes, pruebas casi imposible y conjuntos deportivos bien apretados. Como  primera medida, al trío de Supermatch se le ocurrió buscar una cortina musical. Eligieron a Village People y su clásico WMCA, aunque en el estribillo repetían “Su, Supermatch”.

Después llegó la edición. ¿Cómo hacer para que esa competencia entre equipos de diferentes pueblos de Australia se haga divertida? La respuesta fue editando. La productora y sus compañeros pusieron garra, horas y horas de esfuerzo y mucha pasión. Lo que quedó fue tan divertido que duró casi 20 años al aire. Si hoy lo pudieran poner, también tendría picos de rating. Pero eso es imposible. 

Antes de ir a ese punto, hay que repasar el rol fundamental de Ronnie y Pichuqui. La razón es que crearon a sus alteregos: Mientras Arias era Peter, Mendizabal eligió ser Juan. Todavía muchos televidentes recuerdan la frase: “Juan… ¿y los panes?”. Otros elegirán esos chistes que los hacían irse al pasto. 

La primera vez que salió al aire, Supermatch ocupó la franja de las 17 horas. A las voces del relator y el comentarista le sumaron la de una mujer. Sumaron a la actriz Victoria Sus y durante los seis meses que duró la grabación de todos los capítulos invitaron a locutores y a humoristas de todos los estilos. También contaban con un grupo de reidores. 


Fue éxito inmediato. Los chicos llegaban del colegio y se enganchaban a ver las competencias entre los equipos verde, azul y amarillo que siempre terminaban con la derrota del rojo. En el medio, las voces de Juan y Peter rompían la monotonía de los juegos. 

 

De la nada, un programa que tenía siete años de antigüedad y había sido emitido en la otra parte del mundo, era un éxito en Argentina. La productora a cargo explicó hace un tiempo en una entrevista con Clarín: "Lo aggiornamos todo. Todas las tablas, los puntajes y los colores que se veían en pantalla se los agregamos nosotros. Era una manera de generar contenido para que los relatores comentaran. La presentación con esas flechas y letras también la creamos nosotros”.

 

Por su parte, Ronnie recordó: “Era ‘comedy impro’, no había nada. Veíamos el video y hablábamos y se grababa. Era todo improvisación. Era ir y sentarse frente a un monitor a delirar, era como de fumados. Cada tanto se escuchaba a La Duarte, decir: 'No, Ronnie. Te fuiste a la mierda, vamos de nuevo que ésto es un programa para chicos'. Y me miraban todos con un odio... El límite lo ponían pero estaba para romperlo, entonces era desafiarnos a ver quién iba un poco más lejos cada vez. Yo todo lo llevaba al doble sentido. En un momento de un colegio mandaron una carta quejándose porque algunos chistes eran subidos de tono. Así que estuvimos dos semanas grabando como si fuéramos religiosos”.

Y agregó sobre Pichuqui, que falleció en 2012 por un cáncer de hígado: “La química que tuvimos con Pichuqui fue importante. No habíamos laburado juntos antes y él venía de hacer cosas serias, no había hecho nunca un mamarracho como esto. Haberlo sumado a Pichuqui fue un gran plus porque era un gran relator de carrera, le dio un gran salto al programa. Era una figura reconocida”.

Final de juego

La fórmula de la televisión es simple: cuando algo funciona, se exprime. Y así sucedió con Supermatch. Con el éxito, la gerencia de Telefe pidió más capítulos. Pero el material original era poco. Para colmo, por entonces, se reutilizaban los tapes, por lo que se perdieron muchísimas horas del programa australiano. Otras cintas se habían destrozado por el uso constante.

Con lo que tenían a mano, el trío volvió a hacer una edición de lo ya editado. El refrito se volvió una constante durante los ocho años siguientes. Hubo reediciones y más reediciones de Supermtach que se emitían por la tarde, por la mañana y hasta por la madrugada. El programa siempre rendía. 

El problema lo tenían Ronnie y Mendizabal.  "Como se volvían a usar las mismas imágenes, llegó un momento en el que ya habíamos visto los juegos tanto que era durísimo el trabajo. Nos hacíamos unos quilombos porque estaba todo mezclado. Ya habíamos hecho tantas veces los juegos del auto y los huevos que te daban ganas de llorar. Todo el tiempo había que sorprender con algo nuevo", explicó Arias hace un tiempo. 

Hasta el año 2000, el relator y el comentarista hicieron grabaciones de Supermatch. Después llegó el momento de las reposiciones a cualquier horario. La entonces gerencia de programación de Telefe, con Claudio Villarruel y Bernarda Llorente, echaban mano al viejo programa de juegos cada vez que tenían un espacio vacío en su franja. Si no estaban los Simpsons aparecía Supermatch. 

Esa historia duró hasta 2010. Ese mismo año, mientras la gerencia de programación dejaba la emisora, también cambiaba el sistema del canal y pasaba a digital. Ese sería el adiós definitivo del programa. Cuando en el canal intentaron pasar de formato a Supermatch, la calidad era bajísima y no quedaba otro archivo. De esa manera, desecharon la idea de volver a ponerlo al aire.

Los fanáticos nostálgicos son lo cuentan con algunos episodios en YouTube. En Internet no hay mucho más material que ese. Con el paso del tiempo y sin la tecnología adecuada, las imágenes se fueron deteriorando y así se las ve en los diversos videos. Para los fans eso alcanza. Es una forma de revivir aquellos años de la niñez en la que disfrutaban de una buena chocolatada mientras en el televisor sonaba la melodía “Su, Supermatch…”. Después todo era risas. 
 

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