El arte de esculpir sobre frutas y verduras se llama Mukimono y, obviamente, la palabra tiene origen oriental. Las piezas tienen una terminación tal que acaban siendo dignas de un museo, con esos tallados precisos, perfectos, que se confunden con la naturaleza.
¿No te daría lástima comerte esto?
Ésta técnica surgió en China en el siglo siglo XVI y luego se extendió a otros países asiáticos.
Ahhh, ¡seguro que lo intentás y te sale igualto!
En la tradición oriental el Mukimono para la decoración de platos y eventos era considerado un verdadero arte, tal como la música, la pintura o la danza.
¡In your face, Starwars!
Según narra la leyenda, el emperador Zhong Zong quiso celebrar su triunfo con grandes demostraciones de agradecimiento a los dioses sus cocineros esculpieron en las frutas y verduras formas de animales míticos, dragones, pájaros, peces, etc., con un esplendor inigualable.
¡Vikingos!
Aprender a utilizar esta técnica es complicado, pero tras unas clases de iniciación, el trabajo se vuelve metódico y no tan alejado de lo posible.
Más tierno...
Eso sí, requiere de mucha paciencia y tiempo. Los tallados más sencillos se pueden llegar hacer en pocos minutos, pero los que demandan más trabajo implican horas y horas.
¡No puede más el abuelito gruñón!
Actualmente se realiza la talla de forma habitual en todo el mundo para adornar y vestir de color las mesas de los restaurantes y en las grandes celebraciones.
Ella es espectacular.
Sólo la imaginación es el límite para este tipo de arte. Todo lo que se te ocurra puede ser tallado y esculpido. Así que si querés aprender, es cuestión de tomar cuchillo y fruta en mano, armarte de paciencia y practicar a lo pavote.
¡El-de-ta-lle!
Una genialidad.
¡Rock it, Sandy!