En 1914, a Mary Phelps Jacobs se le ocurrió unir pañuelos con unas cintas para completar el outfit que el corsé no lograba sostener como correspondía, y desde allí se han sucedido corpiños de toda clase: grandes y chicos, con y sin bretel, deportivos, armados, y hasta el revolucionario wonder bra. Mary patentó la idea de lo que sería, tiempo después, el gran compañero de muchas mujeres, con modelos para adolescentes y para mujeres más grandes, amado, odiado, y muchas veces dejado de lado. Y ya en los locos 70's, las feministas los quemaban como símbolo de la opresión masculina.
Miley prefiere no usar.
Su uso tiene diferentes propósitos: sujetar, dar forma, proteger la piel sensible del pezón de los roces. Hay quienes opinan que la falta de su uso provoca la caída de las gemelas, y otros, exactamente lo contrario: que no es bueno, que produce dolores de espalda y que no nos mantiene los pechos erguidos.
En realidad no existen estudios científicos totalmente comprobables acerca de una teoría o de otra. Aparentemente, es una cuestión puramente personal. Lo que hace que las lolas pierdan firmeza es, según afirman algunos, la combinación de la piel demasiado fina y una glándula mamaria muy grasa. Y estaría demostrado que evitar el derrumbe depende pura y exclusivamente de un ADN afortunado y de otras claves como el ejercicio, las cremas, y alguna cirugía que las levante o rellene. Pero no del soutien.
El look de un buen escote sin corpiño tiene sus vericuetos: un leve movimiento en falso puede dejarte mostrando más que lo que querés, por lo que hay que procurar mantener la espalda recta. Y cuando te sentás, algún tipo de truco con las manos hará que se te abra del todo y “las chicas” salgan a conversar alegremente.
Nuestras abuelas nos decían que “dormir con corpiño hace mal”. Pero ya existen modelos nocturnos que ayudan a evitar las arrugas interpectorales al mantener las lolas separadas y quietas durante las horas de sueño. Más avanzado, el Pillow Bra rellena con una almohadilla el espacio entre las bubis para conseguir más cómodamente el mismo efecto.
El pillow bra, te las sostiene cuando dormís.
Lo cierto es que llevarlas sueltas y al viento se ha convertido en moda. Kim Kardashian, JLo, Miley Cirus, Miranda Kerr y nuestra Luciana Salazar (entre otras celebrities) se dejan ver enfundadas en vestidos de diseñadores famosos, sin corpiño. Y algunas mayores, como Susan Sarandon o Meryl Streep, también suelen dejar sus Victoria Secret's en casa. Ambas suelen lucir generosos escotes, dando por tierra la creencia de que después de los 60 años estamos destinadas a las poleras eternas.
Por otra parte, algunas mujeres se apropian del sidebood, el look que deja lucir los pechos a través de aberturas laterales, pero sin dejar ver los pezones. Osadía mediante, está bueno para los meses de verano.
Ya sabés: si te decidís por el braless, bienvenida. Si se te caen, no es por esto. Lo importante es evitar los tejidos rígidos que no acompañan los movimientos a la hora de elegir la ropa. Un recurso: llevate alguna prenda superpuesta que puede salvarte sin tener que volver a casa si te arrepentís. ¡Timbre!