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Alessandro Ibarra, taekwondista

El sueño de la Copa del Mundo de TaeKwondo y la falta de financiamiento

El joven de 23 años se prepara para representar al país en la mayor competición de su disciplina a nivel internacional. Para eso necesito sponsors y apoyo económico. Una historia de sacrificio

20 Septiembre de 2026 15:44
Alessandro Ibarra Todo Jujuy

El deporte amateur implica sacrificio, esfuerzo, pasión. Y plata. Y ahí es donde cada deportista debe encontrarle la vuelta para solventar su carrera, sus viajes y su supervivencia. Alessandro Ibarra tiene 23 años, es taekwondista desde los 12, fue campeón en varias instancias y tiene por delante una competición importante en España. Pero le falta dinero para bancarla. 

"Es un hobby caro, pero gracias a todos los trabajos que tuve, la gente, amigos, mi instructor Marcelo Ochoa, y familia pude lograr pagarme lo necesario para poder ir a representar al país", explica. El próximo desafío es nada menos que la Copa del Mundo, que se disputará en Benidorm, Valencia, a fin de mes. 

Copa del Mundo Benidorm

"Nunca pensé que en algún momento de mi vida iba a llegar hasta el punto de intentar ser campeón del mundo en el deporte que amo; es un sueño. Y para poder costearme todas las cosas para poder representar al país tuve que hacer mucho sacrificios en el tema económico, ya que en algunos deportes no te costean las cosas para poder viajar, uno solo se lo debe pagar", dice. 

Y repasa la cantidad de oficios y ocupaciones que debe realizar en paralelo a su carrera deportiva:  "Durante todos estos años tuve distintos trabajos como electricista, pintor, plomero, gastronómico, recepcionista, mecánico, soldador, carpintero, y ahora editor, que al fin me permite tener más tiempo para mis estudios, y también agrego que estudio inglés, italiano y japonés en forma autodidacta. Mí papá me decía que debía aprender de esos trabajos porque nadie sabe lo que podría pasar en algún futuro, y a día de hoy se lo agradezco". 

Esta disciplina marcial originada en Corea tiene dos vertientes, ITF  y WTF, dos federaciones distintas cuya diferencia radica en dónde se puede golpear. La primera permite golpes directos a la cara; en la segunda esos impactos al rostro están prohibidos y se practica con protectores electrónicos. Hasta los 19 años, Alessandro practicaba esta última disciplina, pero desde hace cuatro años se volcó a ITF. "Y durante todo ese recorrido hasta el día de hoy logré ser campeón nacional, campeón internacional y subcampeón panamericano, en donde me consagré en Chile el año pasado. Nunca busqué un resultado, solo quise ser mejor de lo que fui ayer", enumera con humildad. 

Alessandro en un podio

Cuando se remonta a sus comienzos, no puede evitar contar su historia, tal vez como inspiración para que otros chicos o padres que no saben cómo lidiar con situaciones complejas puedan seguir su modelo. "Comencé este deporte porque de chiquito me intentaron hacer bullying por ser callado y tímido. No hablaba con nadie y me ponían apodo como "El Mudo", y hasta una profesora me insultaba y me desaprobaba por no hablar. Mi familia la pasaba mal. A los 12 años, un amigo le recomendó a mi mamá que me mandara a entrenar con él, y gracias a eso logré tener confianza y más seguridad en mí mismo"

La próxima Copa del Mundo tendrá a un argentino que representará al país en una durísima competencia. Pero para eso necesita fondos. Ante el nulo apoyo gubernamental, el chico sale a buscarse la vida. Y reflexiona: "Cuando miro hacia atrás y pienso en lo que viví (con mi timidez, que casi no hablaba y que me decían El mudo) me cuesta creer todo lo que pasó. Ese chico que alguna vez tuvo miedo de hablar hoy tiene un objetivo que nunca imaginó: viajar a España representando Argentina en busca de un título del mundo. No sé cuál va a ser el resultado, pero sí sé algo, voy a dar lo mejor para demostrarme en lo que me convertí a día de hoy. Esa será mi victoria"