El yoga es 10% teoría y 90% práctica, y los avances significativos en las posturas tienen más que ver con el tiempo dedicado que con cualquier otra cuestión. Acá te pasamos una lista de necesidades básicas para que conviertas tu casa en tu propio centro de elongación, respiración y meditación.
Un vídeo publicado por Miley Cyrus (@mileycyrus) el 17 de Mar de 2016 a la(s) 6:25 PDT
La ropa
Calzas o pantalones de algodón son aconsejables, ya que permiten que la piel respire. Es fundamental que estés cómoda, que nada restrinja tus movimientos y que puedas observar tus posturas. Los pies, siempre descalzos.
El piso
Para mantener el equilibrio en las posturas es mejor practicar en piso de madera o baldosa, que en alfombra. La madera es ideal ya que refuerza la conexión con el elemento tierra.
La luz
Si estás en un lugar con luz tenue, suave (en lo posible natural), tu cuerpo se energiza, gana vitamina D. La iluminación tiene un gran efecto en la salud y el estado de ánimo. Considerá las velas y la luz graduada.
El clima
La temperatura de la habitación no debe ser ni muy cálida ni muy fría. El yoga ralentiza el metabolismo y pierde temperatura corporal. La sensación de frío no es aconsejable para relajarse. Lo mejor es una temperatura media.
El audio
Lo ideal son lo sonidos de la naturaleza, ya sean reales o grabados. Cada quien prefiere lo suyo, pero es importante que ayude a las posturas con su ritmo y que propicie el estado calmo de la mente.
Una foto publicada por Danielle Bex (@danielle.bex) el 13 de Abr de 2016 a la(s) 11:35 PDT
Los aromas
El espacio en que se realice la práctica debe estar limpio y con aromas que te transporten a la calma. La salvia, el incienso o el palo santo son un clásico, pero hay que poner mucha atención en que el humo pueda circular y no quede estancado. También se pueden utilizar esencias en hornitos de aceite, o velas aromáticas.
Los mantras
Leer y encontrar un mantra que identifique tu alma con el momento de la práctica es un gran hallazgo. Recitalo antes de empezar cada día y llevá tu mente a tu lugar de paz.
Ahora, sólo resta que definas qué lugar de la casa vas a transformar en tu santuario, tu espacio de luz y práctica de yoga. Confianza, claridad, calma, y a disfrutar...