El consumo cae porque las familias y los hogares atraviesan una crisis de ingresos marca Milei. Durante el noveno mes del año, la consultora Scentia detectó una merma interanual en el consumo masivo del 1,2%. Son nueve meses de caída de corrido. En el acumulado del año, el derrumbe marca un rojo del 2,7%. En el mes, los principales descensos fueron en alimentos perecederos, artículos de limpieza y hogar y alimentos vinculados al desayuno y merienda. El dato coincide con el avance de la precarización laboral y cuentapropismo con salarios más bajos que los trabajadores en relación de dependencia.
La consultora Scentia elabora sus informes de consumo masivo a partir de los datos recogidos a través de 9000 puntos de venta distribuidos en supermercados, autoservicios, mayoristas, farmacias, comercios tradicionales y plataformas digitales. Los autoservicios independientes presentaron los principales resultados negativos, con una merma interanual del 3,7%, seguido por los mayoristas (-3,4%) y los supermercados (-2,6%). Los canales de comercio electrónico representaron un avance positivo del 30,5% que no compensó el resultado general de un rojo del 1,2%.
Las familias no llegan a fin de mes y eso se aprecia en los niveles de endeudamiento de las familias, cada vez más comprometidas con las billeteras virtuales. De acuerdo a un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), la cantidad de morosos asciende a los 5,7 millones de personas, el 12% de la población total. Los más jóvenes son el único grupo donde hay más deudores morosos con fintechs que con bancos: el 19,4% de los deudores jóvenes tiene por lo menos una línea de deuda morosa con una fintech, y solo el 7,9% tiene una deuda morosa con bancos.
En este escenario de pauperización, el único indicador que mostró un resultado positivo fue el de alimentación, con un avance del 1,7% interanual y un acumulado del 1,2%. Los impulsivos también tuvieron un avance. El resto, a la baja.
En el caso de los alimentos perecederos, el resultado negativo fue del 10,2% interanual; el consumo de los productos de higiene personal tuvo una caída del 3,1, seguido por productos de limpieza (-1,6%), bebidas con alcohol (-4,2), bebidas sin alcohol (-8%) y alimentos vinculados al desayuno y merienda, con una caída del 5,2%.
El acumulado de los primeros nueve meses del año presenta un panorama más adverso. Los productos perecederos encabezan las caídas, con una contracción del 10,5%, seguidos por las bebidas sin alcohol (7,7%), los productos de desayuno y merienda (5,2%), los artículos de limpieza de ropa y hogar (2,6%), los impulsivos (2,4%), los de higiene y cosmética (2,1%) y las bebidas con alcohol (0,4%). La única categoría que mostró crecimiento fue alimentación, con una suba del 1,2%.
Los datos de Scentia dan cuenta de un escenario de pura subsistencia. En la comparación con agosto, la caída del 1% estuvo impulsada por los mayoristas, que retrocedieron 6,7%; los supermercados, con una baja del 5,3%; el comercio electrónico, con una disminución del 3,9%; y los autoservicios independientes, que cayeron 1,8%.