Más problemas para Lázaro Báez. El empresario más beneficiado con la obra pública durante el kirchnerismo sufrió la ampliación de su procesamiento por lavado de dinero. Además, Sebastián Casanello lo embargó por 800 millones de pesos, 100 más de los que el fiscal Guillermo Marijuán estimó que valen las propiedades encontradas en el sur.
La fortuna de Báez, objetivo de la justicia.
La decisión del juez -contó La Nación- también abarca a Martín Báez (hijo de Lázaro), Jorge Chueco (abogado), Julio Mendoza (presidente de Austral Construcciones) y Claudio Bustos (apoderado de sus empresas).
El abogado Chueco, también implicado.
Casanello investiga si Báez lavó dinero comprando bonos de la deuda argentina en el extranjero por mas de 32 millones de dólares, para venderlos y reingresarlos en una cuenta de Austral.
Cuando fue indagado, el empresario habló de una "inversión" de la firma Helvetic para la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que terminó en manos de Electroingeniería.
Báez, en cambio, destacó su acuerdo con Iecsa, la empresa de Angelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri.
Báez prefirió hacer foco en su vínculo con el primo de Macri.
Después de la compra de un campo y el affaire La Rosadita, es el tercer procesamiento que pesa sobre el empresario por ese delito.
Casanello tomó su decisión horas antes de viajar a Roma, donde participará de un seminario internacional.