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50 años de terror

Miriam Lewin, la dictadura y el Gobierno de Javier Milei: "Reivindican lo que se hizo y van por más"

La periodista lamentó que Argentina haya dejado de ser un ejemplo en materia de derechos humanos.

24 Marzo de 2026 08:45
Miriam Lewin a 50 años del inicio de la última dictadura militar que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983.

En algo más de dos años del gobierno de Javier Milei, la mirada internacional sobre la Argentina en materia de derechos humanos ha dado un giro de 360 grados, producto de la voluntad manifiesta de la gestión de La Libertad Avanza (LLA) de transformar la historia del país que juzgó a los genocidas en el país que los reivindicó. La perspectiva, inclusive, se encuentra respaldada en las fuertes y constantes represiones que se ejecutan contra las movilizaciones.

La visión es compartida por la ex defensora del Público de Argentina Miriam Lewin, quien fuera detenida desaparecida en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el centro clandestino más importante de la época. En diálogo con BigBang, la periodista cuestionó el perfil de la gestión nacional actual al punto de considerar que no es simple negacionismo de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la última dictadura militar lo que ejercen, sino que se trata de una reivindicación directa del accionar genocida.

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Al mismo tiempo denunció el cambio de perspectiva que busca imponer LLA en los espacios de la memoria, donde con el fin de reescribir el relato, eliminaron la perspectiva de género de los paseos y lograr que la teoría de los dos demonios se consolide como canónica. Su mensaje hacia las nuevas generaciones, ante tantos crímenes injustificables que le tocó sufrir, es un desafío directo para que comprueben por ellos mismos la magnitud del terror que desataron las fuerzas armadas en la Argentina entre 1976 y 1983.

-Se cumplen 50 años de la última dictadura militar, que a vos te tuvo como detenida desaparecida, y se da en un contexto de un gobierno de ultra derecha abiertamente negacionista de los crímenes de les humanidad que cometieron los genocidas. ¿Qué significado tiene para vos que este aniversario se dé en este contexto?

- En principio yo diría que el gobierno no es negacionista: reivindica directamente la dictadura. No es que dice: "No pasó, no fue tan así, no fueron 30.000", sino que dicen, por ejemplo, que "es verdad que a la hija de Estela de Carlotto le robaron el bebé y la mataron, pero era guerrillera". Reivindican lo que se hizo y van por más. Este relato va mucho más allá de la teoría de los dos demonios, va mucho más allá de esta historia de la verdad completa -que no ninguna novedad-, pero esta gente se identifica con los genocidas. Victoria Villaruel tiene una relación íntima con un represor que fue condenado por violación: Alberto González Menotti, que es su mentor intelectual y se rumorea que el libro que ella publicó en realidad está escrito por él.

El gobierno no es negacionista: reivindica directamente la dictadura

Además está buscando aniquilar la política de memoria, verdad y justicia, que colocó a la Argentina y la convirtió en el faro, en una referencia en términos de políticas punitivas a nivel mundial. Yo he tenido la oportunidad, en seminarios de justicia transicional tan lejanos como Kabul, de ver cómo la gente se paraba, se ponía de pie y aplaudía la sola mención del movimiento de Madres de Plaza de Mayo o a los antropólogos forenses. Los y las argentinas fuimos hasta hoy una referencia y, me permito señalar que, otros gobiernos de derecha, el de Giorgia Meloni, incluso el gobierno de Nicolas Sarkozy, no abandonan las políticas de derechos humanos.

No importa cuál fuera el signo del gobierno francés, siempre demandó justicia por Alice Domon y Léonie Duquet, las dos monjas francesas del grupo de la Santa Cruz arrojadas en un vuelo a las profundidades del Río de la Plata. Lo que está pasando en la Argentina es muy serio en términos de que esta política de la crueldad, que se aplica en lo económico y en lo social, esto de si tenés un hijo con discapacidad es tu problema y no el mío, ¿por qué tendría que yo pagarle el tratamiento de mi bolsillo? ¿por qué tengo que colaborar? Se replica en justificar los asesinatos, las violaciones, las torturas, los robos de bebés y los robos de inmuebles, porque como bien se está viendo en la causa que involucra a Jorge Radice y a su hermana Norma Radice, esta gente no era que robaba propiedades para financiar esta supuesta cruzada antisubversiva, robaba propiedades para enriquecerse.

Miriam Lewin fue defensora del Público hasta la llegada de Javier Milei.

-Desde tu perspectiva no habría ni que llegar a una ley antinegacionista, simplemente con la legislación actual, con la reivindicación e instigación a este tipo de crímenes, tendría que haber procesos judiciales. ¿Por qué creés que está detenido esto?

- Creo que tenemos una justicia tibia, que tenemos pocos jueces probos y valientes, que el Poder Judicial está sojuzgado, sometido o seducido por el poder político de turno, y no estoy hablando solamente de este Gobierno, sino que esto viene pasando desde hace tiempo. Lo de la familia judicial se cuadra ante el poder político y todo lo que está pasando. Los juicios por crímenes de lesa humanidad se siguen llevando a cabo, pero a un ritmo mucho más lento, los sitios de memoria fueron diezmados en términos de personal, se está reescribiendo el relato y se va a lanzar el 24 de marzo en la ESMA, reescribiendo ya hace un tiempo las cuestiones de género: se eliminaron todas las connotaciones de género en los textos que acompañan los recorridos, invisibilizando el sufrimiento especial que padecimos las mujeres en los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio, los techos se vienen abajo, las cañerías pierden, no hay ni para papel higiénico.

Claramente un sitio como el de la ESMA, que fue reconocido patrimonio de la humanidad por la UNESCO, que seguramente a los ojos de Milei y Victoria Villarruel es una organización internacional filocomunista, no es respetado. Al contrario, cuanto mayor es la importancia que le otorgan a estos sitios de memoria los organismos internacionales, las embajadas de países realmente democráticos -que después en el discurso ellos alaban a la del Reino Unido, a la alemana, a la francesa- son embajadas que se han reunido con importantes movimientos de derechos humanos para expresar su preocupación por lo que está ocurriendo en la Argentina. Lo que está ocurriendo en la Argentina, que antes era un ejemplo en términos de derechos humanos, se está convirtiendo en un contraejemplo.

Los sitios de memoria fueron diezmados en términos de personal, se está reescribiendo el relato y se va a lanzar el 24 de marzo en la ESMA

-Cuando la dictadura fue derrotada a partir del auge democrático del '83, había del otro lado -del lado del pueblo-, un montón de cuestiones relacionadas a la conciencia muy activas. Y hubo 40 años de democracia y no hizo falta una nueva dictadura, en el campo democrático fue que se pudo terminar o atentar contra estos avances de la sociedad. ¿Qué pasó en estos años de democracia en los que los dirigentes pudieron cumplir la tarea de la dictadura de una forma mejor y sin sangre?

- Una dictadura de las características de la del '76 ya no es necesaria. Me parece que lograron obtener el poder del Estado por medios democráticos y mintiendo. Hay un sector de la población que siente que la democracia no le ha dado respuestas a sus necesidades de educación, de trabajo, de vivienda, de salud y no les importa no tenerlos. Hay una teoría que dice que a la gente no le importa no tener salud, no tener educación, no tener trabajo, no tener vivienda, ni siquiera para pagar la cuenta de la energía. Lo que le importa es que le quiten estos beneficios a los grupos sociales que ellos ven como antagonistas, como rivales y que sienten que no los merecen, ¿por qué los jubilados van a tener remedios gratis? ¿por qué la educación va a ser gratuita?

No importa que yo no pueda acceder a esos beneficios, lo que importa es que se los saquen a la gente que yo siento que no los merece o que abusó de ellos. Entonces esta explosión, esta ira antisistema, esta motosierra, esta profunda violencia discursiva de de Milei, prende en la bronca que tiene contra la democracia un sector de nuestra población. Y le promete que va a ir contra la casta, pero lo primero que hace es meter a la casta en el gobierno. Le promete que va a luchar contra la corrupción, pero Karina (Milei) y el 3%, $Libra, etcétera. Le promete libertad, pero le revienta la cabeza un fotorreportero con una granada y lo niega. Sigue habiendo gatillo fácil, sigue habiendo corrupción, la casta está metida en el gobierno y una de las figuras más prominentes de este gobierno supuestamente anti-estado y libertario, es Patricia Bullrich, que no recuerdo cuándo no vivió del Estado.

Miriam Lewin en su adolescencia, cuando fue secuestrada por la última dictadura militar.

Es todo muy contradictorio y me parece que hay una percepción de la realidad por parte de sectores que nosotros vemos precarizados, pero que se autoperciben emprendedores. Por ejemplo, los repartidores de delivery. Ellos se sienten independientes, ellos creen que son pequeños empresarios, que no necesitan la asistencia del Estado, cuando lo real es que no tienen seguro de salud y cuando le pase un camión por encima o tengan un accidente, es el SAME y el hospital público el que los va a atender, porque no tienen otros recursos.

Ellos creen que son especuladores financieros y ganan dinero en sus billeteras digitales, están atemorizados por el avance de los derechos de las mujeres, por los feminismos y viene un conductor que les dice, como Milei, les grita "yo no vengo a conducir corderos, sino a despertar leones". Entonces se sienten empoderados. Milei les transmite una energía y compran todo el discurso, el discurso pro dictadura también.

Una dictadura de las características de la del 76 ya no es necesaria

-Como ex detenida desaparecida, ¿Cómo creés que que hay que hacer para explicarle a esas nuevas generaciones lo duro que fue para ustedes todo lo que sufrieron?

- A estos chicos que sienten que el 24 de marzo del '76 está tan lejos como el 25 de mayo de 1810, hay que hacerles entender que quienes fuimos perseguidos, torturados, violados, a quienes nos robaron nuestros bebés, toda esa generación, tenía la edad que ellos tienen ahora. Y yo los desafío a que me digan que no tienen miedo cuando salen de noche o cuando van a un recital. En aquella época tener el pelo largo, la pollera corta, escuchar determinado tipo de música, leer determinado tipo de libros o estar en la agenda de algún compañero de la secundaria, o de algún primo, o de algún compañero de la universidad que militaba, era motivo para que te desaparecieran.

Entonces, esa profunda inseguridad que nosotros vivíamos como adolescentes en ese momento, yo no quiero que ocurra ahora. Yo no quiero que, porque lo encuentren a un pibe con un porro en una esquina le den una paliza y desaparezca por una semana. No quiero que suceda eso. Yo cada vez que voy a una escuela secundaria trato de transmitirles eso: cómo vivía y aterrorizada a mis 17 años, sin haber hecho más que leer un par de libros y repartir algunos volantes.

La Junta Militar compuesta por Emilio Eduardo Massera, Jorge Rafael Videla y Orlando Ramón Agosti, el día de su asunción.

-Existen quienes creen que no pasó y existen quienes creen que está bien que haya pasado. ¿Cuál es la posición que habría que tomar con personas que, aunque no lo han vivido, aunque no lo sepan, reivindican la tortura, el secuestro de bebés, todas las vejaciones que hicieron con los detenidos desaparecidos?

- El gobierno de Milei desde su primer día promovió la crueldad. La crueldad está muy bien cuando no me afecta directamente. Yo desafío a estos pibes y pibas a que escuchen la historia del negrito Floreal Edgardo Avellaneda, que tenía 14 años y lo mataron. A que escuchen las historias de los nietos apropiados. ¿A quién se le ocurriría regalar un bebé como si fuese un gatito o un perrito? Esto es lo que hacía esa gente. No me consta que los hayan vendido, pero en algunos casos seguramente fue así. A mí me parece que hay cosas que son absolutamente injustificables.

Porque vos podés justificar los caídos en los enfrentamientos -muchos de los cuales fueron falsos, fueron fraguados-, podés justificar un montón de cosas. ¿Podés justificar que a una mujer le roben el hijo y la maten? ¿Podés justificar que a un par de monjas francesas, a un par de monjitas inofensivas, las tiren de un avión a las profundidades del océano, que a tres madres que buscaban a sus hijos, como Azucena Villaflor, Mary Ponce de Bianco y Esther Careaga, las arrojen junto con ellas? ¿Cuál era la amenaza que estaba padeciendo la dictadura por parte de estas personas? Ninguna. No eran personas que estuvieran en la guerrilla, que circularan armadas y, aunque hubiera sido, las tendrían que haber juzgado, como nosotros juzgamos a los militares. Tenían que haber tenido derecho a un abogado. Y si hubieran sido condenados, todos tendrían que haber cumplido su condena y salir con vida.