El escritor Nicolás Márquez, conocido por ser el autor de la biografía del presidente Javier Milei, reapareció en la escena política con artillería pesada. Quien en su momento tituló su libro Milei, la revolución que nadie vio venir, ahora protagoniza una suerte de tragicomedia política que deja abierta la pregunta de si es genuino su fervor por el presidente de las fuerzas del cielo o si, en realidad, busca quedar bien parado en medio del escándalo que no deja dormir al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En un extenso relato -obviamente publicado por redes sociales- Márquez intentó resaltar las virtudes de Milei narrando un episodio de 2018, cuando lo invitó a Mar del Plata para participar en un evento sobre ideas de libre mercado.
Según lo que expuso, Milei mostró entonces una actitud humilde y desinteresada al aceptar hospedarse en un hotel de cuatro estrellas y al no exigir honorarios por su participación: "Nicolás, yo soy hijo de un colectivero, con un colchón me arreglo, no te hagas ningún problema, lo importante es defender las ideas", recordó Márquez con tono casi nostálgico.
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su descripción del joven economista en ascenso: "Algo raro se estaba gestando en Argentina (...) Ese 'algo raro' hoy es Presidente de la Nación", dijo contundente refiriéndose a un acto en el que, según describe había un público "compuesto por chicos de 15 a 20 años".
En la misma línea, agregó: "Esto nunca lo había contado públicamente, salvo a íntimos. ESE FUE Y ES JAVIER MILEI. Sé y me consta de primera mano su honorabilidad, su sencillez y sus austerísimos gustos personales. Yo diría que es casi un asceta", dijo casi de rodillas.
A lo largo de su declaración, Márquez no escatimó en elogios hacia Milei, elevándolo casi al nivel de un héroe épico: "¿Cómo no confiar plenamente en un Cruzado, de esos que nacen una vez cada cien años?", exclamó con fervor casi religioso. También calificó al mandatario como "un asceta" y destacó su supuesta lucha incansable por cambiar "de raíz la Argentina del atraso y el estatismo".
Para terminar su posteo adulatorio, exultante redactó: "Resulta entonces indispensable que cuidemos a nuestro querido Presidente de los aventureros y oportunistas que se le acercan o entran por la ventana, a lo mejor con buenas intenciones, pero que en la primera de cambio, ante la menor ocasión no tardan en convertirse en malolientes cazadores de fortunas".
Sin embargo, este tono exaltado ha generado sospechas entre analistas y opositores. ¿Está Márquez simplemente defendiendo al presidente o busca algo más? Es que hace menos de 24 horas, este biógrafo habló en una entrevista para Infobae donde admitió no poder creer que Adorni siga en su puesto tras las diversas investigaciones por enriquecimiento ilícito que pesan sobre él.
"Adorni políticamente es un sujeto muerto, terminado", sentenció Márquez sin pelos en la lengua pero no se quedó ahí: "No me explico cómo puede ser que sigan sosteniendo a un personaje cuya credibilidad es nula de nulidad absoluta. Donde ya su reputación está en el subsuelo".
Si bien Márquez intentó suavizar sus críticas y dejó claro que son "estrictamente políticas" y no relacionadas con la causa judicial que involucra a Adorni, sus palabras dijeron otras cosas: "Adorni políticamente es un sujeto muerto, terminado. Supongamos que es un hombre honorabilísimo, pero políticamente no sirve más, está terminado, está acabado", insistió.
El momento elegido para estas adulaciones a Javier Milei no pasa desapercibido. Con Manuel Adorni en el ojo del huracán por las acusaciones de enriquecimiento ilícito, parece que Nicolás Márquez está intentando serrucharle el piso al jefe de Gabinete. Después de todo, su insistencia en la necesidad de "cuidar" a Javier Milei de los "aventureros y oportunistas" que se le acercan podría interpretarse más bien como una proyección hacia él mismo. Misterios en el gobierno de las fuerzas del cielo.