Hay presidentes que llegaron al poder después de una vida de privilegios, otros que tuvieron que abrirse camino en medio de las adversidades y algunos que quedaron marcados para siempre por las decisiones que tomaron. El cine encontró en esas historias un terreno fértil para hablar de ambición, desigualdad, poder, corrupción y liderazgo.
El triunfo de Lula da Silva en el ballotage y su cuarto mandato como presidente de Brasil nos obliga a repasar un segundo top five para enumerar algunas de las películas más importantes dedicadas a primeros mandatarios y a hombres que forman parte de la historia.
1. El vicepresidente: más allá del poder: el poder que se ejerce desde las sombras
Christian Bale interpreta a Dick Cheney, vicepresidente durante el gobierno de George W. Bush, en esta película dirigida por Adam McKay. Con humor negro y una mirada crítica, la producción explora la trayectoria política de Cheney y su influencia en el gobierno estadounidense. Aunque el protagonista no es un presidente, la película resulta relevante porque pone sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿quién toma las decisiones cuando el poder se distribuye entre distintas figuras de un gobierno?
Por qué verla: porque permite explorar el papel de los vicepresidentes y los asesores en la construcción de las decisiones políticas.
2. Dave, presidente por un día. Un ciudadano común en la Casa Blanca
Kevin Kline protagoniza esta comedia sobre un hombre común que, debido a su parecido físico con el presidente de Estados Unidos, termina ocupando su lugar. La premisa da lugar a una sucesión de enredos y situaciones humorísticas, pero también a una reflexión sobre la imagen pública, la responsabilidad y las expectativas que depositamos en quienes gobiernan.
Por qué verla: porque utiliza una situación loca y disparatada para explorar qué esperamos de un presidente y qué sucede cuando alguien inesperado debe asumir esa responsabilidad que no quiere.
3. Avión presidencial (1997): un presidente bajo amenaza.
Harrison Ford interpreta al presidente James Marshall, cuyo avión es secuestrado por terroristas durante un vuelo. Con su familia y otros pasajeros en peligro, deberá enfrentarse a los atacantes mientras su equipo intenta encontrar una solución. La película combina acción, suspenso y una situación extrema en la que el mandatario debe actuar directamente para sobrevivir y proteger a los demás.
Por qué verla: porque transforma una crisis presidencial en un thriller de acción de ritmo intenso y muestra una faceta mucho más aventurera del liderazgo.
4. Trece días (2000): trece días para evitar una guerra nuclear
La crisis de los misiles en Cuba de 1962 puso al mundo ante la posibilidad de una guerra nuclear. Esta película reconstruye aquellos días de tensión durante la presidencia de John F. Kennedy. Las discusiones entre asesores, las alternativas militares y las negociaciones diplomáticas construyen una historia en la que cada decisión puede tener consecuencias irreversibles.
Por qué verla: porque muestra que el liderazgo también implica medir los riesgos, escuchar distintas posiciones y buscar una salida cuando el margen de error es mínimo.
5. El mayordomo de la Casa Blanca (2013): los presidentes vistos desde los pasillos de la Casa Blanca
Forest Whitaker interpreta a Cecil Gaines, un hombre que trabaja durante décadas como mayordomo en la Casa Blanca y presencia distintos gobiernos mientras Estados Unidos atraviesa importantes transformaciones sociales.En lugar de contar la historia desde el despacho presidencial, la película propone una mirada diferente: la de alguien que observa de cerca a los mandatarios y vive en una época marcada por cambios políticos y sociales.
Por qué verla: porque recuerda que la historia de un país no se explica únicamente a través de sus presidentes, sino también mediante las experiencias de quienes viven bajo sus gobiernos.