El próximo sábado 2 de mayo, a las 18 horas, el Teatro El Excéntrico de la 18º en Villa Crespo se impregna de poesía y teatro con el estreno de Trópico de Vidrios. Protagonizada por Hernán Schifano, dirigida por Mario Moscoso y acompañada por la música en vivo de Elsa Cecilia González Bolia, esta catarsis creativa invita a mirar para adentro y a reflexionar sobre los grandes temas que atraviesan la existencia humana.
La propuesta reúne textos poéticos y teatrales de autores clásicos como William Shakespeare, Federico García Lorca, Pedro Calderón de la Barca, Miguel de Cervantes, Antonio Machado, Miguel Hernández y Francisco de Quevedo, evocando la riqueza literaria de siglos pasados pero no se queda en esa comodidad sino que dialogan con las emociones y cuestionamientos del siglo XXI.
En una entrevista exclusiva para BigBang, Hernán Schifano compartió cómo fue desempolvar esos textos para resucitarlos: "Fue la idea del director, que es Mario Moscoso, un director muy querido, muy reconocido de gran trayectoria. Habíamos comenzado charlando, analizando estos textos, los desmenuzamos y los trajimos a la realidad, porque eso es lo importante", explicó el actor.
Para Schifano, uno de los puntos más fascinantes del proceso fue descubrir cómo estos textos antiguos, escritos hace siglos, siguen siendo actuales: "Hablan sobre un montón de temas: desde el amor, la soledad, la libertad, la muerte, los miedos y un montón de cosas que transitamos los seres humanos hoy en día. No solamente hace 200, 300 o 400 años atrás. Y eso me pareció súper interesante: poder mostrar estos textos que son clásicos y llevarlos a un plano mucho más actual. Les quitamos esa solemnidad", añadió.
La obra plantea una interrogante que resuena profundamente: "¿Cuánto podés sostener lo que te pasa por dentro?". Schifano dejó entrever la carga emocional y filosófica que atraviesa la pieza atravesada por el verbo sostener: "Hay veces que uno necesita sacarlo afuera, en el día a día. Y esto de sostener estos planteos del amor, de la soledad, de la libertad, el miedo a la muerte... ¿Cuánto uno puede sostener eso? Nosotros creemos que a través de una catarsis creativa —si se permite la frase— uno lo exterioriza, pone en palabras y en el cuerpo lo que a uno le pasa por dentro".
El camino hacia Trópico de Vidrios fue largo y profundo para Schifano: "Nosotros hemos comenzado con esto ya a mediados de 2025 y el análisis que primero uno hace es cómo el actor —en este caso yo— logra identificarse encontrando estas similitudes con lo que le pasa a Hernán; lo que le ha pasado en la vida, que es lo mismo que le puede pasar a cualquier otra persona", relató.
En este proceso creativo, el actor se sumergió en los textos y permitió que cada palabra lo atravesara: "Por ejemplo, con Romeo y Julieta, el sentirme parte de ser el Romeo; es decir, el Hernán que no es Romeo pero sentirse como Romeo. O los planteos existenciales en La vida es sueño (dePedro Calderón de la Barca) estos cuestionamientos que todos nos hacemos y Hernán se los hizo", confesó.
Esta identificación no solo fue un desafío actoral para Schifano sino también una oportunidad para empatizar con los textos y transmitirlos desde su propia perspectiva: "Eso me ha permitido llevarlos desde mi lado a una realidad. Básicamente el proceso ha sido la identificación".
El Teatro El Excéntrico de la 18º no podría ser un mejor escenario para esta obra. Este espacio museológico del teatro independiente porteño recientemente celebró sus 40 años fomentando la cultura y apoyando a los artistas. "Es un hermoso espacio bien íntimo, lo cual va con esta tónica del espectáculo porque necesitamos esta cercanía del público. Se rompe la cuarta pared en todo momento y esta identificación necesita una proximidad", explicó Schifano.
La dirección de Mario Moscoso también juega un papel clave en esta experiencia teatral: "Con Mario nos conocemos ya hace bastantes años; hemos trabajado juntos. Yo en su momento me he formado con él y con el correr de los años se dio la posibilidad de trabajar juntos", recordó el actor.
Uno de los aspectos más destacados de Trópico de Vidrios es la música en vivo interpretada por González Bolia que, en palabras de Schifano embellece los textos: "La música en vivo refuerza y potencia los textos; le da una belleza enorme que realmente la gente va a saber disfrutar. Ciertos pasajes de la obra tienen música en vivo. Elsa toca el piano y el violín, lo cual le da una belleza completa al espectáculo", explicó.
Con textos clásicos reinventados para dialogar con la cruda realidad actual, una puesta íntima en un espacio emblemático y música en vivo que eleva cada palabra pronunciada en escena, Trópico de Vidrios promete ser una experiencia teatral única e imperdible. "Todos estos condimentos: los textos, la puesta, el espacio que conseguimos, el recurso humano que tenemos y sobre todo las ganas de contar y transmitir todo esto... Es un combo imposible de negar", concluyó Hernán Schifano.