El mes de julio comenzará con una nueva ronda de aumentos que impactará en distintos gastos cotidianos de los hogares argentinos. Desde el transporte público hasta los servicios de luz, gas y agua, pasando por las cuotas de medicina prepaga y los alquileres, varias tarifas tendrán actualizaciones desde el 1° de julio. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los colectivos tendrán incrementos del 4,1% en las líneas bajo jurisdicción porteña y del 4,3% en las provinciales. De esta manera, el boleto mínimo en la Ciudad de Buenos Aires pasará a $820,60, mientras que en la provincia llegará a $1.059,28.
El subte porteño también aumentará un 4,1%. El pasaje con SUBE registrada subirá de $1.558 a $1.621, mientras que quienes no tengan la tarjeta nominalizada pagarán $2.541. En tanto, los trenes del AMBA tendrán una suba del 8,6% en julio, dentro de un esquema escalonado que continuará en agosto y septiembre. Los peajes de las autopistas porteñas también tendrán un ajuste del 4,1%. En las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, la tarifa para vehículos livianos alcanzará los $4.613,65 en horario normal y $6.538,29 en hora pico.
En el sector de la salud, las empresas de medicina prepaga aplicarán aumentos cercanos al 2,1%, en línea con la inflación de mayo informada por el Indec. Algunas compañías tendrán ajustes superiores, de hasta 2,9% según el plan contratado. Los alquileres también tendrán actualizaciones durante julio. Los contratos que todavía se rigen por el Índice de Contratos de Locación (ICL) tendrán incrementos del 31,54% anual, mientras que los ajustes semestrales por IPC serán del 16,7% y los trimestrales rondarán el 8,1%.
En los servicios públicos, las tarifas de electricidad de Edenor y Edesur subirán en promedio un 1,5%. El gas tendrá un incremento estimado del 2,81% a nivel nacional, mientras que AySA aplicará una suba del 3% en las tarifas de agua y cloacas para usuarios del AMBA. Además, se esperan aumentos en las cuotas de colegios privados, vinculados a las actualizaciones salariales acordadas en paritarias. En la Ciudad de Buenos Aires se prevé una suba del 5% y en la provincia de Buenos Aires del 3,5%.
Los incrementos llegan en un contexto en el que las empresas y organismos reguladores mantienen esquemas de actualización vinculados a la inflación, contratos privados o decisiones tarifarias del Gobierno.